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4ta. Entrega.
Guatemaltecos en Estados Unidos sin derechos políticos.
El país capta sus envíos monetarios, pero
las autoridades prestan escasa atención a migrantes connacionales.
Por Luisa F. Rodríguez. Fotografías Jorge
Castillo, enviados especiales.
Los guatemaltecos que viven en los Estados Unidos se quejan
de que sólo se recuerdan de ellos porque las remesas familiares
son vitales para la economía nacional, pero carecen de derechos
políticos y las autoridades del país los tienen en el olvido.
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| Guatemaltecos trabajan en las bodegas de Children's
Network International, en Los Angeles. |
Según éstos, lo que reciben es trato de ciudadanos
de segunda o tercera categoría. En la actualidad, ningún
guatemalteco residente en el extranjero puede emitir el sufragio, ni participar
en toma de decisiones o proyectos. Estas limitaciones han provocado que
varios connacionales hagan un llamado al Gobierno y a sus compatriotas
para que conozcan su disposición de participar en el proceso democrático,
al cual no tienen acceso directo.
Manuel Barrera, presidente del Comité Cívico Guatemalteco
pro Voto en el Extranjero, indica que después de haber obtenido
la doble ciudadanía en 1996, decidió iniciar una campaña
en EE.UU., para solicitar al Gobierno guatemalteco el derecho al sufragio.
"No poder votar; es una muestra del olvido en que nos tienen en nuestro
país", dice Sergio Morales, vicepresidente de la Asociación
Americana Guatemalteca en Miami.
Además de la falta de apoyo y atención, ambos critican el
trabajo que durante varios años han efectuado los responsables
de los consulados guatemaltecos en Miami, Nueva York, Chicago, San Francisco
y Los Angeles. Indican que lejos de sentirse apoyados por esas autoridades
nacionales en el extranjero, que pudieran ser factor de unión nacional,
los cónsules se dedican exclusivamente a aspectos administrativos,
como emitir y validar pasaportes y patentes de comercio, o trámites
de deportación.
Para Jorge Serrano, miembro del Comité Cívico Guatemalteco
provoto en el extranjero , el problema radica en que en esos cargos han
colocado a personas por compadrazgo político y no por capacidad
o espíritu de servicio. "Quisiéramos que esos puestos
los ocuparan personas que han vivido en ciudades norteamericanas que conozcan
los problemas que afrontamos aquí", dice Serrano.
Atención que no reciben
Los guatemaltecos residentes en EE.UU. comparan la atención
que reciben con la consulados de otros países latinoamericanos,
como ocurre con salvadoreños y mexicanos. Dicen que los migrantes
de otras nacionalidades tienen a su disposición oficinas e instalaciones
para resolver problemas migratorios y fomentar inversiones y turismo.
Erick Solares, presidente de la Asociación de Quetzaltecos residentes
en Los Angeles, comenta que esas diferencias provocan descontento entre
los migrantes, porque se sienten abandonados a su suerte.

El huracán Mitch
Debido a la falta de apoyo gubernamental, los guatemaltecos
se han organizado en EE.UU. para resolver sus problemas. Además,
recaudan fondos para proyectos de desarrollo en sus comunidades de origen
o auxilian a sus compatriotas víctimas de alguna catástrofe.
Sin embargo, las experiencias no siempre han sido positivas.
Erick Bustamante, quien trabaja en Children's Network International, recuerda
que la recolección de ayuda para damnificados del Mitch les dejó
un sabor amargo en la boca. En noviembre de 1998, cientos de guatemaltecos
reunieron víveres, medicinas y equipo médico que enviaron
al país en 27 contenedores. Después de varios meses se enteraron
de que parte del cargamento demoró más de dos meses en salir
de aduanas.
El problema se volvió a repetir este año, cuando enviaron
otro contenedor a la Municipalidad de Tiquisate, sin que la asistencia
llegara a los damnificados rápidamente. "Si estuviéramos
bien organizados con la sociedad guatemalteca, este tipo de problemas
no hubieran ocurrido", indica Bustamente.
Debido a tales obstáculos, han preferido brindar asistencia a damnificados
de otros países. De la misma manera, los migrantes piden apoyo
de entidades empresariales guatemaltecas. René Noriega y Luis Quiñónez,
presidentes de las cámaras de comercio de Chicago y Washington,
respectivamente, solicitan la creación de fuentes de trabajo en
el país, para evitar que la migración hacia EE.UU. siga
en aumento.
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| La organización Monja Blanca da a conocer
nuestras tradiciones. |
Ofrecen apoyo
En descargo de tales señalamientos, los responsables
de los consulados guatemaltecos en Miami, Chicago y Los Angeles coinciden
en que su presupuesto es limitado y eso condiciona la capacidad para desarrollar
proyectos en favor de los migrantes. Pese a ello, manifiestan su disposición
de prestar mejor servicio.
Antulio Castillo, cónsul de Guatemala en Chicago, indica: "Hemos
ampliado el horario del consulado; atendemos el segundo sábado
de cada mes, para que las personas que laboran entre semana puedan efectuar
sus trámites ese día". Alejandro De León, cónsul
en Florida, dice que ha iniciado visitas a los connacionales, para conocer
la realidad en la que viven. Durante su estadía en la comunidad
de West Palm Beach, tuvo más acercamiento con sus miembros y colabora
en las actividades de éstos.
"Es necesario que los cónsules y líderes nos reunamos
continuamente, para unir esfuerzos y dar así un mejor servicio
en todos los estados de la unión americana", expresa por su
parte Patricia Meigham, vicecónsul en Los Angeles California. Añade
que visita continuamente a los compatriotas que se encuentran encarcelados
y a quienes están en proceso de deportación.
Sin embargo, no todos confían en esas promesas. Uno de ellos es
Mynor Aguirre, presidente de la Unión de Guatemaltecos de Oriente.
El reside en el barrio La Pequeña Habana, en Miami, a la que ha
bautizado como "La Pequeña Estanzuela". "Siempre
ha sido lo mismo. Nos prometen ayuda, pero nunca cumplen", puntualiza
Aguirre. Quienes no pueden volver.
Sin ayuda
"A veces me quedo dormido con las caritas de mis cinco
hijos en la mente. Recuerdo la última vez que los vi. Es un dolor
que llevo las 24 horas del día", cuenta Mario López-,
quien no ha podido regresar a Guatemala desde hace 8 años.
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| Plantas procesadoras de pollo en Delaware. |
Hoy vive en Georgetown, Delaware, y trabaja más
de 8 horas diarias en las procesadoras de pollo para enviarle dinero cada
dos semanas a su familia en Tacaná, San Marcos. Junto a él,
varios connacionales comentan que esa frustración y tristeza por
estar lejos de la familia ha provocado que muchos salgan de EE.UU. y vuelvan
otra vez "mojados".
Algunos llevan más de 10 años de estar en territorio norteamericano,
y por falta de información nunca han podido resolver su situación
migratoria. La falta de documentos cierra las puertas para múltiples
oportunidades y servicios. El problema es que no hay ninguna oficina guatemalteca
que les ofrezca posibilidad de resolverlos. La historia de López
se repite en la mayoría de estados donde los telefonemas, cartas
y envío de dinero son la única forma de estar cerca de las
familias.
"Extrañar a nuestras esposas, hijos, padres y amigos ha logrado
que nos unamos aquí", agrega López, quien sueña
estar algún día con su familia en Georgetown. -Nombre ficticio.
Julio Villaseñor: "Vivimos en abandono"
Las múltiples necesidades que padecen los migrantes
han motivado que se unan para apoyarse y resolver sus problemas. Después
de conocer los obstáculos que afrontan sus connacionales en Estados
Unidos, Julio Villaseñor, quien lleva 19 años de residir
en Los Angeles, decidió hace cuatro años hacer algo para
tratar de ayudarlos. Fue así como surgió la Organización
de Información para la Unidad de los Guatemaltecos, más
conocida como Guatemalan Unity Information Agency (Guia).
¿Cuáles son los objetivos de esta entidad?
En 1996, un grupo de amigos comentamos las implicaciones que las reformas
a la ley de migración tendrían en la comunidad. Miles de
compatriotas estaban en un limbo legal y podían ser deportados.
Nos reunimos más de 30 directivos de varias organizaciones para
tomar acciones inmediatas.
¿Había peligro de deportación?
Sí. Centenares de chapines empezaron a ser deportados. Muchos solicitaron
ayuda a organizaciones de otros países, porque nosotros no teníamos
quién nos auxiliara. Si no tenían los documentos en orden,
era difícil que los dejaran vivir aquí.
¿Qué acciones tomaron?
Conformamos una junta directiva y empezamos a dar información legal
a la comunidad, para que nuestros paisanos llenaran correctamente sus
aplicaciones y pudieran permanecer en los Estados Unidos. Desde entonces,
todos los días recibimos de 20 a 30 personas que buscan orientación
o ayuda para mejorar su situación migratoria. Sé que estamos
solos, que vivimos en el abandono, por lo que cada día es más
el número de guatemaltecos que nos busca.
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| Julio Villaseñor, presidente de GUIA. |
¿Cuáles son los problemas más
comunes entre los guatemaltecos?
La mayoría no tiene documentos migratorios, y tampoco ha tratado
de obtenerlos. A estas personas les damos asesoría, porque algunas
no pueden costearse un abogado y prefieren continuar viviendo aquí
en forma ilegal. Asimismo, en vista del bajo nivel educativo de los migrantes,
alfabetizamos y también impartimos cursos de inglés, computación
y bachillerato por madurez.
¿Tienen algún apoyo del Consulado?
Empezamos a trabajar en un espacio que nos proporcionó el Consulado
en Los Angeles, pero crecimos y las necesidades también, por lo
que nos trasladamos a otra sede. Los fondos económicos y el esfuerzo
provienen de nosotros mismos.
¿Qué le pediría al Gobierno guatemalteco?
Además de apoyo y planes a largo plazo para nuestras comunidades
aquí, queremos que disminuya la pobreza, para que se reduzca el
número de guatemaltecos que a diario intentan venir a los Estados
Unidos.
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