Historia
Historia
de 55 años
Se hace realidad el ideal de un periodismo
independiente, honrado y digno.
La mañana del 20 de agosto de 1951 los guatemaltecos
se encontraron con una novedad: en las calles de la capital circulaba
por primera vez un diario cuyo nombre definía desde el principio
su contenido: Prensa Libre. Era una labor quijotesca de seis soñadores
que buscaban imponer el gusto por la lectura matutina de los periódicos,
a la vez de hacer realidad el lema: “Por un periodismo independiente,
honrado y digno”.

Primera portada
Con un formato estándar y a seis columnas, Prensa Libre presentaba
un titular premonitorio en su primer número: el aumento en el
consumo y tráfico de estupefacientes, lo que con el tiempo se
convertiría en una de las principales preocupaciones del país
y del mundo. El precio del ejemplar era de cinco centavos, y el tiraje
fue de tres mil 500 ejemplares. La primera suscripción semestral
del diario fue comprada por Salvador Molina, administrador del teatro
Capitol, que estaba donde ahora se ubica el centro comercial del mismo
nombre. |
En el editorial, publicado en la primera plana, el
novel periódico explicaba
la razón de esa frase: “En este sentido es como debe entenderse
el carácter independiente que proclamamos y que sostendremos a toda costa,
equidistantes del gobierno y de los partidos políticos y convencidos de
que esa es la única manera de responder a la confianza del público
y de servir los intereses del país por encima de componendas o de conveniencias
de grupo”. Agregaba: “El periodista digno de ese nombre tiene que
mantener como única bandera la defensa de los intereses nacionales, convertirse
en portavoz legítimo de la opinión pública, para que las
autoridades puedan saber lo que piensa y lo que quiere el pueblo”.
Por la independencia Prensa Libre había surgido en un momento difícil para el periodismo
nacional. Por razones económicas, el fundador y propietario de Nuestro
Diario se vio obligado a vender ese periódico a un grupo político
cercano al gobierno de Jacobo Árbenz Guzmán, que había asumido
la conducción del país meses antes. La nueva administración
buscó que ese medio fuera afín al nuevo régimen, lo cual
fue rechazado por el director, Pedro Julio García. Cuando las presiones
se volvieron insostenibles, García renunció a su cargo y, junto
con él, también lo hicieron el jefe de Redacción Álvaro
Contreras Vélez, Mario Sandoval Figueroa y Salvador Girón Collier,
así como la mayor parte del cuerpo de redactores.
El desempleo, lejos de disgregar al grupo de periodistas, lo cohesionó y
permitió que las cafeterías del centro de la capital se convirtieran
en lugares de reunión, en las cuales comenzó a cuajar la idea de
crear un nuevo medio de comunicación. Pocas semanas después, Pedro
Julio García, Álvaro Contreras Vélez, Mario Sandoval Figueroa
y Salvador Girón Collier se convirtieron en el grupo organizador, al que
se sumaron Isidoro Zarco, quien había sido colaborador de Nuestro Diario,
y Alfonso Rodríguez Muñoz, propietario de la imprenta Iberia.
El capital con que inició Prensa Libre fue modesto: nueve mil quetzales,
reunidos con la aportación de Q1 mil 500 de cada socio, quienes se integraron
a la planta de redacción para reducir los costos.
Un nuevo medio
El primer número que salió de la imprenta Iberia constaba de ocho
páginas, en formato estándar y un tiraje de tres mil 500 ejemplares.
Su objetivo: competir con El Imparcial, el diario líder de la época,
y La Hora, que habían impuesto la costumbre de leer los periódicos
por la tarde. El medio recién salido a la calle se había propuesto
una tarea difícil, como lo era cambiar ese hábito para que los
guatemaltecos se acostumbraran a la nueva idea: un diario debía leerse
a primera hora del día. Pero a ello agregaban otro objetivo de gran importancia:
fijar su independencia respecto del régimen de turno. “Prensa Libre
viene a restablecer el equilibrio entre la prensa independiente y la prensa gobiernista,
y luego porque podremos decir nuestras ideas y desenvolver nuestro criterio al
margen de cualquier presión de carácter oficial o de política
sectaria”, expresaba el primer editorial.

Una nueva sede
En 1953, Prensa Libre dejó su antigua sede, ubicada en la 3a.
avenida y 6a. calle de la zona 1, y se trasladó a una casa en
la 13 calle 9-31 de la misma zona. Al consolidarse, el diario requirió de
más espacio para sus diferentes secciones, lo cual determinó que
en 1975 fuera construido en el mismo lugar el edificio que alberga sus
actuales oficinas. |
Por su posición ética, Prensa Libre ganó espacio y apenas
un año después, el 12 de agosto de 1952, inauguraba su taller propio.
En 1953 dejó su antigua sede, situada en la 3ª. avenida y 6ª.
calle, zona 1, para trasladarse a la 13 calle 9-31, zona 1, donde posteriormente
se erigiría el edificio actual. Testigo de la historia
A lo largo de estos 55 años, Prensa Libre ha sido testigo de los principales
acontecimientos que han cambiado al país y al mundo. Este diario cubrió los
sucesos que concluyeron con el derrocamiento del gobierno de Árbenz Guzmán
en 1954, el aparecimiento de las primeras guerrillas, la firma de paz en 1996
hasta el reciente conflicto hospitalario en el país. A nivel internacional,
en sus páginas los lectores se enteraron de la construcción del
muro de Berlín hasta su caída, la llegada del hombre a la Luna
hasta las más recientes innovaciones tecnológicas.
En sus páginas también se ha desarrollado uno de los más
fructíferos debates de ideas, porque este diario ha dado cobijo a una
amplia gama de firmas que han defendido sus posiciones, con lo que se ha convertido
en uno de los pilares de la libre emisión del pensamiento en el país.
Cuando surgió en 1951, Prensa Libre acuñó el lema “Por
un periodismo independiente, honrado y digno” porque ese era su ideal:
contribuir a cimentar un periodismo de nuevo cuño que se convirtiera en
adalid del derecho a informar desde una posición sin compromisos sectarios.
Al celebrar sus 50 años de fundación, en el 2001, este diario le
dio un giro a esa frase al convertirla en “Un periodismo independiente,
honrado y digno”, porque, efectivamente, a lo largo de cinco décadas
Prensa Libre había trascendido ese objetivo y había demostrado
que se había convertido no sólo en el líder del periodismo
nacional, sino que había marcado la pauta del quehacer periodístico ético.

Celebración en 1962
El director Pedro Julio García festeja en 1962 el décimo
primer aniversario de Prensa Libre, junto con miembros del diario, entre
ellos, Luis Morales Chúa, Oswaldo Romero, Mario Sandoval Figueroa,
Víctor Hugo Delgado, Carlos García Manzo, Antonio Edelman
Monzón, Carolina Ruiz y Luis Benjamín Paniagua. |
Hoy, al festejar sus 55 años, este diario renueva ese espíritu,
cuyo único compromiso es servir de forma desinteresada
a nuestros lectores. Directorio
En su primer número, Prensa Libre presenta una planta de redacción
de primer orden:
- Dirección: Pedro Julio García
- Jefe de Redacción: Álvaro Contreras
Vélez
- Redactores: Mario Sandoval Figueroa, Federico
Hernández de
León, Haroldo López Valdizón, Óscar
Ronaldo Cruz y Julio Mansilla Gutiérrez
- Cronista social: Trudy Singer
- Deportes: Salvador Girón Collier y Carlos
Larrañaga
Gomar
- Espectáculos: Jorge Palmieri
- Caricaturista: Augusto Monterroso
- Fotógrafo: Alejandro Guzmán
- Corrección: Óscar Rivera Berger
y Roberto Cruz Morris
- Gerencia: Alfonso Rodríguez Muñoz
- Administrador: Isidoro Zarco
- Sección comercial: Carlos Rosales, Manuel
Johnston y Adolfo Barrios
- Casa editora: Imprenta Iberia
El lanzamiento de Prensa Libre fue acompañada con la publicidad
de:
- Cervecería Centroamericana, El Divino Rostro, Colegio Panamericano,
Hotel Colonial, Foto Stein, La Almoneda, fábrica Cantel, Adolfo Ríos,
pilas Usalite, Casa de los Abrigos, Guatemala Dry Cleaners, almacén
Rosenberg, Maegli & Cía., almacén Mi Casa, León Guttmann & Cia.,
almacén El Cairo, S. H. Liang, J. L. Crespo, A. Lamport & Co., Sucs.,
United Fruit Company, Calzado Cobán, El Triángulo
-W. F. Siebold y Tropical Radio.

Primera rotativa, conocida
como “Huracán”. |

Fotocomposición existió hasta
1990. |

Bendición
de la rotativa
Goss. |

Fotomecánica pasó
a
la historia. |

Redacción en la
década
de 1980. |
|