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Gimnasta guatemalteca que brilla con luz propia

La gimnasta nacional revela el arduo camino que la ha llevado al estrellato atlético.

Por Redacción Comercial

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Quien iba a pensar que una elegante e hiperactiva adolescente de 1.50 metros de altura, descargaría su talento en la viga y haría brillar tanto el nombre de Guatemala. Ana Sofía Gómez tiene 21 años, y desde los 7 ha dado de que hablar en todos los rincones del país.

Sofía no era una niña común. Desde su primer día de vida, ella destacaba en el hospital “porque era la única recién nacida con las piernas para arriba”, comentó en una entrevista Patricia Porras entre risas, madre de la atleta.





Sobredosis de energía

Su dinamismo era tanto, que sus padres buscaron una solución para encaminar sus energías en una actividad productiva. Su madre llegó a la Federación Nacional de Gimnasia e inmediatamente supo que ese era el lugar indicado para su hija.

Desde los siete años, Ana Sofía expuso su talento y atrajo la atención de varios entrenadores. Pronto extendió sus entrenos sabatinos a varios días entre semana y en 2005 empezó su preparación con los entrenadores rumanos Elena y Gabriel Boboc. Su rutina se expandió a seis horas de entreno durante seis días de la semana y dos años después se vieron los frutos de este esfuerzo, cuando ganó su primer bronce en el Torneo Panamericano Juvenil.

Para Ana Sofía, su momento histórico llegó el 28 de octubre de 2011 cuando ganó su primer oro en viga de equilibrio y una plata en la competición individual general en los Juegos Panamericanos de Guadalajara.  A partir de ese momento, la deportista se perfiló como una atleta de talla mundial, recibiendo el reconocimiento, cariño y admiración, no solo de atletas, sino también de admiradores locales e internacionales.

Momento de reflexión

Después de este gran triunfo, Ana Sofía intensificó su entrenamiento para buscar la clasificación a un torneo internacional celebrado en 2012. Debido a una caída en la rutina en viga de equilibrio, la gimnasta quedó en el puesto 22 de las 24 gimnastas participantes.

La desilusión de esta participación llevó a Ana Sofía a plantearse el retiro de las competencias. Sin embargo, la atleta no se dejó vencer por la derrota y continuó con su arduo entrenamiento. Gómez ha logrado acumular varias victorias para Guatemala y ahora con más experiencia asegura que ha madurado a nivel deportivo y competitivo y que el trabajo duro, disciplina y esfuerzo la han ayudado a lograr todos sus objetivos.

Sofía inicia el día con energías

Ana Sofía sabe que el secreto para alcanzar sus metas es empezar bien cada día. Por eso la gimnasta ha sido escogida por Avena Quaker para ser miembro fundamental del Equipo Quaker, junto a otros deportistas nacionales.

El propósito de este Equipo es demostrar que es más fácil alcanzar las metas propuestas cuando se adoptan hábitos de vida saludables. “Queremos que con sus historias de éxito, lucha y tenacidad, nuestro Equipo Quaker, influya a los jóvenes  que están en una etapa decisiva de su vida, en donde están formando su futuro y decidiendo quiénes quieren ser”, explicó Randy Herrera, Gerente de Marca Quaker para Centroamérica y el Caribe.

“Los sueños son el motor que nos impulsa para alcanzar nuestras metas”, recalca Gómez. La gimnasta ha sido elegida para integrar este equipo debido a su destacada perseverancia y disciplina. Ana Sofía agrega que “no puede faltar un buen desayuno para tener energías desde muy temprano. Además, la concentración y el empeño también son parte del entreno diario, para dar lo mejor de misma en cada competición”, finaliza la atleta.