Economía

Fyduca, mejora de horas a minutos

La Unión Aduanera con Honduras ha sido un esfuerzo binacional que valdrá la pena y que generará beneficios en nuestros países.

Por Álvaro Sarmiento

El pasado jueves, 1 de marzo se hizo obligatoria la utilización de la Factura y Declaración Única Centroamericana (Fyduca), único instrumento requerido para el cruce fronterizo de los bienes y mercancías que gozan de libre circulación entre Honduras y Guatemala en el contexto de la Unión Aduanera que estos dos países oficializaron.

Según indican transportistas frecuentes, anteriormente el tiempo invertido para el cruce fronterizo podía alargarse entre 12 y 24 horas, ya que normalmente los trámites para pago de impuestos se inician hasta que se llega a la frontera, lo que provoca serios congestionamientos vehiculares.

A finales de año pasado, la Corporación Financiera Internacional del Grupo del Banco Mundial, implementó un Plan Piloto (PP-Fyduca) para apoyar a las empresas hondureñas y guatemaltecas que lo requieran, en el uso del nuevo sistema.

Participan en el PP-Fyduca el Servicio de Administración de Rentas de Honduras (SAR), la Superintendencia de Administración Tributaria, con apoyo técnico del Sieca.

La primera empresa que utilizó el PP-Fyduca fue el Grupo Bimbo Centroamérica en el mes de enero e hizo  transferencias —exportaciones— entre ambos países.

Los resultados han sido simplemente sorprendentes, tal como indica el comunicado de esa multinacional mexicana, el tiempo invertido en el cruce fronterizo fue de 15 minutos.

Tomando en consideración que utilizando el sistema anterior —en promedio—  se invierten 10 horas para el cruce fronterizo, se espera que los efectos de la implantación de la Fyduca en la Unión Aduanera serán significativamente positivos.

La diferencia sustancial es que a partir del 1 de marzo, no se realiza ningún trámite aduanero, únicamente la presentación y validación de la Fyduca utilizando la lectura de un código QR para determinar el pago del IVA.

Si bien es cierto, el volumen de camiones con formularios como Fyduca aumentará a partir de esa fecha, lo que implica que las limitaciones físicas y viales en frontera, se espera mantener ahorros sustanciales en el cruce fronterizo.

Los beneficios son obvios y mejoran la competitividad de ambos países, ya que no se tendrá que pagar ningún trámite aduanero, los tiempos de entrega de mercadería serán más cortos y las flotas de camiones tendrán mayor capacidad para ofrecer sus servicios.

Por otro lado, las administraciones tributarias SAR y SAT tendrán un mejor control del pago de impuestos y mejores elementos para hacer controles posteriores.

Si las fiestas se conocen por las vísperas, es un hecho que la Unión Aduanera ha sido un esfuerzo binacional que valdrá la pena y que generará beneficios y competitividad en nuestros países.

Ahora se espera la incorporación de El Salvador a partir de junio próximo.