Economía

Crecimiento, pero ¿por cuánto tiempo?

Hay que prestar atención a cómo sostener el dinamismo, evitando tragedias como la suspensión de empleos en Minera San Rafael.

Por Álvaro Sarmiento

Recientemente, el Grupo del Banco Mundial publicó el estudio Perspectivas económicas mundiales en América Latina y el Caribe: Tendencia de crecimiento general, pero ¿por cuánto tiempo?, en el cual se reporta que “esa región creció un 0.9% en 2017, después de dos años de contracción”.

El estudio   afirma que “el consumo privado fue el principal factor que contribuyó a la actividad económica de la región, mientras que la reducción de las inversiones restó fuerza al crecimiento por cuarto año consecutivo”. 

Se espera que el crecimiento de la región se acelere a un 2% en 2018. De acuerdo con las previsiones, el fortalecimiento del consumo y la inversión privados impulsará el crecimiento, asevera el informe.

En otras palabras, el crecimiento o estancamiento de la economía de los países depende en buena medida de la inversión —privada— y del consumo.

La reciente y trágica noticia de la suspensión del contrato a 250 colaboradores en Minera San Rafael, después de siete meses de suspensión temporal por la inseguridad de sentencia en firme, muestra los efectos de la inestabilidad jurídica.

Esto no es sorpresa ni aplica solo a Guatemala. En la mayoría de los países emergentes y economías en desarrollo, el sector privado señala los principales obstáculos para crear y desarrollar negocios.

El respeto al estado de Derecho, regulaciones aduaneras y comerciales y el funcionamiento de la administración tributaria también son desafíos.

En el documento del Banco Mundial se menciona a los gobiernos débiles, manifestados a través de la corrupción y del sector informal. La próxima elección del nuevo jefe del Ministerio Público no es irrelevante en esta línea.

El estudio apunta   que las reformas institucionales, la lucha contra la corrupción, aplicación y respeto al estado de Derecho y la estabilidad política son acompañantes seguros de crecimiento económico estable, sustancial y sostenible.

Se estima que el crecimiento del PIB para el 2018 será de un 3.8% para Honduras, similar al de Costa Rica, superior al de Guatemala, 3.4%, y El Salvador, 1.8%, y estos, inferiores al de Nicaragua, con 4.4%, y Panamá, con 5.6%.

Los diálogos políticos, académicos o en redes sociales también son importantes, pero ¿hasta qué punto se convierten en propuestas específicas?

Por ejemplo: ¿cuál es la visión de país frente a la renegociación del Nafta o su muerte súbita? ¿qué se debe cambiar en la administración de justicia para evitar tragedias como la de la Minera San Rafael? ¿qué requiere la SAT para concretar sus metas de modernización? ¿cómo convertir a nuestro sistema educativo en el principal elemento de competitividad?

Afrontar estos y otros retos es condición necesaria para asegurar el crecimiento.