Revista D

Entre lo divino y lo pagano

 El Día de los Santos Inocentes conmemora las crueles muertes infantiles en la época de Herodes.

Por Claudia Palma

Este hecho fue plasmado a principios del siglo XVII por Peter Paul Rubens en la Matanza de los Santos Inocentes, que se encuentra en la Galería de Arte de Ontario, Toronto, Canadá.
Este hecho fue plasmado a principios del siglo XVII por Peter Paul Rubens en la Matanza de los Santos Inocentes, que se encuentra en la Galería de Arte de Ontario, Toronto, Canadá.

La Biblia narra que cuando Jesús nació, el rey Herodes ordenó la matanza en Belén para asegurarse que todos los niños menores de dos años, incluido el Mesías, fueran asesinados.

Según la tradición cristiana, sus almas volaron al cielo, por eso la Iglesia Católica los recuerda cada 28 de diciembre en el Día de los Santos Inocentes.

En la Edad Media se combinó esta conmemoración con la pagana Fiesta de los locos, que tenía lugar entre Navidad y Año Nuevo, y en la que se hacían bromas.

La costumbre de celebrar el Día de Santos Inocentes se restringe a Latinoamérica y España, aunque en el país del Viejo Continente se conserva la tradición de quebrar cascarones, como si se tratara de carnaval, y colocar en la espalda de los desprevenidos las siluetas de muñecos llamados “maza”.

En Italia, Alemania, Bélgica, Reino Unido, Finlandia, Australia y Estados Unidos, el 1 de abril se festeja el Fools Day o Día de las bromas.

De Julio a Gregorio

En 1582, el pontífice Gregorio XIII decidió sustituir el calendario juliano, instaurado por Julio César en el año 46 a.C, por el gregoriano. El año constaba de 365 días divididos en 12 meses, pero había un desfase al final de varias horas que sumadas equivalían, cada cuatro años, a un día, comenta el sociólogo e historiador Armando De la Torre.

Gregorio XIII ordenó a los científicos de la Universidad de Salamanca llevar a cabo un estudio y este detectó el error, fue entonces cuando se añadió a cada cuatro años, un día más, el 29 de febrero, así surgió el año bisiesto.

El Reino Unido, en su mayoría de población protestante, se resistió a usar el calendario; se puso en práctica hasta 1740, explica De la Torre.

Dejó de ser utilizado en Polonia hasta 1918, en Rumanía en 1919 y en Grecia en 1923. Algunas iglesias ortodoxas todavía emplean el juliano.

Día de los tontos

Hubo quienes se resistieron o no se enteraron del cambio y siguieron con las conmemoraciones de las fiestas religiosas, de acuerdo con el almanaque antiguo. De ahí nació la tradición de celebrar el Día de los tontos.

En Brasil la festividad se conoce como Día de la mentira, desde que el 1 de abril de 1828, un diario de Minas Gerais publicó una noticia falsa acerca de la muerte del emperador Pedro I.

El 1 de abril de 1998, la revista Nature informó del descubrimiento del esqueleto de un dinosaurio terópodo, que podía volar y atribuyó el hallazgo a un trabajador del museo de la Universidad del Sur de Dakota del Norte, la que no existe.

El supuesto dinosaurio fue bautizado como Smaug, el mismo nombre del dragón protagonista de El Hobbit.

Inocente palomita

El 1 de abril del 2008 la BBC publicó un documental con escenas de pingüinos que se lanzaban al océano, en la isla Rey Jorge, cerca de la Antártida. Las imágenes de las aves marinas voladoras sorprendieron a muchos, aunque es conocido que perdieron la capacidad de elevarse hace millones de años.

En México hay un dicho para los incautos que son presas de las bromas: “Inocente palomita que te dejaste engañar en este Día de los Inocentes, que en nadie debes confiar”.

Así que este 28 de diciembre esté atento a lo que le digan, puede ser solo una broma.