Economía

¿Cómo saber si llegó la hora de renunciar?

Es posible que en algún momento ya no tenga ganas de trabajar en esa empresa, por lo que se debe tomar una decisión acertada, si marcharse o no, para no lamentarse después.

Por Guillermo Isaí Ramírez

Archivado en:

Empleo Empresa Trabajo
Existen varios indicadores para detectar si ya es tiempo de cambiar. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Existen varios indicadores para detectar si ya es tiempo de cambiar. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Existen varios indicadores que pueden ser una señal de alerta de que es momento de cambiar de aires.

Si ya no está aprendiendo; si la pasión se fue; si no hay reconocimiento; si odia a su jefe; si le da igual la cultura de la organización; si su superior es un mal líder; si su salud está afectada por el estrés y la ansiedad; si sus relaciones personales y familiares se ven afectadas por la carga de trabajo y su proyección en la compañía no es atractiva, entonces es momento de dar la media vuelta y despedirse de ese trabajo, apunta el sitio finanzaspersonales.com.

Cuando se ha perdido el interés en el trabajo comienza un silencio, porque la gente se aparta y lo primero que se va del trabajo es el corazón, ya no hay pasión y las ideas desaparecieron, apunta Jorge Martínez, capacitador empresarial.

Es en ese momento, según Martínez, que el empleado debe preguntarse si está aportando a la compañía. “Hay que ser honesto y buscar nuevos aires”, dice Martínez.

Hay personas en puestos altos que se acomodan y ya no innovan, eso retrasa y detiene el desarrollo del negocio, expresa el capacitador.

Salir o no del trabajo es una reflexión que se debe hacer lejos de un momento de emoción, destaca el consultor corporativo Carlos Luna Rivara.





“Si la empresa en la que laboro pelea con mis principios y valores, siempre habrá un dilema ético y moral que nunca va a permitir la paz”, dijo el consultor.

Luna Rivara agregó que es vital medir el impacto emocional en la salud que genera una mala relación con el jefe y los compañeros, aunque nos guste la industria y la profesión.

“Cuando hay algo que afecta y es reiterativo es un momento de sentarse y pensar si es conveniente retirarse de esa compañía”, apuntó Luna Rivara.

Los expertos consideran que antes de tomar una decisión definitiva, hay que pedir consejo con alguien de confianza para que evalúe la situación.

Martínez apunta que dificultades y problemas hay en todas las instituciones, por lo que es necesario asesorarse.

ingresos

No muchas personas estarían dispuestas a recibir un menor sueldo con tal de ser felices en sus empleos.

Para el empresario Zel Girón, jamás un colaborador se ha acercado a decirle que le gustaría ganar menos a cambio de un beneficio, al contrario todos los trabajadores quieren ganar más y recibir más beneficios, aunque no sean felices.

Hay muchos empleados que quieren renunciar porque sueñan con emprender. Sin embargo, para tener éxito en un negocio y alcanzar un punto de equilibrio se debe tener el capital suficiente para mantener el nivel de vida con el que ya se cuenta.

“Hasta que el negocio genere el doble de los ingresos que ganan como empleados se puede dejar el empleo”, considera el empresario.

La directora del Programa de Emprendedores de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Rafael Landívar, Eliza Zaczkowska, cree que si alguien quiere renunciar de su empleo, porque simplemente quiere emprender, debe estar capitalizado para mantener su propio negocio, y no es buena idea renunciar sin tener fondos suficientes.

Un emprendedor debe contar con conocimientos técnicos y administrativos, porque si renuncia debe construir algo más grande, aunque comience algo en la industria en la que ha estado trabajando, señala Zaczkowska.

También debe tener claras sus obligaciones antes de tomar la decisión de renunciar y emprender.

“Siempre habrá un período donde los ingresos no serán estables ni suficientes, por lo que antes de renunciar hay que estar seguros de querer hacerlo y estar capitalizados para emprender”, afirma.

“Cuando la empresa ya no tiene más para mí, pero yo quiero dar más, o esta tiene más y yo no quiero dar más, es necesario preguntarse si es saludable continuar en ese lugar” concluye Martínez.