Economía

El restaurante que vende más barato a sus clientes por ser educados

Comenzó en un restaurante en Francia, luego llegó a España y en la actualidad se convirtió en un movimiento que están replicando otras cafeterías como un método eficaz para lograr que los clientes se comporten de manera educada y cortés.

Por Natiana Gándara

El recompensar al cliente por sus buenos modales se convirtió en un movimiento. (Foto Prensa Libre: www.rpp.com)
El recompensar al cliente por sus buenos modales se convirtió en un movimiento. (Foto Prensa Libre: www.rpp.com)

Según lo han publicado varios medios internacionales un periodista en la ciudad de Niza pasó al café Restaurant le Petite Syrah, y no pudo evitar tomar una foto de la pizarra del menú, ya que contenía un esquema bastante específico de las reglas en las que se basaban los precios de los cafés.

Si solicita su pedido de la siguiente manera: “Hola, un café, por favor” su expresso costará €1.40, un precio típico en Francia.

Si un cliente dice “hola” pero no dice “por favor”, debe pagar casi el triple del precio, es decir, €4.25.

Y para un cliente mal educado que entra y sólo dice “café”, el precio puede llegar a los €7 por una taza de café.





Iniciativa llegó a España

En el caso de España, la propietaria del restaurante Blau Grifeu, Marisel Valencia Madrid, ubicado en el municipio de Llançà (Girona), le incomoda que algunos de sus clientes no respondan de forma cordial a un saludo. Con el objetivo de crear conciencia entre el público que visita su local, colgó un curioso cartel en su restaurante.

El portal verne.elpaís.com informó que la idea surgió por recomendación de un cliente que había visitado el restaurante en Paris (Francia) en el que había tres precios para el café, según la educación con la que se solicita.

Marisel decidió replicar la idea en España: "Un café" a secas serían cinco euros; "un café, por favor" sale un poco más barato, tres euros; "buenos días, un café por favor" vale €1.30. Esa era la nueva lista de precios  que se exhibía en la entrada de su establecimiento. 





Al parecer la idea comenzó a lograr resultados favorables. La dueña del local cuenta que los clientes han comenzado a pedir “por favor” al momento de ordenar un pedido. Incluso, llegó a escuchar a niño decirle a su progenitor: “Papi, pide las cosas por favor".