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Desde principios de los años 80, Milosevic se dedicó a la política a tiempo completo, y se convirtió en dirigente máximo del Partido Comunista serbio en 1986. No tardó en demostrar su insaciable sed de poder y su astucia para la intriga, al manipular hábilmente las rivalidades de la Federación Yugoslava en aras de sus intereses personales. Fue precisamente el tema de Kosovo el que convirtió a Milosevic, quien según sus contemporáneos era un ìburócrata aburridoî, en líder carismático. Aprovechó las quejas de la minoría serbia de la provincia para agitar lo más profundo del nacionalismo yugoslavo. El entonces presidente serbio, Ivan Stambolic, envió a Milosevic a pacificar a los serbios de Kosovo, pero mientras se reunía con los nacionalistas serbios, una manifestación degeneró en disturbios, de los cuales fueron culpados los albaneses. Las imágenes difundidas por la televisión en las que Milosevic prometía a los serbios: ì¡Nadie volverá a golpearlos! y sentenciaba: ¡Al diablo con Yugoslavia! Construiremos una Gran Serbiaî, lo convirtieron de un día para otro en el paladín de los derechos de los serbios. Según Zerko Korac, profesor de psicología de la Universidad de Belgrado, "así empezó la tragedia". Milosevic se convirtió en presidente de Serbia en 1989; ese año suspendió la autonomía de Kosovo. En julio de 1997, tras casi 10 años de gobierno y aunque la Presidencia de Yugoslavia es un cargo honorífico, Milosevic decidió asumirla porque la Constitución le impedía cumplir un tercer mandato. Una vez en el poder, Milosevic emprendió una purga que le dio el control directo sobre el partido, el gobierno y los medios de comunicación del país. Difundió una propaganda virulenta en la que presentaba a los serbios como víctimas inocentes del engaño de sus vecinos. La constante repetición de este mensaje agresivo y autocompasivo lo elevó al rango de verdad establecida que encendió la llama del nacionalismo serbio. Kosovo, un conflicto ancestral Serbia, el renacimiento nacionalista Rusia, histórico aliado de los serbios Milosevic: de una infancia infeliz al poder totalitario
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