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1970 - 1971 Munich atras 1970 La fase de clasificación y de copa fue ganada por Municipal. Su guardameta, Ignacio González, se convirtió en el menos vencido. El argentino Héctor Tambasco, de Comunicaciones, fue el goleador. Hubo dos blanqueadas: Comunicaciones 6-0 ante Pepsi Cola y Aurora 6-0 contra RGM Escuintla. Cuando se jugó la definición, convertida en hexagonal, los rojos del Municipal fueron los nuevos reyes y relegaron a los ex campeones cremas a la tercera casilla. El líder de goleo de la hexagonal fue el argentino Carlos Alberto Pinasco, del Municipal.
De los mejores cuatro equipos de Guatemala, sólo dos clasificarían. Los rojos como campeones de liga, los cremas como monarcas de copa, Aurora, subcampeón y Cementos Novella, el cuarto. Luego de una cuadrangular, la sorpresa la dio el once cementero, pues clasificó de segundo lugar, atrás del líder, Comunicaciones. Era tanta la euforia por ese primer torneo centroamericano, que también hubo eliminatorias en El Salvador.
Se reunió la flor y nata del fútbol del istmo. Por El Salvador: Alianza y Atlético Marte; por Costa Rica, Herediano y Saprissa, y por Guatemala: Comunicaciones y Cementos Novella. Se jugó a dos vueltas. Comunicaciones obtuvo su primera plaqueta como campeón y el Saprissa fue segundo.
Los cremas demostraron ser en ese momento lo mejor de Guatemala y del istmo centroamericano. Fueron los primeros en el torneo de clasificación y copa, y en la definición en octogonal fueron los campeones de liga. En la clasificación y copa, el goleador fue el uruguayo César Mario Huercis, de Suchitepéquez, y el portero menos vencido, Antonio Galán, de Aurora. En la definición, el líder de goleo, René Arturo Morales, de Xelajú, y el mejor arquero, Rodolfo Nixon García, de Comunicaciones. La goleada: Cementos Novella 8-1 ante Tip Nac.
Los Juegos Olímpicos de Munich, fue otra tentación para el fútbol de Guatemala, y también para el resto de las selecciones centroamericanas. Guatemala fue un gran ejemplo en México68, y en ese momento el único representativo del istmo. La Copa Iberia fue un reto en el Mateo Flores para los seleccionados olímpicos de Guatemala, Honduras y Costa Rica. Los chapines, bajo el mando del entrenador argentino Afro Geronazzo, se llevaron el trofeo y superaron 3-2 a los ticos y 2-1 a los catrachos.
Guatemala, Panamá y Surinam se dieron cita preolímpica en el Estadio Mateo Flores, donde de los tres, sólo uno sería el elegido para continuar en la lucha. Luego de las dos vueltas, el seleccionado guatemalteco clasificó por diferencia de goles. Surinam también hizo 5 puntos, pero los chapines anotaron 9 y permitieron 5. Los antillanos colocaron 7 y recibieron uno menos.
Comunicaciones continuó su marcha positiva, festejó su sexta corona y se convirtió en bicampeón. Tuvo la mejor artillería y las redes menos humilladas. Nuevamente su hombre gol fue Héctor Tambasco, mientras que su portero, Nixon García, por segunda vez consecutiva, fue el mejor portero. El marcador más abultado se dio cuando Xelajú bañó 6-1 al Fegua.
Hubo cuatro finalistas, donde sólo uno representaría a CONCACAF. Una tercera posición fue lo cosechado, pues los rivales fueron de mayor peso futbolístico. Eran los tiempos en que todavía no se habían impuesto las sub 23, sino que participaban los de la máxima división.
V Campeonato CONCACAF Por segunda vez Guatemala participaba en eliminatorias. La primera fue en 1967, con saldos positivos. Hoy, en 1971, se llamó al entrenador argentino Carmelo Faraone para disputar los dos primeros partidos contra Honduras. En el primero se fue a empatar a uno con los catrachos, y en el Mateo Flores llegó otro empate. Con ello se dijo el adiós a la siguiente ronda. El V Campeonato de Naciones, llamado también NORCECA, se realizó en la isla de Trinidad y Tobago. México fue el monarca invicto y destronó a los costarricenses. 1972 Decepciones Dejó de llamarse Confraternidad. Fue tanto el éxito en lo económico como en lo deportivo, que ahora participaron doce equipos, entre chapines, cuscatlecos y ticos. Por Guatemala desfilaron los tres grandes: Comunicaciones, en defensa de su campeonato de 1971; Aurora, como subcampeón de liga, y Municipal, en la tercera posición. El nombre de la copa se llamó Raúl García Granados, entonces presidente y sostenedor del escuadrón albo. Aurora, finalista del grupo I, rivalizó contra Saprissa, que fue el primero del grupo II. Los militares empataron a uno en el Mateo Flores, y en San José perdieron. Saprissa fue el nuevo monarca. Los cremas no pudieron sostener su cetro y fueron cuartos del grupo I.
Rubén Amorín, que le dio a Guatemala en 1967 su primer campeonato de CONCACAF fue el llamado para ver si asistíamos a Alemania en 1974, en la Copa Mundial. En la primera etapa, Guatemala eliminó a El Salvador con marcadores de 1-0, y fue así como obtuvo su pasaporte para la fase final en Puerto Príncipe, Haití, donde se jugó, a la vez, el VI Campeonato de Naciones de la CONCACAF y el monarca obtendría doble presea, pues representaría a CONCACAF en Alemania 1974. Pero en las filas chapinas hubo cambio de entrenador, y el director fue el chileno Néstor Valdez Moraga, que en la hexagonal dejó muy mal parada a la selección en un quinto puesto. Haití fue el máximo representativo.
Comunicaciones llegó, por segunda vez, a ser el tricampeón del fútbol de Guatemala. La primera fue de 1956 a 1960. Este torneo fue de tres vueltas, donde los albos se llevaron casi todo, pues fueron los amos del torneo y de copa. Su portero, Tono Galán, fue el menos vencido.
El líder goleador fue Selvin Pennant, de Cementos Novella. El marcador
más alto fue de Municipal 6-1 contra RGM Escuintla. 1973 - 1974 Un despojo
En Jalisco se montaron los primeros juegos con las participaciones juveniles de México, Africa del Sur, Uruguay y Guatemala. El joven seleccionado de Walter Manía Villatoro, ganó en la inauguración 1-0 a México; empató a uno con Africa del Sur, y ganó a 2-1 a los charrúas. Pero los directivos mexicanos obligaron, con regalías, a un partido extra y ellos ganaron 1-0.
El mismo entrenador y los mismos jugadores que fueron a Guadalajara, sólo que ahora jugaron ante escaso público y en el Mateo Flores, en los I Juegos Centroamericanos Juveniles Amateurs. Fue una pentagonal donde la selección de los patojos sólo le ganó a El Salvador, empató con Costa Rica, y Nicaragua y Panamá nos ganaron. No hubo medalla ni de bronce.
Los rojos del Municipal reconquistaron su diploma y le arrebataron al Comunicaciones su tricampeonato. Un torneo de tres vueltas, donde no hubo certamen de copa en la tercera ronda. El goleador fue, una vez más, Selvin Pennant, del Cementos Novella, mientras que Alvaro Gil Rojas, del Tip Nac, el menos ofendido como guardameta. El resultado más alto fue de Municipal 9-2 Suchitepéquez.
Los escarlatas iniciaron muy bien su años de oro, pues se hicieron dueños de la IV Copa de la Fraternidad, llegaron a una racha positiva de 32 juegos sin perder, nivelaron con la selección mundialista de Uruguay y doblegaron a la chilena; conquistaron sin arrugas el torneo de la CONCACAF, compitieron con la Copa Interamericana y culminaron su año llevándose a sus vitrinas el trofeo de bicampeones de liga.
Si el seleccionado de Guatemala hubiera hecho un gran papel, hubiera sido descalificado, pues algunos de sus integrantes no eran menores de los 18 años, pero como fue el tercero de su grupo, ninguno le dio importancia.
Los patojos fueron bajo la dirección del entrenador argentino Luis Grill Prieto, e iniciaron su aventura perdiendo 2-1 ante Estados Unidos; continuaron cayendo, también 2-1 frente a Jamaica, y terminaron imponiéndose 2-1 a Cuba. Como en las arcas de la entonces Fedefútbol no había fondos para sufragar esa participación, una firma de vinos se hizo cargo del viaje, y fue allí donde algunos de los que asistieron ya eran mayores de edad.
Los rojos del Municipal fueron los grandes del torneo centroamericano, y pusieron de manifiesto pasar por buen momento, tanto en lo nacional como en interclubes. De sus 10 juegos sólo perdieron 1, y en la gran final superaron 1-0 al Saprissa, que venía con su doble campeonato. El entrenador Rubén Amorín llevó a los escarlatas a ese primer triunfo, y luego repitió la hazaña al hacerlo también rey de reyes del torneo de campeones de clubes de la CONCACAF, donde el escuadrón rojo cumplió así:
Ya como monarca de la CONCACAF disputó la Copa Interamericana contra el Independiente, de Argentina, habiendo sido los dos juegos en Guatemala, tal y como sucedió con el Transvaal.
En vista del empate, se fueron a los tiros de doce pasos, donde los argentinos ganaron la copa por marcador global de 4-3.
Municipal fue el campeón y de paso llegó a su novena corona ganada desde 1942. En este torneo se puso en práctica un nuevo sistema y consistió en que en la I fase, a dos vueltas, clasificarían dos equipos, y lo mismo sucedería en la II fase y final. Fue así como se llegó
a una cuadrangular, donde las estadísticas fueron a favor de los
rojos. Julio César Anderson fue el goleador, y el portero menos
vencido Adrián Chito Fernández, ambos de Municipal.
El marcador más alto fue cuando Municipal le colocó 7-3
a Comunicaciones. 1975 - 1977 Buen logro
Así como Municipal fue grande en la pasada Copa Centroamerica-na, en esta fue muy, pero muy pequeño, pues finalizó sin pena ni gloria en el penúltimo lugar de los seis equipos que participaron. Platense, de El Salvador, fue el nuevo monarca.
Y Municipal también dejó de ser el bicampeón. Su lugar lo tomó el Aurora FC., que en una gran final se impuso 5-4 a Comunicaci-ones, en una noche llena de colorido y de buen fútbol, pues se usó el sistema de 1974. Ahora fueron tres los equipos que disputaron la definición. Dos grandes personajes compartieron el liderato de goleo: Julio César Morocho Anderson, del Municipal, y Selvin Pennant, del Aurora FC., ambos con 33. En este campeonato se jugó un total de 44 encuentros.
El guardameta menos vencido fue Ricardo Piccinini, de Comunicaciones, pero en la final tuvo que soportar las cinco perforaciones aurinegras. La goleada del torneo la dio Municipal 9-0 a Ases del Minar. En este cotejo, Anderson se hizo presente con cinco goles, estadística que no se daba desde 1964.
Los militares del Aurora se unen a cremas y rojos y se apoderan del torneo del istmo, que dejó como submonarca a los albos del Comunicaciones.
Se realiza en El Salvador el primer acontecimiento para los jóvenes sub 23. Guatemala, bajo la dirección de los entrenadores y hermanos Francisco y René Aquino, se fue a un partido extra contra Costa Rica, nivelando a uno, pero en los tiros de penalti, los ticos nos ganaron.
En la I fase, bajo la dirección técnica de Walter Manía Villatoro y Jorge Mario Menjívar, se eliminó a Honduras con empate en Tegucigalpa sin goles, y en el Mateo Flores con victoria de 2-0. Luego, en la II fase, niveló con Costa Rica a un gol, y aquí le venció 2-1. Luego vino la triangular final, donde dos estarían en Montreal. En el primer juego en la Bombonera, de Toluca, México, Guatemala fue superada ampliamente por la selección local 4-1. Pero en el Mateo Flores se le ganó 3-2. Luego llegaron los dos empates a un gol con los cubanos.
En esta final el seleccionado estuvo bajo las órdenes del entrenador Rubén Amorín. México y Guatemala clasificaron, pero por motivos políticos en Africa, Cuba también lo hizo. En el marco de los Juegos Olímpicos en Toronto, Guatemala e Israel empataron a cero. En el segundo cotejo se perdió 4-1 frente a Francia, y finalmente hubo paridad con México a un gol.
El atractivo en Puerto Rico consistió en que los dos primeros lugares se harían presentes en el I Mundial Juvenil a realizarse en Túnez en 1977. La selección chapina superó la primera eliminatoria, bajo la dirección de los hermanos Aquino Sánchez, emparejando cartones con Canadá a 2 goles; se impuso a Jamaica 1-0 y superó 4-0 a Antillas Neerlandesas. En las semifinales también les fue bien, ganándole 1-0 a Trinidad y Tobago. Se perdió 1-0 ante Honduras y se clasificó imponiéndose a 2-0 a Nicaragua. Cuando se tuvo la gran oportunidad de llegar lejos, se perdió 2-0 frente a México. Disputando el tercer lugar, cayó 1-0 ante Estados Unidos. México fue el monarca.
Fue la quinta ilusión, y se clasificó en la zona centroamericana bajo el mando del entrenador argentino Carlos Alberto Cavagnaro. En los encuentros del istmo, donde hubo paridad de fuerzas, la selección encabezó el grupo y se hizo acompañar del segundo lugar, El Salvador, pues ambos estarían en la hexagonal de la CONCACAF en México 1977. Costa Rica y Panamá vieron frustradas sus ilusiones. Este fue el recorrido del seleccionado premundialista en 1976:
De los 14 conjuntos que tomaron parte en la fase de clasificación, sólo seis llegaron a disputar el título. Comunicaciones fue el finalista, y hay que resaltar que de sus 26 partidos salió invicto con 16 triunfos y 10 empates. El goleador de esta fase fue Julio César Anderson, y el meta menos goleado, otra vez, Ricardo Piccinini, de Comunicaciones. Pero en la recta final, en la hexagonal, todo cambió, y fue el Municipal el que se llevó los laureles, pues el torneo se jugó exclusivamente en el Mateo Flores a una sola vuelta.
Las justas deportivas todavía eran entre chapines, cuscatlecos y ticos. Municipal fue el dueño del certamen. Perdió sólo un encuentro de los doce. Y para satisfacción nuestra, los cremas del comunicaciones fueron submonarcas.
Con ocasión de los II Juegos Deportivos Centroamericanos, esa muchachada llena de ilusiones que fue a jugar a San Salvador, sólo supo de un triunfo, pero lo que más dolió fue haber caído dos veces frente a Nicaragua. Los entrenadores, los hermanos René y Francisco Aquino Sánchez fueron duramente criticados, pues sencillamente los llevaron al matadero.
El seleccionado de Cavagnaro había clasificado en la primera posición del área centroamericana en 1976, para el premundial en México, y en donde la selección había brillado contra otras selecciones de igual potencia futbolística. Para asistir a México hubo cambio de entrenador, y se nombró a Carlos Enrique Ronco Wellman, y previo a la partida se hizo, como buenos chapines, la gran bulla que íbamos a realizar espectáculo, a brindar un buen fútbol y clasificar. Pero los directivos nunca contaron que los seleccionados se iban a poner los moños y exigieron la paga por sus servicios prestados. Ello trajo como consecuencia que en los partidos nunca hubo entrega total. Sólo se la ganó a Surinam 3-2, se perdió 2-1 ante Haití; Canadá también nos venció 2-1. México, asimismo, lo hizo a su manera 2-1 y en la triste despedida se niveló a dos con El Salvador. De las seis selecciones que se hicieron presentes, la de México fue la clasificada a Argentina en representación de la CONCACAF, y Guatemala se fue al quinto lugar.
Sólo en Guatemala suceden estas cosas: Primero, una clasificación con 16 equipos. Dos grupos de seis y uno de cuatro. De ellos, sólo ocho llegarían a disputar el cetro. Esta fase fue, sencillamente, un desorden de la entonces Liga de No Aficionados. Pero tuvo un goleador y fue Oscar Conejo Sánchez, de Comunicaciones. A la vez Sánchez colocó seis goles cuando los cremas bañaron a Antigua por 9-0, hecho histórico que no se repetía desde que Chali Méndez, de la Universidad, lo hizo en la clasificación de 1961 ante Retalhuleu. El portero menos vencido fue Abel Tula Oliva, del Xelajú MC. En la definición por el título, convertida en octogonal, Comunicaciones puso de manifiesto su buen momento, y sus 14 juegos los concluyó invicto. Aquí también hubo dos líderes de goleo: Sánchez y Arderson, de Municipal. El mejor guardameta fue Ricardo Piccinini. 1978 - 1979 Surgen cambios
Quiso morir, y fue por ello que sufrió grandes cambios, pues fue por eliminatorias, y si hubiera empates, tiempos extras y en último caso: penaltis. La triangular final sólo tuvo un dueño: Saprissa, de Costa Rica.
Si en 1977 hubo 16 oncenas, en 1978 se permitieron 18, los que a la vez, en su etapa de clasificación, fueron divididos en tres grupos, y donde sólo 12 integrarían el fútbol categoría A, mientras que los restantes, la B. Cada equipo jugó 10 encuentros, y el goleador, una vez más, fue el Conejo Sánchez, de Comunicaciones, y el portero menos vencido, Alvaro Gil Rojas, del Cobán Imperial. Aurora fue el amo y señor y brilló su portero, el brasileño Nery de Souza, como el menos vencido, mientras que el Conejo Sánchez siguió como goleador 1979.
Costa Rica se retiró, y su lugar lo ocupó Honduras. Aurora, de Guatemala, y Real España, de Honduras, jugaron dos partidos por el título. Pero fue el once castrense el que sacó el mejor provecho y fue todo un monarca centroamericano.
Y esta palabra de campeón para la afición guatemalteca no se daba desde 1967, con la selección mayor, y ahora con la sub 23 alcanzaba un sueño hecho realidad. Como justo homenaje a los monarcas del istmo de 1979, damos a conocer a los que jugaron bajo la dirección del entrenador nacional Raúl Cancinos Vásquez. Porteros: Ricardo Jerez y Hermenegildo Pepp Castro. Defensas: Domingo Calderón, Ricardo Rushford, Víctor Hugo Monzón, Max Girón y Guillermo Rodríguez. Volantes: Miguel Angel Cruz, Selvin Galindo, Joaquín Alvarez, Mynor Pérez, Jorge Chana Fernández y Héctor Citán. Delanteros: Baudilio Milián, Raúl Galdámez, Byron Pérez, Adán Paniagua, Francisco Vidal y Carlos Vega.
El debut fue nada menos que frente a Brasil, perdiéndose el juego 2-0. Pero sólo la presencia de esos muchachos sub 23, fue el atractivo del espectáculo futbolístico. En el segundo encuentro, donde hubo la posibilidad de ganarle a Cuba, el resultado fue de empate a dos. El técnico fue el nacional José Ernesto Romero, compañero de fórmula de Cancinos en los recién pasados Unión Centroamericana, donde se logró el título. Brasil fue el campeón.
El sistema ahora fue más sencillo. Ocho clasificarían y los restantes a las famosas liguillas. Comunicaciones obtuvo otro éxito más en su historial, al haber sido el primero, y el Conejo Sánchez siguió demostrando su olfato al gol, habiendo sido el líder, y el portero Piccinini, de los cremas, volvió a brillar bajo los postes. En la definición, convertida en octogonal, se produjo triple empate.
Era la segunda vez que se repetía este hecho (véase I Liga 1942), cuando en su orden, Cobán Imperial, Comunicaciones y Municipal finalizaron nivelados con 19 puntos. En el desempate, en una triangular a dos vueltas, Comunicaciones destronó al Aurora de su cetro, el cual finalizó en el sexto lugar. Este campeonato tuvo, desafortunadamente, un desenlace fatal, pues la afición cobanera la emprendió contra todo en el partido final contra los cremas, y el resultado fue de cuatro personas fallecidas, por el caos que imperó dentro y fuera del estadio Verapaz. El Conejo Sánchez continuó con su paso arrollador, y fue, una vez más, el líder goleador.
Cuando un entrenador triunfa, se le toma en cuenta para otro acontecimiento. Y ello sucedió con Raúl Cancinos, quien nuevamente puso de manifiesto sus conocimientos, habiéndole dado el pasaporte al seleccionado preolímpico a la siguiente fase, pues el once salvadoreño fue superado en el Mateo Flores por 2-0, y en San Salvador se perdió 1-0, pero se clasificó por más goles anotados. Para los compromisos de la II fase se produjo el cambio del entrenador Cancinos, y en su lugar llegó Ernesto Romero. Que conste que era también la primera vez que guatemaltecos se hacían cargo de estas selecciones. El seleccionado de Romero fue a ganarle a Costa Rica por 2-1, pero en el Mateo Flores se perdió 1-0.
Cuando Guatemala tuvo la oportunidad de empatar y clasificar a Moscú, el jugador Felipe A. Carías falló el tiro de doce pasos. El estadio se convirtió en un cementerio. Las caras alargadas abundaron en los graderíos. Esa pérdida dio paso a un partido extra en San Salvador, donde los ticos nos superaron por 1-0. Ese fue el triste epílogo de una selección que forjó otra esperanza para la afición guatemalteca.
El torneo fue a dos vueltas en el estadio Mateo Flores, y así Guatemala fue campeón:
Goleadores: Selvin Galindo, de Guatemala, y Jorge Ulate, de Costa Rica, con 7. Portero menos vencido, Ricardo Jerez Hidalgo, de Guatemala, con 2.
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