Economía

Música para acercar economías de China y el Caribe

Bailando toda la noche enfundada en unos ceñidos shorts, la cantante de Trinidad Lil Bitts hace todo lo posible para acercar a China y al Caribe, en un momento en que Pekín ha puesto sus miras en esa región.

Por PEKÍN/AFP

La música podría ser una puerta para acercar a las economías de China y el Caribe. (Foto Prensa Libre: AFP)
La música podría ser una puerta para acercar a las economías de China y el Caribe. (Foto Prensa Libre: AFP)

“Quiero enseñar a la gente a saltar, a menearse y a disfrutar como alguien del Caribe”, aseguró a la  AFP  durante el mayor festival de música latinoamericana y caribeña organizado hasta ahora en Pekín.

Este festival, que en cuatro días trajo a grupos de música de 15 países caribeños, forma parte de los acuerdos firmados por el presidente chino Xi Jinping durante una cumbre en Brasilia en 2014.

El interés económico y político de China en estos países a las puertas de Estados Unidos, cada vez mayor, se inscribe en “los esfuerzos (de Pekín) por aumentar el comercio, las inversiones y las relaciones financieras con los países y la regiones en desarrollo, al mismo tiempo que se amplía la cooperación Sur-Sur”, explicó Matt Ferchen, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Tsinghua, en Pekín.

Pero los esfuerzos para crear vínculos entre las poblaciones de ambas regiones se ven frenados por el choque entre dos culturas diametralmente opuestas, cuyos choques toman en ocasiones tintes racistas.

Para Li Quyi, de 19 años, traductor chino de Lil Bitts, la acogida de los conciertos fue festiva porque hubo poco chinos entre el público. “Los chinos son muy serios y estrictos, no les gusta moverse”, admitió.

Fuera del recinto del concierto, Deng Yuanhe, un obrero que trabaja en la construcción, miraba sorprendido a través de la valla para ver, por primera vez en su vida, a una persona negra.

Le gusta la música, dijo, pero “si vienen a hablarme o se me acercan durante la noche, tendría miedo, tan negros y con eso ojos tan grandes”, confesó

Falta de vínculos diplomáticos

Además del petróleo y del pescado, los países del Caribe tienen pocos recursos naturales que hayan interesado hasta ahora a los inversores chinos. Sin embargo, según un empresario instalado en Pekín, que requirió el anonimato porque trabaja con el gobierno, la región cuenta con muchos otros atractivos.

A diferencia de África, es fácil ganar dinero, explicó este empresario, y además supone tener un pie en el continente americano, lo que puede ayudar a evitar pagar aranceles en otros mercados de la región, como en Brasil.

“Cuando hablo con los embajadores (de países caribeños), entiendo que esperan que en este mandato lleguen inversiones chinas, porque ahora China tiene dinero”, precisó.

Pero algunos proyectos, como el gigantesco complejo Baha Mar, en las Bahamas, con un coste de US$3 mil 500 millones, pueden suponer demasiada notoriedad, agregó el empresario: “Cuando se hace algo a tan gran escala justo a las puertas de Estados Unidos, hay un impacto, puede suponer un problema entre los países”, explicó. “Ya no son negocios, es política”.

Otro obstáculo para acercar la segunda economía del mundo a los países del Caribe es que Pekín no tiene vínculos diplomáticos con varios países de la zona, según el profesor Ferchen.

Todas estas consideraciones estaban lejos de las mentes del público que asistió al festival de música.

"Ni siquiera sabía que había países en el Caribe", dijo Liu Yudi, de 23 años, un estudiante de inglés, mientras miraba con los ojos grandes como platos cómo bailaban los fans de un grupo de las Bahamas.

"Cuando pensamos en América, sólo pensamos en Estados Unidos y Canadá. Los otros países son un poco imprecisos" para nosotros, reconoció.