Economía

Decisión de Corte de Constitucionalidad no cambia calificación

El reciente anuncio de la suspensión de impuestos a telefonía, cemento y actividad extractiva no afectará la calificación de riesgo país de la agencia Fitch Ratings, señalaron César Arias y Tood Martínez, analistas de esa firma para el país.

Por Byron Dardón Garzaro

Sede de Fitch Ratings en la ciudad de Nueva York. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Sede de Fitch Ratings en la ciudad de Nueva York. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Ambos sostienen que los principales desafíos son mejorar los indicadores de gobernabilidad y progreso social, la tasa de inversión y aumentar las tasas de recaudación.

¿Cuál será el impacto del fallo de la Corte de Constitucionalidad en la calificación de riesgo país?

Martínez: La medida no cambia mucho nuestra percepción de la situación fiscal, porque en nuestra medición del ranquin ya se había asumido que esos impuestos estaban suspendidos.

Sin embargo, el fallo muestra una debilidad en Guatemala, que ya se refleja en la calificación de riesgo “BB”.

Arias: Digamos que una cosa es la calificación y otra, el panorama.

El fallo muestra una debilidad en Guatemala, que ya se refleja en la calificación de riesgo “BB”.

Lo que hace la decisión de la CC es poner mayor presión sobre las autoridades guatemaltecas para encontrar una salida a la brecha fiscal.

Desde nuestro punto de vista, va a ser difícil que la brecha fiscal se reduzca y se cubra totalmente a través de recortes en los gastos.

¿Debería buscarse un pacto fiscal?

Martínez: Creo que uno de los desafíos que hemos señalado es el de vencer la fragmentación legislativa, que ha impedido acuerdos sobre varias reformas. En el futuro y en la próxima administración vemos que esto va a continuar siendo un desafío para impulsar varias reformas tributarias y para un pacto fiscal.

El consenso tiene que ser alrededor de toda la sociedad, porque no es solo un tema de los partidos políticos, y ni siquiera del Congreso, sino que también es un asunto del sector judicial, y más importante aún, de los ciudadanos y de la comunidad de negocios.

Vimos en el pasado cómo otras iniciativas de pacto fiscal han tenido un éxito limitado. Sobre todo, la que llevó a cabo el expresidente Otto Pérez Molina en su primer año de gobierno, que pretendía recaudar entre uno y dos puntos del PIB.

¿Habría que renovar completamente la SAT?

Martínez: Nuestra labor no es recomendar. Pero observamos el efecto negativo que ha tenido la desarticulación de la SAT en la recaudación.

Los datos

  • La última calificación de Fitch para el país es de “BB”, con perspectiva estable.
  • La calificación de Fitch para 2015 es similar a la del 2014 y menor al 2013, cuando se bajó de “BB”+ a estable.
  • El 27 de mayo último, Moody’s Investors bajó la calificación de riesgo del país (Ba1) de estable a negativo.

Esa es una de las razones por las cuales la brecha fiscal se ha incrementado. Creo que las mismas instituciones guatemaltecas han diseñado acuerdos sobre una hoja de ruta para hacer una reforma a la SAT.

Con base en la experiencia que hay en otros países, esto no es algo que se puede hacer de la noche a la mañana, sino que va a tomar tiempo.

El precio que va pagar el fisco es una menor recaudación tributaria, lo que significa que habrá mayor presión para el endeudamiento interno.

¿A qué indicadores darán seguimiento?

Arias: En el caso de que se considere un cambio hacia la subida, hay tres indicadores que vamos a estar mirando muy de cerca.

El primero es el que se refiere a los indicadores de gobernabilidad; la segunda variable es la tasa de inversión y cómo esta impacta en las perspectivas de crecimiento.

Finalmente, en el fisco tendrían que experimentarse mejoras en relación a las tasas de recaudación de impuestos, así como en la flexibilidad de la política fiscal.