Cada
1 de noviembre los pobladores de Santiago Sacatepéquez
se preparan para recibir a miles de turistas nacionales y extranjeros
que visitan el cementerio para presenciar un mágico despliegue
de color, arte y creatividad plasmado en los barriletes gigantes.
Para
los habitantes del lugar esta tradición representa
mucho más que arte, representa un vínculo con los
espíritus de sus antepasados.
La ceremonia del vuelo de barriletes
en el cementerio representa la unión de los vivos con los
muertos.
De acuerdo con la tradición oral popular,
se cree que el 1 de noviembre Dios les permite a los espíritus
visitar a sus familias durante 24 horas, es por eso que las familias
se preparan con ofrendas, fiambre, flores y coloridos barriletes.
La tradición explica que si las visitas (los espíritus)
no encuentran una buena acogida entre la familia, podrían
causar daños materiales. |