Economía

Empresas que otros quieran comprar

Todo emprendedor, desde que echa a andar su proyecto, debe pensar en el potencial que su negocio tiene a futuro para ser adquirido.

Por Hugo Díaz

En el mundo de las empresas emergentes, una de las medidas de éxito de un emprendedor es cuando este logra vender su empresa por una buena cantidad de dinero. Dicho evento es considerado una “cosecha”, la recompensa por el arduo trabajo que representa crear y hacer crecer una empresa.

Esto sucede con mayor frecuencia en empresas tecnológicas, pero aplica para otras industrias en mercados donde existe amplia cantidad de posibles compradores.

Aunque en Guatemala todavía no hay un ecosistema con muchas oportunidades de fusiones y adquisiciones para empresas emergentes, cada vez se abren más oportunidades de expandir el alcance de los emprendimientos a nivel global y acceder a oportunidades de cosecha con compradores internacionales que antes eran inimaginables.

Por ende, es importante pensar como un emprendedor que busca la oportunidad de vender su empresa en el futuro. De esta manera, desde el principio, se diseña con la capacidad de generar valor de forma duradera y que le permita eventualmente ser candidata a una adquisición.

El valor duradero se crea al construir empresas con potencial de futuro. A mayor crecimiento previsible, más valiosa la empresa.

Por lo anterior, vale la pena preguntarse: ¿qué factores tienen mayor incidencia en el crecimiento de una empresa? ¿Cómo se determina el valor que una empresa puede generar en el futuro?

Para empezar, hay que evaluar algunas variables estratégicas que son claves para el crecimiento: a) tendencia de la demanda del producto o servicio, b) diferenciación en el mercado, c) modelo de negocios.

Si estas variables indican una oportunidad atractiva que permita sostener la diferenciación de un producto o servicio en un mercado con demanda creciente y con un modelo de negocios que ayuda a crecer sin mayor necesidad de capital, entonces vale la pena enfocarse en construir sistemas y procesos replicables para luego atraer talento que pueda ejecutarlos.

No es fácil llegar allí, y el punto no es crear empresas solo para venderlas.

Sin embargo, hay casos en los que una tercera persona o empresa tiene la posibilidad de extraer mucho más valor de lo que el emprendedor puede generar por sí mismo, y es así como se generan oportunidades de ventas estratégicas que multiplican valor tanto para el emprendedor que fundó la empresa como para el comprador.

Por otro lado, si el emprendedor ha creado una empresa con alto potencial futuro, siempre tendrá la opción de seguir generando valor y obtener los frutos de su trabajo en el momento en que decida retirarse o hacer algo diferente.

En mi opinión, crear valor duradero debería ser el sueño de todo emprendedor.

hugodiaz@gmail.com