Economía

Sector ganadero denuncia casos de rabia

A pesar de que autoridades del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga) aseguran que los casos de rabia reportados en el ganado están controlados y que se encuentran en rangos normales para la época, reconocieron que es un problema latente.

Por Natiana Gándara

Varios casos de rabia se registraron en Petén, donde las autoridades del Maga llegaron a tomar muestras.
Varios casos de rabia se registraron en Petén, donde las autoridades del Maga llegaron a tomar muestras.

El Maga ha recibido denuncias de al menos 15 casos de rabia que han ingresado al laboratorio de salud pública y dieron positivo a la enfermedad.

Byron Thomae, director de Sanidad Animal del Maga, indicó que las regiones afectadas son Alta Verapaz, San José del Golfo e Izabal, con un caso cada uno, Huehuetenango, con seis, y San Marcos y Petén, con tres.

Thomae explicó que se produce un repunte de enfermedades cuando se dan cambios climáticos o alguna situación que modifica el medio natural que afecta el entorno del murciélago vampiro que produce la rabia y ataca a los animales.

Verifican ganado

  • sin riesgo para el consumidor
  • Édgar Méndez, vicepresidente de la Gremial de Expendedores de Carne de Res, afirmó que no existe riesgo de consumir este producto proveniente de los lugares donde se han registrado casos de rabia, pues aseguró que han verificado en persona el estado de salud de los animales y “no representan ningún riesgo para el consumo”.
  • Reconoció falta de vacunación de los animales, lo que los vuelve vulnerables.

El funcionario opinó que existe falta de prevención por parte de los ganaderos, porque es una enfermedad que se puede prevenir, y aconsejó vacunar las reses porque es “mejor invertir Q10 a perder su patrimonio”.

Cambio de zonas

El funcionario informó que desde 1970 se producen brotes de rabia en el país, pero entonces se ubicaban al sur y en la actualidad se registran al norte.

En ese sentido, Ramiro Pérez, asesor de la Cámara del Agro, comentó que las zonas ganaderas están ubicadas en lugares marginales, donde se encuentran cuevas o bosques frondosos, por lo que se empezaron a presentar “más incidencias de mordeduras de estos animales”.

Pérez manifestó que el sistema de vigilancia del Maga está debilitado y no cuenta con la capacidad financiera ni el personal para analizar los casos de la enfermedad.