Economía

Jimmy Morales no logró invertir Q6 mil millones en la población

El déficit de vivienda en  Guatemala es de 1 millón 600 mil unidades habitacionales y el rubro de subsidio para la vivienda popular solo ejecutó el 39.3% de Q250 millones en el 2016.

Por Rosa María Bolaños

El déficit de vivienda es uno de los problemas no atendidos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El déficit de vivienda es uno de los problemas no atendidos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El país tiene casi el 70% de empleo en la informalidad  y solo se ejecutó, hasta la fecha el 77.51% de Q37.6 millones destinados para la promoción de la formalidad del empleo.

Se necesita más apoyo a la juventud y solo se ejecutó 34.09% de Q219.2 millones del programa de fomento al deporte no federado.

En otros programas, solo va ejecutado el 60.1% de Q192.2 millones para apoyo a la productividad competitividad en Agropecuaria e Hidrobiologia.

Estos son solo algunos programas, de los diversos que tienen baja ejecución en el 2016. 

El primer año de gobierno del presidente Jimmy Morales llegará al final con una menor ejecución presupuestaria, al igual que las dos administraciones anteriores, y dejaría de ejecutar unos Q6 mil 621 millones.





Al 19 de diciembre del 2016 se reporta una ejecución de fondos públicos del 86.19%, y según el ministro de Finanzas, Julio Héctor Estrada, podría llegar a 91%.

Esto significa que del presupuesto vigente de Q71 mil 347 millones se emplearían solamente Q64 mil 925.7 millones.

con menor ejecución

  • Servicios de transparencia y gobierno electrónico, con cifras de 7.67%, de Q15.7 millones.
  • Servicios de inteligencia civil, 62.2% de Q86 millones; prevención de la violencia y organización comunitaria de la sociedad civil, 68.02% de Q35.1 millones
  • Actividades para programas de educación, 46.8% de Q252.7 millones; apoyo para el consumo adecuado de alimentos, 78.8% de Q779.02 millones.
  • Infraestructura en salud, 48.34%, de Q77.8 millones. Prevención y control de la tuberculosis, 55.90% de Q22.4 millones

El dato se sitúa dentro del promedio anual de gasto para el primer año de gobierno, opinó Estrada.

Sin embargo, el Sistema de Contabilidad Integrada (Sicoin) refleja que en el 2008, primer año de gobierno del presidente Álvaro Colom, se ejecutó el 97.10%, y en el 2012, primer año del mandatario Otto Pérez Molina, el 96.13%.

Con el presupuesto aprobado para el 2016 se prevía un déficit presupuestario de 1.9% del producto interno bruto (PIB), pero con la baja ejecución, este quedará en 1%.

Según el ministro, el año empezó con “un presupuesto muy apretado y problemas de caja”, pero se consiguió cierto nivel de ahorro y con los meses se recuperaron los niveles de recaudación tributaria.

A noviembre, la captación tributaria acumulada llegó a Q49 mil 812.4 millones, Q490 millones por debajo de la meta para esa fecha. El gobierno prevé cerrar el año con una carga tributaria de 10.3%.

Además, Estrada expuso que se logró un ahorro de Q1 mil millones en gastos no esenciales, como combustibles, viáticos, alimentación, atención a protocolo, publicidad y otros, y ese monto permitió operar mientras se mejoraba la recaudación.

Sectores

El Ministerio de Comunicaciones registra una baja ejecución, pero, a criterio del funcionario, esto se debe a dos préstamos para carreteras. Estrada mencionó también al Ministerio de Desarrollo Social (Mides), que, según el Sicoin, es el tercero con menor ejecución.

86.19 %

  • LA CIFRA
  • alcanza la ejecución de fondos públicos al 19 de diciembre del 2016.

Jorge Lavarreda, presidente del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), refiere que hay programas que ya casi reportan el 100% de ejecución, pero son los que están relacionados al pago de personal, porque, en términos generales, la ejecución se puede aumentar “bastante” con el pago de planillas y aguinaldo.

Los programas en los que ha avanzado menos la ejecución son los que se financian con préstamos, señaló Lavarreda.

El 14 de diciembre pasado, Prensa Libre informó que miles de guatemaltecos no tuvieron acceso este año a programas comunitarios, de alimentos, seguridad y de otro tipo, debido a la incapacidad del gobierno de utilizar las donaciones de países y organismos internacionales, que sumarían a esa fecha unos Q355 millones sin ejecutar.

Lo que se debe ver, explica Lavarreda, es qué se logró con esa ejecución y determinar si realmente hubo mejora en cobetura de salud, educación y servicios.

Además, a su criterio, es necesario generar información que permita calificar la calidad del gasto público.

Un punto que no se debe perder de vista, dijo Lavarreda, es que la ejecución presupuestaria siempre va a estar baja si se mantiene la práctica de sobreestimar ingresos, especialmente la recaudación tributaria. Los últimos cinco años no se ha podido cumplir con las metas de captación, y en el 2016 mejoró por la recuperación de impuestos por la vía judicial, aseguró.