Economía

Orquídeas propician inclusión rural y biodiversidad en Colombia

Un vivero de plantas ornamentales que conserva, reproduce y da uso sostenible a especies nativas en peligro de extinción y que sirve como fuente de empleo para familias rurales se instaló en la ciudad colombiana de Medellín.

Por Byron Dardón Garzaro

El cultivo  de orquídeas se convirtió en una fuente de n ingresos para familias de la provincia de Colombia. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El cultivo de orquídeas se convirtió en una fuente de n ingresos para familias de la provincia de Colombia. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El proyecto impulsado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), ha beneficiado a más de 60 familias colombianas mediante la incorporación de los productos del bosque a modelos de negocios que tienen viabilidad productiva y comercial.

Según un boletín informativo del IICA, el innovador proyecto ha permitido incrementar el empleo y los ingresos de más de 60 familias rurales de la población mencionada y promover su inclusión en el desarrollo económico y social de la zona. El proyecto también fomenta el uso sostenible de plantas ornamentales nativas y contribuye con la restauración de ecosistemas degradados.

Según el documento, el proyecto fue posible gracias a la puesta en marcha de un modelo de conservación, reintroducción y uso sostenible de especies nativas ornamentales, que incluye participación comunitaria para la restauración de los ecosistemas, dentro de un parque en una de las ciudades más grandes de Colombia como es Medellín.

“Esta iniciativa muestra que es posible desarrollar una actividad económica que asocie las comunidades organizadas con la gestión de un parque, atienda sus intereses comunes y facilite la generación de alianzas con otras organizaciones”, Tania Ammour, asesora técnica internacional del MFS

Las plantas provenientes del vivero enriquecen los senderos turísticos del parque, mientras se comercializan aquellas cultivadas en forma sostenible.

El vivero, ubicado dentro del Parque Arví, en Santa Elena de Antioquia, es producto del programa Manejo Forestal Sostenible (MFS) en la Región Andina, es ejecutado por el IICA con el apoyo financiero del Ministerio de Asuntos Exteriores de Finlandia (MFS).

Tania Ammour, asesora técnica internacional del MFS, el proyecto se propuso integrar en el manejo de la biodiversidad a las comunidades que viven en las áreas del Parque Arví o en zonas aledañas. A estos pobladores se les capacitó en reproducción y cuidado de las plantas para reintroducirlas al parque o comercializarlas, con lo que se busca generar empleos e ingresos, así como evitar la venta ilegal de los productos del bosque.

“Ahora hay más de 60 familias que producen plantas y fomentan la sensibilización ecológica para disminuir las actividades de extracción ilegal”, aseguró la especialista.

El Parque Arví, en el departamento de Antioquia, es un complejo ecoturístico de más de 2 mil 500 hectáreas. Es una zona estratégica para la conservación de la diversidad biológica, la recarga de acuíferos y el turismo, con más de 700 mil visitantes al año. Alberga 18 especies de anturios, 10 de bromelias y 21 de orquídeas.

“Esta iniciativa muestra que es posible desarrollar una actividad económica que asocie las comunidades organizadas con la gestión de un parque, atienda sus intereses comunes y facilite la generación de alianzas con otras organizaciones”, expresó Ammour.