Economía

Liderar una empresa es un verdadero arte, la visión del director de Lancasco

Ser familiar de los propietarios no asegura un puesto en la empresa y en esta corporación  las personas tienen que prepararse, estudiar y demostrar habilidades para los cargos, afirma Juan Alfonso Solares Camacho, actual director ejecutivo.

Por Rosa María Bolaños

Juan Alfonso Solares, junto al retrato de su padre, Rafael Felipe Solares Riépele, reimpulsor del negocio farmacéutico familiar fundado en 1927.
Juan Alfonso Solares, junto al retrato de su padre, Rafael Felipe Solares Riépele, reimpulsor del negocio farmacéutico familiar fundado en 1927.

Solares ya era abogado y notario cuando se encargó de puestos administrativos en la empresa. Empezó como director de exportaciones, por lo que estudió una maestría en administración y negocios en EE. UU.

Combina sus conocimientos de leyes y administración con la industria de productos farmacéuticos y cosméticos (las dos divisiones de Lancasco) rodeándose de un “excelente equipo”, ya que, menciona, si bien al Director Ejecutivo (cargo que él ocupa) le toca tomar decisiones, él analiza mucho luego de escuchar la opinión de los colaboradores que le rodean, y por la experiencia que va adquiriendo.

“En el mundo de los negocios, cuando uno sale en estas publicaciones, la gente dice que son historias de éxito, pero detrás de eso hay un montón de caídas, fracasos, errores, pruebas e insomnio”, expone.

“La gente que hace las cosas bien se equivoca, quiebra, pierde plata, no duerme porque está pendiente del negocio, porque uno no puede decir “ya no sigo” y dar la vuelta y abandonar el negocio, porque hay deudas con los bancos, personal y compromisos, pero en todas esas caídas es donde se va desarrollando mucha intuición”, comenta.

“No solo se debe salir adelante sino sobresalir con fortaleza, perseverancia, preparación y humildad”.

Juan Alfonso Solares Camacho Director ejecutivo de Lancasco

“El arte de liderar una organización es saber dónde y cuándo se necesita más análisis o contratar un estudio de mercado, y cuándo decir no. Esa es parte del arte que tal vez solo da la experiencia de haber recibido palo, y eso le sirve a uno para poder ir jugando con esos criterios”, dice.

Al retomar el tema de la sucesión de mandos en una empresa familiar, Solares cree que no se deben crear puestos solo para colocar a familiares porque al final se vuelven una carga para la empresa.

Lancasco maneja una modalidad con la cual un comité analiza el desempeño de alguno de los miembros de la familia que está interesado en ingresar a la empresa y definir en qué tipo de puestos puede ser colocado, aspecto que ayuda a tener el éxito de la empresa, menciona.

Solares también es fundador y fue director general de la cadena de farmacias Meykos, S. A., a lo cual se dedicó de 1994 al 2010. A partir del 2014 asume el cargo actual en Lancasco, para dirigir tanto la división farmacéutica, con el mismo nombre, y la de cosméticos (fábrica y comercialización por catálogo) Scentia Perfumería, S. A. Ambas operan en Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua.

Juan Alfonso Solares Camacho se graduó de abogado y notario en la Universidad Francisco Marroquín en 1986, y en 1988 de una maestría en derecho comparado en la Universidad de Michigan, EE. UU. En 1993 obtuvo su maestría en administración de negocios en el Tecnológico de Massachusets. En el 2014 asumió como Director Ejecutivo de Corporación Lancasco.

La firma posee división farmacéutica, con 130 productos o códigos, y divisón de cosméticos como Scentia Perfumería, S. A., con 300 productos.

Solares refiere que la firma está entre los dos laboratorios más importantes del triángulo norte centroamericano, en donde logró crecer 16% por arriba del mercado en el primer trimestre.

En una firma de 90 años de existencia el primer ingrediente que debe tener es una cultura empresarial que le permita renovarse y adecuarse a los tiempos, la cual en Lancasco se impulsa fuertemente, expone. La empresa fue creada en 1927 por su bisabuelo y luego su padre reimpulsó el negocio, comenta.

Menciona aspectos que han sido exitosos, y los cuales ayuda a impulsar, como la revisión constante de las estrategias de la firma e incorporar propuestas de valor para cada mercado en que compiten.

Otra parte de la estrategia es ir a la vanguardia en el cumplimiento de los cambios regulatorios como buenas prácticas de manufactura, es decir, si los reguladores establecen dos años para aplicarlas, la empresa se adelanta.

Habla de la importancia de la gente y el trato con respeto mutuo, lo que también se ha convertido en estrategia importante dentro de la empresa. Se trata de una herencia de visión que les inculcó su padre, comenta. Juan Alfonso es el director ejecutivo y su hermano José Rafael, el presidente de la corporación.

Dentro de esa visión se tomó la decisión de implementar una cultura con más descentralización de poder y que el personal participe y contribuya, por lo que los procesos de negocios y producción se han vuelto más participativos.

“La nueva realidad del entorno exige que uno -como ejecutivo y como empresa- se mueva más rápido, y es cada vez mas difícil hacerlo si uno tiene una organización muy centralizada o con jerarquía muy rígida y empieza a perder habilidad”, advierte.