Economía

Audi y Porsche estarían implicados en escándalo de contaminación, según EE.UU.

La automotriz alemana Volkswagen también instaló dispositivos para sortear controles de polución en motores diésel más potentes de los modelos Audi y Porsche, anunció el lunes la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA).

Por WASHINGTON / AFP

Estados Unidos investiga la contaminación arriba de los niveles permitidos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Estados Unidos investiga la contaminación arriba de los niveles permitidos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Hasta ahora, la investigación sobre este tema contra Volkswagen implicaba a motores diésel de dos litros de cilindrada en automóviles de media gama: VW Jetta, Jetta Sportwagen, Beetle, Audi A3, Golf y Passat, según los modelos, entre 2009 y 2015.

Pero según este nuevo anuncio, los dispositivos también fueron instalados en motores de tres litros de cilindrada de los modelos Audi A6, A7, A8, Q5 y Porsche Cayenne, así como en los Volkswagen Touareg, indicó el comunicado.

Estos motores fueron instalados en modelos de 2014 hasta 2016, precisó la misma fuente.

"VW no cumplió nuevamente sus obligaciones de ajustarse a las leyes que protegen la calidad del aire que respiran los estadounidenses", dijo Cynthia Giles, responsable citada por la EPA en el comunicado.

El escándalo de los motores trucados de Volkswagen salió a la luz en septiembre, cuando la empresa reconoció haber instalado en los motores de 11 millones de vehículos diésel un programa informático para sesgar los resultados de los tests de contaminación. 

Inversión

Volkswagen se mantiene firme con sus inversiones para su planta en Chattanooga, Tennessee — incluida la producción de una nueva camioneta todoterreno el próximo año — a pesar de la incertidumbre provocada por su escándalo de emisiones.

Volkswagen informó el jueves que revisa sus inversiones a nivel mundial al enfrentarse a enormes gastos para lidiar con su escándalo al equipar a ciertos vehículos para que evadieran las pruebas de emisiones diésel en Estados Unidos.

La compañía separó US$7 mil 500 millones para pagar el retiro de vehículos, pero los analistas predicen que los costos totales serán mucho más elevados.

La empresa, con sede en Wolfsburg, Alemania, informó en una declaración que invertirá US$600 millones en su planta de Tennessee y reiteró sus planes de construir una nueva camioneta de tamaño medio a partir de finales del 2016.