Actitudes
Trabajadores, pero incumplidos
Por Gema Palencia
y Carlos Menocal
Trabajadores y “chispudos”. Así cree la
mayoría
de los entrevistados que son en general los guatemaltecos. Sin
embargo, al hablar de responsabilidad en el cumplimiento de tareas
el optimismo decae, pues seis de cada 10 opinan que se hacen las
cosas para salir del paso.
Los indígenas y la población
entre 18 y 35 años
son los que en mayor medida creen que la gente es “chispuda” y
trabajadora, mientras que la percepción de los universitarios
y los ladinos es que los guatemaltecos son lentos.
La confianza
en estas cualidades se reduce cuando se le pregunta a los entrevistados
qué motiva a los guatemaltecos a hacer
las cosas. Sólo tres de cada 10 considera que los guatemaltecos
se esfuerzan por hacer bien las cosas; el 67 por ciento afirma
que la mayoría es incumplida, y el 92.5 por ciento, que
dejan todo para última hora.
En este sentido son los grupos
con mayor formación universitaria
e ingresos quienes opinan que la mayor parte de la población
es incumplida.
A esto se suma que el 77.3 por ciento considera
que tampoco hay puntualidad a la hora de pagar las deudas. El ahorro
tampoco es reconocido como una virtud generalizada de la sociedad
guatemalteca, ya que siete de cada 10 opinaron que la mayoría
de la gente es despilfarradora.
De acuerdo con el politólogo
Jorge Fuentes, este tipo de comportamiento se repite porque hay
cierta permisividad social que los ampara, y aunque en general
no es considerado positivo, la población “necesita” o cumple
sólo si hay una
autoridad que les controle o exija para que ciertos parámetros
se cumplan.
Evaden los problemas
Cuando se presentan
problemas, seis de cada 10 entrevistados consideran que la salida
de los guatemaltecos es huir de ellos. Según
el 87.8 por ciento de los encuestados, tomar licor se convierte
en una de las formas habituales para evadir las dificultades.
La
desconfianza en las capacidades y actitudes de la población,
a criterio de la sicóloga Sara Pereira, se refleja en las
respuestas, y fomenta a su vez que se repitan los esquemas negativos.
“Pensar
tan mal de nosotros mismos es lo peor que nos puede pasar”,
asegura Pereira. Para romper el círculo de desconfianza
es necesario, en su opinión, romper los estereotipos que
tenemos a cerca de los demás.
Explica que todo el mundo conoce
a gente responsable y cumplidora, pero a la hora de calificar
al conjunto se relega lo positivo para destacar lo negativo del
grupo social.
Aprovechar las cualidades
La propuesta
de Pereira es aprovechar las cualidades de trabajador y “chispudo” que
los guatemaltecos reconocen como sociedad, para ir corrigiendo
y evitando los también reconocidos defectos,
como dejar todo para última hora, ser incumplidos o huir
de los problemas.
Pereira y Fuentes son del criterio de que los
modelos mentales se pueden cambiar, pero que se debe empezar
por uno mismo.
Honrrados y chispudos





Todos los datos están
representados en porcentajes. |