Economía

Mayor pago de intereses golpea a cuentahabientes

Los usuarios que tienen saldos de créditos por consumo con entidades financieras sintieron un fuerte ajuste en abril pasado.

Por Urias Gamarro

El encarecimiento del pago de intereses en los créditos de consumo como lo registra el IPC en abril tiene un fundamento. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
El encarecimiento del pago de intereses en los créditos de consumo como lo registra el IPC en abril tiene un fundamento. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

El pago para cumplir con la liquidación mensual de su crédito, se encareció 73.76% respecto al año anterior. Esto significa que una parte extra de su ingreso debieron de destinarlo para cubrir ese rubro.

El indicador lo reveló el índice de precios al consumidor (IPC) de abril pasado.

“Fue el rubro de gasto que más aumentó en el último año, lo que significa que las personas que tienen un crédito de consumo, sobre todo de tarjeta de crédito pagaron más por intereses y recargos”, explicó el economista Érick Coyoy.

Por lo general, los alimentos son los que más aumento muestran, pero en abril fue el crédito de consumo.

Expectativa por resolución de normativa

Ley de tarjeta de crédito

El diputado Ronald Arango, quien propuso la Ley de Tarjetas de Crédito, explicó que en la actualidad el consumidor sigue desprotegido, luego de que la CC suspendiera la vigencia.

No existen los instrumentos que protejan a los consumidores en los servicios financieros.

El legislador dijo que la CC puede confirmar en su resolución final, si suspende la normativa en definitiva o algunos artículos que fueron los impugnados por las empresas emisoras.

En todo caso, dijo, ya trabajan en un nueva iniciativa de ley, en la cual se incluye apoyo técnico de la Super Intendencia de Bancos (SIB) en el diseño del proyecto.

En términos generales, la regulación contemplaría un tope a la tasa de interés anual y un límite a la cuota de la deuda por parte del usuario.

El objetivo es que el cuentahabiente pueda hacer convenios de pago que no impacten en su gasto y sus ingresos mensuales.

Además, que el interés sea sobre el saldo de la deuda y no por la totalidad, como ocurre en la actualidad.

Los usuarios no pueden salir de las deudas porque pagan los intereses sobre la totalidad del monto de la deuda adquirida y no por el saldo. “Esta bien que los emisores ganen y hagan negocio, pero no con los interéses y cobros que se realizan en la actualidad”, subrayó.

Los guatemaltecos que utilizan los créditos al consumo —que son a corto plazo— lo emplean para atender las demandas del hogar, según la SIB.

Por ubicación geográfica, el mayor porcentaje de operaciones de tarjeta de crédito se hace en el departamento de Guatemala.

Al 4 de mayo del 2017, el saldo de las tarjetas de crédito se ubicó en Q9 mil 484.4 millones, que representa 5.2% del total de crédito bancario al sector privado.

Curiosamente, un aumento similar registró el IPC en abril del 2016, pero en esa ocasión el efecto del indicador fue a la inversa, es decir que fue ese rubro el que más se redujo.

Un año después la tendencia cambio, según el IPC, que mide las variaciones promedio de precios.

¿Qué pasó?

El encarecimiento del pago de intereses en los créditos de consumo como lo registra el IPC en abril tiene un fundamento.

Para explicarlo hay que remontarse al 8 de marzo del 2016, cuando entró en vigencia la Ley de Tarjetas de Crédito, que entre sus objetivos fijaba un tope a la tasa de interés hacia los cuentahabientes.

En ese entonces, las empresas emisoras empezaron a emitir cobros y recargos adicionales a los usuarios, lo que provocó que algunos clientes devolvieran la tarjeta como reacción.

Por otro lado, las compañías de manera artificial empezaron a disminuir precios a manera de estimular el mercado que respondió como estrategia para no perder clientes.

El crédito al consumo en su mayoría es por el uso de la tarjeta de crédito, pero existen otros créditos específicos para personas individuales y jurídicas —empresas—.

“La banca registró un cambio, porque los que participábamos como oferentes en las tarjetas de crédito se reguló las tasa de interés y se disminuyó”, recuerda Héctor Nájarro, director corporativo de Finanzas del Banco de los Trabajadores (Bantrab).

El ejecutivo explicó que se tuvo que dar cumplimiento —en ese entonces— con la normativa vigente, por lo que el resultado que refleja el IPC en abril es atípico.

En ese momento se tuvo que hacer los ajustes que se indicó en la ley, pero en general durante el año el crédito al consumo fue positivo, afirmó Nájarro.

La Corte de Constitucionalidad suspendió la referida normativa el 30 de marzo del 2016.

Baja incidencia

Sergio Recinos, presidente en funciones del Banco de Guatemala, dijo que aunque el reporte del INE refleja que la variación por gasto básico de los créditos al consumo fue de 73.76% en abril, dentro de la canasta que conforma el IPC, el rubro incide en 0.02% por lo que su efecto es bajo en total.

“La variación en abril fue significativa por la tasa de interés en los créditos en el consumo y algunas instituciones elevaron sus tasas como efecto de que la FED elevó el indicador”, dijo.

Además explicó que hay expectativas que la Reserva Federal de los Estados Unidos continúe elevando, lo que puede encarecer el costo del dinero a futuro y Guatemala no puede escapar de esa tendencia mundial.

Al respecto, Nájarro explicó que en un año la tasa de interés promedio ponderada en los créditos al consumo registró un leve incremento que pasó del 22.86% a 23.17%.

“Los créditos al consumo es lo que esta marcando el paso en Guatemala y en los primeros cuatro meses mantiene un crecimiento”, afirmó Nájarro.

La Superintendencia de Bancos reportó que el crédito al consumo era de Q54 mil 314 millones al 31 de marzo.