
13/05/13 - 00:00 Escuintla
Temen quedar aislados
Más de 10 mil familias de comunidades de Siquinalá y del área rural de la cabecera de Escuintla están en riesgo de quedar aisladas debido al acumulamiento de material lanzado durante las erupciones del Volcán de Fuego, el cual es arrastrado por correntadas de agua en el invierno.
Pobladores cruzan el río Ceniza, pero el paso vehicular y peatonal por este afluente es imposible cuando llueve fuerte, ya que las correntadas de lodo y piedras bajan de las faldas del Volcán de Fuego y causan desbordamientos.
Imagen de la erupción del Volcán de Fuego, el 13 de septiembre del año pasado.
La lava que arroja el coloso forma rocas de diferentes dimensiones mientras que la arena se sedimenta, por lo que cuando llueve son acarreadas por correntadas que dañan caminos, cultivos y viviendas.
Ramiro Castillo, vecino de la aldea San Andrés Osuna, Escuintla, expuso que la llegada del invierno los llena de temor, pues podrían quedar incomunicados en cualquier momento. “El material volcánico acumulado en las faldas del volcán es llevado por el agua cuando llueve fuerte, como sucedió hace dos semanas con las primeras lluvias. Los caminos quedaron intransitables y los cuatro ríos de esta región fueron azolvados”, relató.
María Aguilar, pobladora de la comunidad Ceylán, contó que cuando los caminos están intransitables los más afectados son los comerciantes, estudiantes y enfermos.
El comerciante Juan Carlos Rosales comentó que los riesgos disminuirían si hubiera puentes para cruzar los ríos, porque estos arrastran material volcánico; sin embargo, el Gobierno no los construye pese a que se los han pedido varias veces.
Autoridades
El alcalde de Escuintla, Pedro René Escobar, indicó que ya solicitaron apoyo al Gobierno, pero no lo han recibido.
César Suárez, de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), expuso que ya empezaron a dragar el río Ceniza, por donde desciende la mayor cantidad de rocas volcánicas y ceniza.
Daniel García Montes, de la Conred, manifestó que para evitar eventualidades y tragedias, tienen activado un sistema de alerta temprana a través del cual monitorean el comportamiento del coloso.
Agregó que tienen sensores en los ríos, que se activan cuando sube el nivel del agua, y que líderes de cada comunidad informan, con equipo de radio, sobre la situación y se les ha explicado a los pobladores cómo interpretar los sensores y las condiciones del clima.
Según el gobernador Lewis Logan, recientemente hizo un recorrido por las faldas del volcán y se estima que varios tramos deben ser reparados, lo que se efectuará en los próximos días.
El funcionario añadió que debido a que el proyecto necesita un presupuesto millonario, el Gobierno demora en el manejo, por lo que pidió paciencia a los pobladores.
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