Cuentan
los abuelos, que sus abuelos les contaban, que esta exquisita tradición
empezó en los tiempos de la colonia, el fiambre es
una mezcla de deliciosos ingredientes (guatemaltecos y europeos),
lo que lo convierten en un platillo mestizo. Nace de la necesidad
de consumir platillos fríos en los cementerios como un tributo
a los difuntos, es decir una conexión con los seres queridos
que ya han fallecido.
La algarabía del día de los
santos inicia días
antes del 1 de noviembre, primero con la visita a los mercados
donde las amas de casa se aglomeran para encontrar las mejores
verduras.
Es allí donde inicia la fiesta en la mayoría
de las casas, el centro de reunión se traslada a la cocina
en donde a todo el que entra se le hace participe y es contagiado
de inmediato por la alegría que inunda esta celebración.
Descargar la receta |