Economía

Impulsan uso de los drones

En Guatemala, el uso de estos aparatos ha tomado auge especialmente en el sector agrícola, pero también en seguridad y arqueología.

Por Byron Dardón Garzaro

Alfredo Suárez, analista agrícola de la empresa Aerobots, durante su disertación en la Primera Conferencia Regional sobre Drones en Investigación, organizada por la UVG.
Alfredo Suárez, analista agrícola de la empresa Aerobots, durante su disertación en la Primera Conferencia Regional sobre Drones en Investigación, organizada por la UVG.

Alfredo Suárez, analista agrícola de la empresa Aerobots, quien ayer participó en la Primera Conferencia Regional sobre Drones en Investigación, organizada por la Universidad del Valle de Guatemala (UVG), dijo que los drones tienen la cualidad de estar disponibles en el momento en que se requiera y no como los satélites, que necesitan de buen clima y otras condiciones para registrar datos.

Agregó que las imágenes de “excelente calidad y alta resolución” de los drones ayudan a los productores agrícolas a detectar con precisión la ubicación de problemas en sus cultivos cuando estos apenas comienzan.

Diseño nacional

  • Aunque es importante que en el país se desarrolle cualquier tipo de tecnología, según Daniel Gamboa, joven ingeniero en mecatrónica, el diseño y construcción de drones permite dar soluciones específicas a problemas concretos de la realidad nacional.
  • Gamboa, quien dos años atrás recibió el título de ingeniero en Mecatrónica por la UVG, explicó que ha desarrollado, junto al equipo de la empresa Innovación y Desarrollo de Ingeniería (IDi), un dron tipo ala delta, desde su diseño en computadora hasta su fabricación.
  • Un dron de este tipo podría costar entre US$1 mil y US$16 mil.
  • El aparato funciona con electricidad y tiene una autonomía de vuelo de unos 80 minutos.

Según Suárez, el rápido desarrollo tecnológico de los UV ha permitido grandes avances en el campo de la agricultura de precisión, en especial en cultivos extensivos, como la caña de azúcar.

Otro beneficio es que los drones permiten una supervisión más amplia que con recursos humanos, más costosos en áreas agrícolas inaccesibles.

Suárez afirma que los drones se pueden emplear para cualquier cultivo, aunque en los extensivos, como la caña de azúcar, proporcionan un ahorro significativo.

Según el experto, un dron cuesta entre US$1 mil y US$50 mil o más, según la actividad a la que se destine el aparato.

Tomás Barrientos, director de Arqueología de la UVG, explicó que los drones ofrecen muchas ventajas en diferentes campos además del agrícola.

Según el académico, en el caso de la arqueología, mapear un sitio arqueológico toma de tres a cuatro semanas, pero con un dron se hace en tres o cuatro días. Su uso “se debe regular lo más pronto posible”, pidió Barrientos.

Los vehículos no tripulados (Unmanned Vehicles - UV-) o drones, como se les conoce comúnmente, nacieron como equipos militares, pero en la actualidad se han convertido en herramientas de trabajo en diversas áreas de la actividad económica.

Según importadores de artefactos tecnológicos, se calcula que en el país podría haber entre 2 mil a 2 mil 500 drones, de los que solamente 500 están registrados en la Dirección General de Aeronáutica Civil.



Daniel Gamb—oa, director de tecnología de la empresa Innovación y Desarrollo de Ingeniería, habla sobre la utilidad de los drones y su diversidad de diseñ–os aplicables a las necesidades de cada empresa.  (Foto Prensa Libre: Álvaro Interiano)
Daniel Gamb—oa, director de tecnología de la empresa Innovación y Desarrollo de Ingeniería, habla sobre la utilidad de los drones y su diversidad de diseñ–os aplicables a las necesidades de cada empresa. (Foto Prensa Libre: Álvaro Interiano)