Economía

Porcicultores buscan incrementar consumo de carne

Ante la disminución y encarecimiento en la oferta de la proteína de carne de res, los porcicultores guatemaltecos le apuestan a incrementar sensiblemente su producción y ocupar ese vacío en el mercado.

Por Byron Dardón Garzaro

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Guatemala Porcicultura
Harold Avarez, presidente de COPO durante el Día del Porcicultor 2015. (Foto Prensa Libre: Erick Avila)
Harold Avarez, presidente de COPO durante el Día del Porcicultor 2015. (Foto Prensa Libre: Erick Avila)

Harold Álvarez. presidente de la cooperativa Integral de Producción “de los porcicultores” (COPO), comenta que la menor oferta constituye una oportunidad puesto que la carne de cerdo es el sustituto ideal para la carne de res.

Álvarez resalta además que el consumo de la misma aun es bajo a nivel nacional. El promedio por consumo por cabeza de carne de cerdo en el país es de 3.5 kilos, mientras que el consumo de carne de pollo es de alrededor de 16 kilos.

La cifra de consumo es baja comparada con países como México o Estados Unidos en donde la tasa promedio por habitante es de entre 50 a 80 kilos.

“Lo que estamos buscando es incrementar el consumo de carne de cerdo en sus diferentes productos y presentaciones y que esa demanda sea abastecida por los productores locales de la mano del crecimiento de las granjas no solo en número sino con mayor eficiencia y calidad”, afirma Álvarez.

Se espera que en los próximos años el mercado crezca a un ritmo de entre tres y cuatro por ciento y ese sería el espacio a ganar.

En opinión de Álvarez, si no se hace eso, las importaciones de cortes de otros países en especial desde Estados Unidos y México podrían aumentar.

La producción

En la actualidad se calcula que el país cuenta con de 25 mil vientres o hembras en edad de reproducción, de los cuales aproximadamente 10 mil se ubican en las granjas de la COPO.

Según el presidente de COPO, a nivel nacional esta es la única cooperativa integrada que agremia a 40 productores de granjas medianas y grandes. En todo el país se calcula que hay 500 productores entre pequeños, medianos y grandes.

Los retos

De acuerdo Álvarez, uno de los retos principales es aumentar el número de rastros tecnificados. Según comentó, alrededor del 25% de los cerdos para sacrificar pasa por rastros tecnificados, mientras que el resto se procesa de manera artesanal.

Otro reto es erradicar la presencia del virus de la peste porcina clásica, por lo que se espera que a finales de este año la misma esté borrada completamente del territorio nacional lo que permitirá lograr el estatus sanitario libre con lo que se abrirán las puertas para mercados de vecinos como el de Honduras y El Salvador que actualmente están cerrados.