Opinión

Modernizando la aduana

Mejores vecinos

Álvaro Raúl Sarmiento

Álvaro Raúl Sarmiento

Recientemente, el Banco Mundial (BM) presentó el informe Mejores Vecinos. Hacia una Renovación de la Integración Económica en América Latina.

Tal como lo expresó Jorge Familiar, vicepresidente del BM para América Latina, el tema de integración regional no tiene nada de nuevo, pero existe un nuevo impulso a la integración, y el estudio brinda argumentos sustentados que permiten encontrar nuevos espacios de trabajo que permitirán mejorar la competitividad.

Latinoamérica ha tratado de integrarse durante varias décadas, y su comercio intrarregional no representa más del 20% del comercio internacional. En el caso de Centroamérica, la misma subregión continúa ubicándose como el segundo socio comercial después de EE. UU.

El informe recuerda que los exportadores latinoamericanos pagan el doble de costos asociados al comercio —transporte por limitaciones en infraestructuras— que los exportadores asiáticos. Esto viene a explicar en buena parte el poco alcance de la integración.

Desde hace mucho se comenta que es más barato enviar un contendor a la costa Este de los EE. UU. o Europa que hacerlo a otro país centroamericano o el Caribe.

Buscar una mayor integración implica no solamente disminuir los aranceles. También es necesaria la armonización regulatoria y coordinación entre países. El esfuerzo regional requiere creatividad , visión de largo plazo y coordinación entre países.

Da la impresión de que la mayoría de los procesos de integración regional como el centroamericano y otras subregiones no logran avanzar en la realidad. Aunque parece ser que la iniciativa entre Guatemala y Honduras, con el Protocolo de Mayor Integración, a partir de julio del 2017, vendrá a ser la excepción a la regla. Así lo esperamos todos.

El Estudio hace mención a dos temas específicos: la multiplicidad de reglas de origen y el de marcos regulatorios. Por ejemplo, en la transmisión de energía eléctrica.

El documento del BM concluye en la importancia de reducir las “fricciones comerciales” no arancelarias: Esfuerzos regionales para crear agencias aduaneras más eficientes, invertir en proyectos conjuntos de infraestructura y armonizar procedimientos y estándares, por ejemplo, en electricidad y transporte terrestre. En resumen, el Estudio sostiene que el “éxito de la estrategia de integración global es inseparable de la fortaleza de la región a la que pertenecen los países”.

Todo parece indicar que mejorar las relaciones comerciales con nuestros vecinos inmediatos debería ser altamente prioritario —ya lo es con Honduras— y que el esfuerzo para hacerlo dejará buenos retornos a nuestra competitividad.