Economía

El Niño y La Niña provocarán sequía y lluvia torrencial

El calor se prologará en 2016, según pronósticos del Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático (ICC), quien informó que por segundo año consecutivo el país vivirá una sequía y luego de ello habrá intensa lluvia, una situación parecida a las condiciones que se vivieron en 2010.

Por Natiana Gándara

El invierno en 2016 podría ser intenso. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El invierno en 2016 podría ser intenso. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Álex Guerra, director del ICC, indicó que hace más de un año que el país percibe un período del fe nómeno climático de El Niño, que ha sido uno de los más intensos desde que empezaron los registros en los años 1950 y más que el período 1997-1998.

Guerra comentó que la semana pasada se realizó un foro del clima a nivel regional, donde se analizaron varias tendencias.

40 días

  • Podría durar este año la canícula.

“Se analizó que para mayo todavía estaremos sintiendo el fenómeno de El Niño y pasaremos a un período de La Niña, que suele traer lluvias abundantes”, explicó Guerra.

El director del ICC mencionó que durante agosto y septiembre, durante la segunda parte del invierno, habrá más lluvias, similar al 2010, año en que el invierno empezó muy seco y con niveles bajos en los ríos.

700,900

  • Metros cúbicos de almacenaje de lluvia dispone el país.

“Luego, tuvimos la tormenta Agatha y fue un año muy lluvioso”, recordó Guerra.

El período La Niña prosigue a un fenómeno El Niño muy fuerte —como el presente—, y si esto se diera, se esperaría que el 2017 fuera un año de lluvias muy copiosas, como lo han sido ciclos análogos donde La Niña ha sido intensa.

70 mil

  • hectáreas con conservación de suelos se lograron en 2015

Según las predicciones de la Organización Mundial de Meteorología (OMM), El Niño actual ya es el más fuerte de los pasados quince años y está en camino de convertirse en uno de los más potentes de los últimos 65 años.

En Centroamérica, El Niño ya ha provocado sequías que se mantendrán hasta marzo, “lo que hará perder las cosechas en el corredor de Guatemala, Nicaragua, Honduras y El Salvador”, señaló la OMS.

Retraso de siembra

Embalses normales

  • Las centrales hidroeléctricas del Instituto Nacional de Electrificación (Inde) están trabajando normalmente, según la Programación de Largo Plazo, informó la Gerencia de Comunicación Corporativa de esa institución.
  • Para el 2016, el Inde ideó una programación con un “Escenario Esperado” de generación, considerando aspectos hidrometeorológicos por efecto de El Niño del 2015.
  • “Esto impacta considerablemente en los ingresos del Inde”, refirió esa gerencia.
  • Por lo anterior, el Comité de Despacho de la institución hace un manejo adecuado del recurso hídrico, lo que da como resultado la planificación de operaciones en el largo plazo.
  • Los embalses de Chixoy y el lago de Amatitlán tienen un comportamiento de acuerdo al programa anual, sin desviaciones, aseguró el Inde.
  • Las hidroeléctricas Chixoy, Jurún Marinalá y Aguacapa se encuentran en el período de máxima demanda y al 100% de su capacidad, informaron las autoridades.

El director de Cambio Climático del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga), Edwin Rojas, quien prevé un retraso de dos semanas en la entrada de la época del invierno, comentó que los agricultores aún no han empezado la siembra de granos básicos, específicamente los productores del Corredor Seco del nororiente del país.

El funcionario informó que el Maga realiza un monitoreo climático los lunes y la información que se emitió en el despacho y las direcciones es que no se vayan a confundir algunas lluvias “esporádicas” que no son propias de la época lluviosa y “se anticipen a la siembra”, indicó Rojas.

El funcionario del Maga agregó que podría venir una etapa de canícula entre mayo y junio, con una duración de hasta 40 días.

“Se esperan patrones de lluvia irregulares en tema de cantidad” de agua, aseguró Rojas.

Medidas

Entre las acciones que está tomando el Maga está trasladar información a los sistemas de extensión del país y continuar la labor de conservación de suelos, luego que en el 2015 se cubrieron 70 mil hectáreas con esas prácticas.

Se gestionaron más de 700 mil metros cúbicos de agua con canales de riego, pozos de infiltración y almacenaje de lluvia.

“Las buenas prácticas agrícolas han permitido almacenar agua de lluvia”, aseguró Rojas.