Economía

“Incertidumbre rodeará economía durante el 2017”

Un ambiente de incertidumbre interna y externa amenaza con prevalecer en la economía nacional para el 2017, como resultado de varios factores producidos en el 2015 y 2016.

Así resume la perspectiva de producción el economista Edwin Matul, ex gerente del Banco de Guatemala, en una entrevista para Prensa Libre.

Los agentes económicos se encuentran en la fase de la toma de sus decisiones para el siguiente ejercicio considerando diversas variables.

¿Cómo evalúa el cierre de la economía en 2016?

Este año se ha percibido una desaceleración.

Las razones que están por detrás se relacionan con la incertidumbre que se ha generado en el ambiente de negocios, sobre todo ante los eventos políticos que sucedido desde el año pasad y que han afectado las decisiones de inversión.

A esto hay que sumar la labor que ha estado haciendo la SAT, en el sentido de exigir pagos por medio de procesos judiciales y que las empresas paguen impuestos de ejercicios anteriores.

Un factor que también ha impactado es el poco dinamismo del gasto público, característico del primer año de gobierno.

¿Y en el contexto global?

Hay que sumar que las perspectivas de crecimiento mundial continúan siendo pesimistas y la mayoría de las proyecciones económicas han ido a la baja, ante una mayor debilidad observada en el desempeño de las principales economías del mundo.

¿Cómo cerrarán los indicadores en 2016?

El crecimiento económico estará entre 3% y 3.2%. La inflación —incremento de precios en la economía— cercana al 5%.

Un déficit fiscal moderado, resultado de una baja ejecución, sobre todo en inversión.

Un tipo de cambio hacia la baja, presionado por un flujo fuerte de remesas y el beneficio de precios bajos de combustibles.

¿Cómo percibe el 2017?

Para 2017 no se esperarían mayores cambios. El crecimiento sería similar a 2016 —3%/3.2%—

No hay cambios fundamentales que anticipen una mejora en el desempeño económico.

Se espera que se mantenga la estabilidad macroeconómica y juega un papel importante el presupuesto público —debe velarse por que el déficit no sobrepase el 2%— que se considera un máximo que de forma temporal puede garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas, siempre y cuando se busque la manera de corregir los bajos ingresos tributarios.

¿Qué variables influirán para un mejor o peor desempeño en 2017?

No debe descuidarse la salud de la economía mundial, cada vez las estimaciones para 2017 están siendo revisadas a la baja, incluso algunos hasta se atreven a predecir un panorama complicado similar al de la crisis de 2008.

Por el lado interno, la asignación pendiente sigue siendo de las finanzas públicas.

El 2016 se ha beneficiado con los ingresos extraordinarios que la SAT ha obtenido, la pregunta es ¿hasta dónde se puede repetir esto en 2017? Se está apostando a un nivel de ingresos alto, que si no se logra, de nuevo deberá recortarse el gasto o se incurrirá en déficit que puede poner en peligro la estabilidad macro.

¿Qué actividades productivas podrían tener mayor dinamismo y cuáles podrían decrecer?

La mayoría de las actividades económicas han mostrado una desaceleración en 2016.

Considero que esto no va a cambiar sustancialmente en 2017, aunque no se espera un decrecimiento —contracción de alguna actividad en especial—, el crecimiento será igual o menores a 2016.

¿Cuáles serían los instrumentos disponibles para mitigar posibles impactos?

Los mecanismos de mitigación de una crisis pasan por la utilización de los instrumentos de política.

Sin embargo los aspectos estructurales deben enfrentarse con políticas fiscales, pero para ello es importante que el fisco pueda gozar de ahorros para enfrentar estos eventos, pero en Guatemala no es el caso.

Por eso es necesario que el Gobierno se pueda hacer de recursos financieros sostenibles que permitan financiar las políticas públicas y también los potenciales riesgos a los que está expuesta la economía del país.

¿Qué rol debe de asumir el Gobierno ante la desaceleración económica?

Si no hay ahorros, es delicado tomar medidas anticíclicas como en 2009. Si tuviéramos déficit de 1.5% del PIB, el problema es que tenemos un presupuesto donde el déficit sobrepasa este límite.

Por tanto no hay margen de maniobra.

¿Qué actitud debe de adoptar el agente económico?

Lo normal es que sigan comportándose cautelosos, tal como lo demuestra el índice de confianza que sigue el Banguat.

Considero que para el inversionista es necesario que se tenga claro cómo serán las nuevas reglas del juego —recordar que en la administración pública se tiene pendiente una revisión a la Ley de Compras del Estado y, por otro lado, es importante dar solución a negocios donde la certeza jurídica ha quedado en entredicho.

ESCRITO POR:

Urias Gamarro

Periodista especializado en macroeconomía, finanzas públicas e infraestructura, con 20 años de experiencia en medios radiales, impresos y digitales.

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