Revista D

El nuevo hechizo de “La Tatuana”, en una obra de danza teatro.

Las leyendas más difundidas de Latinoamérica nutren esta propuesta escénica que estará en cartelera una corta temporada.

Por José Luis Escobar

El personaje de "La Tatuana" tiene un papel especial en la obra dirigida por Roberto Arana. (Ilustración: Jorge Corleto).
El personaje de "La Tatuana" tiene un papel especial en la obra dirigida por Roberto Arana. (Ilustración: Jorge Corleto).

En La tradición oral latinoamericana, el investigador y escritor boliviano Víctor Montoya menciona cuán arraigados están en la región los cuentos de espantos y aparecidos, desde antes de la Colonia. “La tradición europea de brujas, duendes y fantasmas se mezcla con la indígena y la africana de espíritus del agua, las selvas y los montes”, añade.

Los relatos, a pesar de las diferencias geográficas, presentan similitudes. Montoya enlista algunos. “Encontramos mujeres que vuelan en barcos pintados en los muros, como La Tatuana en Centroamérica o La Mulata de Córdova en México; pequeños duendes que enamoran a las niñas hermosas cantándoles coplas, como El Sombrerón en Guatemala; espíritus que defienden la naturaleza y que castigan brutalmente a quien la daña, como La Marimonda en Colombia o El Coipora en Brasil; barcos malditos que navegan sin jamás encontrar puerto como El Caleuche en Chile o El Barco Negro en Nicaragua; y están también las mujeres demoníacas que seducen a los hombres que andan lejos de sus casas”.

El escritor boliviano explica que este tipo de narraciones tienen en común a mujeres hermosas pero cuando interactúan con los hombres, conocen su verdadero rostro, diabólico o de espanto.

“En la cultura andina tenemos a La K’achachola quien, ni bien envilece al caminante solitario y desprevenido, lo conduce a una galería abandonada de la mina o a la orilla del río, donde lo seduce y abandona antes de que cante el gallo y despunte el alba. Muchos hombres que despertaron de una embriaguez alucinante en las laderas de los cerros o en las orillas de los ríos, cuentan habérsela encontrado”.

El relato andino guarda amplia similitud con La Siguanaba ampliamente difundida en la tradición oral guatemalteca. Otras historias parecidas son La Sayona (en Venezuela),  La Tulevieja (Costa Rica y Panamá), La Lola (Chile), La Ciguapa (República Dominicana) o La Patasola (Colombia).

“Tanto en España como en toda América Latina, se encuentran numerosas leyendas de similares características: mujeres brujas que dominan las artes de la magia; esto es, aunque sea de forma negativa se les reconoce ciertos poderes, que por supuesto son de carácter sobrenatural y maligno”, anota Anna Fernández Poncela, antropóloga española, en su publicación Las niñas buenas van al cielo y las malas... Género y narrativa oral tradicional.

Un giro

Este mes estará en cartelera El hechizo de La Tatuana, obra de danza teatro que se nutre de las leyendas latinoamericanas. “Comenzamos a trabajar nuestra propuesta escénica con las referencias locales de la tradición oral, pero durante el proceso de investigación nutrimos la obra con las leyendas de otras latitudes, algo que se aprecia  también en la parte musical, pues hay tango, sones y baladas”, indica Roberto Arana Arreaga, director de la obra de danza y teatro El hechizo de La Tatuana.

“Me basé en las historias que desde niños diferentes generaciones han escuchado, pero di un giro al humanizar en cierta manera a los protagonistas. No esperen ver a una Llorona clamando por su hijo y espantando. Hay un hilo conductor entre este espanto y otras figuras como La Tatuana, El Sombrerón y El Cadejo”, dice Martha Yonker, autora del guion.

El montaje estará en escena en una corta temporada los viernes, a las 20 horas, hasta el 28 de octubre, en el Centro Cultural La Casa, ubicado en la zona 1.

Una vida misteriosa

El personaje de La Tatuana tiene un papel especial en la obra dirigida por Roberto Arana Arreaga, en la cual los diálogos quedan opacados frente a las danzas. En el libro Tradiciones de Guatemala 3, del Centro de Estudios Folklóricos de la Universidad de San Carlos de Guatemala, se insinúa que pudo tratarse de un caso real de acusación de brujería sucedió en el país.

La Tatuana es una mujer histórica, que existió en realidad en Guatemala, pero que ha pasado a formar en las filas de los fantasmas con que se asusta a los niños para obligarlos a dormir o a estarse quietos. Se asegura que fue una bruja que cometía toda clase de maleficios y con este motivo fue denunciada ante La Inquisición, que residía en la ciudad de Guatemala, La Antigua, capital de la Colonia”, recoge la publicación.

En la investigación  La (des) construcción de la bruja en la leyenda de La Tatuana, el doctor en Literatura, Francisco Alejandro Méndez, aborda el relato que Miguel Ángel Asturias incluyó en Leyendas de Guatemala.

Méndez refiere haber encontrado seis interpretaciones de la historia conocida en el país. “La versión considerada como original, tomada de la oralidad por el antropólogo guatemalteco Celso Lara Figueroa y otras cinco más de: Miguel Ángel Asturias, Francisco Barnoya Gálvez, José María López Valdizón, el propio Celso Lara Figueroa y Luis Alfredo Arango”.

Desde su creación, sugiere el doctor en Letras, La Tatuana está ligada al Tribunal de la Inquisición y a la quema de brujas del siglo XVII. “Quizá uno de los investigadores que más la ha estudiado es el antropólogo Celso Lara Figueroa, quien ha recopilado la leyenda a través de varios informantes”, indica.

Al citar la obra de Lara Figueroa, Méndez apunta  que La Tatuana “fue una mujer que tuvo realidad física y agrega que la leyenda es mencionada en dos momentos importantes de la historia de Guatemala, uno durante el período de la dominación española, y el otro en la época de los 30 años de gobierno conservador en el siglo XIX. Lara afirma que la leyenda  pudo surgir en la época colonial. Añade en su investigación la posibilidad de la existencia real de una mujer con algunas características de bruja”.

Las características que Lara Figueroa halló  en las versiones orales fueron las de una mujer de carne y hueso que se aparece.  Anciana, aguerrida, bruja dominadora de la magia negra y amiga del demonio. Vestida de negro con una vida misteriosa. La época en la que se ubica es en el siglo XIX durante el régimen de Rafael Carrera (1814-1865).