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Espectáculos
Para bien o para mal
¿Figurar es lo que les importa?
Los famosos y los que aspiran a serlo parecen empeñarse
en seguir llamando la atención de la prensa, y en los casos
más dramáticos son aquellos en los cuales la controversia
resulta más perjudicial que beneficiosa. Un ejemplo perfecto
es el caso de pederastia que protagonizó en noviembre Michael
Jackson.
Y qué decir del acto que despertó furor,
pero, como dice Arjona, sin daños a terceros, como el beso
que le dio Madonna a Britney Spears y a Christina Aguilera en la
entrega de los premios MTV 2003 gala, en agosto.
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El otrora rey del pop tuvo un mal
año.
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Los problemas provocados tienden a surgir sospechosamente
de los artistas en vísperas del lanzamiento de un disco o
el estreno de una película. En los dos casos anteriores sucedió
así. Con Britney es comprensible, si se considera que intenta
conquistar el mercado homosexual internacional; pero lo de Jacko
no es digerible: luego de publicitarse un segundo acto pedofílico
(10 años atrás sucedió el primero), el autonombrado
rey del pop nunca podrá volver a ceñirse la corona.
Otro numerito lo estelarizó la mexicana Lucero,
en agosto, cuando uno de sus guardaespaldas la emprendió,
pistola en mano, contra la prensa. La artista pecó de ingenua,
y enfurecida lo defendió. Después, sin arrepentimiento,
se autoconfesó y se dio la absolución.
Sin mover las coordenadas de México, la noticia
siguió fluyendo. Gloria Trevi, Mary Boquitas y Sergio Andrade
finalizaron su capítulo carioca al ser extraditados -este
último hace pocos días- de Brasil, y trasladaron su
maratónico drama a territorio azteca, donde enfrentarán
los cargos de abuso y corrupción de menores.
La izquierda del imperio
El imperialismo inglés nunca había sufrido
un golpe como el propinado por los sirvientes y amigos del heredero
al trono, el príncipe Carlos, como sucedió en octubre.
El fantasma de Diana sigue deambulando por los corredores de Buckingham,
ya que uno de los mayordomos de confianza reveló haber sido
abusado sexualmente por otro de los sirvientes, uno de los preferidos
del príncipe, lo cual produjo la interrogante sobre la conducta
sexual de Carlos, futuro rey de los ingleses. Pero la monarquía
no brinda sólo noticias agrias. En España, Felipe,
el heredero en línea, hizo realidad en noviembre el cuento
de la Cenicienta, al comprometerse con una plebeya, la periodista
Letizia Ortiz.
Artistas de laboratorio
Los reality shows han sido criticados por
producir artistas manufacturados: sin embargo, la fórmula
parece funcionar, ya que el debutante David Bisbal logró
los triunfos más deseados por todo cantante: Artista revelación
en los Grammys Latinos, y Artista hispanoamericano en los World
Music Award.
Ecos de marimba
Guatemala no sonó con notas de marimba sino de
balada pop: en julio, Ricardo Arjona, el más universal de
los chapines, tuvo dos nominaciones al Grammy Latino por el álbum
Santo pecado y el vídeo El problema. Lo malo es que su divorcio
sigue en curso.
Los que se robaron el show
Promances de la farándula
El amor y la fama El fracaso en taquilla del filme
Gigli, culpable del idilio entre Jennifer López y Ben Affleck,
dejó claro que la atención prestada a la pareja era
por la prensa, y no por el público. Ahora, el hiperpublicitado
matrimonio está en pausa.
En otro romance, Shakira dijo que se casará en
2004 con el ché de la Rúa.
Anna Kournikova y Enrique Iglesias no niegan más
la relación, pero sí las infidelidades del cantante.
Ricky Martin y Luis Miguel estrenan discos y novias:
el primero, con Rebeca de Alba, y el segundo, con Mirka Dellanos.
Nicole Kidman olvida a Tom Cruise con Lenny Kravitz,
y Justin Timberlake se deshizo de Britney Spears y en su lugar colocó
a Cameron Díaz.
Despues de 11 años de riñas, Eminem se
divorció. Gwyneth Paltrow y Chris Martin esperan heredero.
Incluso, se llegaron a celebrar algunas bodas, como la del soltero
de oro Russell Crowe, casado finalmente con Danielle Spencer. Adam
Sandler, con Jackie Titone, Carmen Electra con Dave Navarro y Alicia
Villarreal con Cruz Martínez.
Pero dominaron los desamores, con la separación
de Halle Berry del músico Eric Benet; Sharon Stone del periodista
Phill Bronstein; Angelina Jolie del también actor Billy Bob
Thornton, y Uma Thurman de Ethan Hawke, por citar los más
sonados.
Un adiós estelar
Se fueron, pero dejaron su brillo
A lgunas estrellas de la constelación artística
de la música, el cine y la televisión nos abandonaron
este año, pero la magia que desplegaron mantendrá
su brillo en las generaciones actuales y venideras. Celia Cruz,
la mayor pérdida latina; Bob Hope, presentador de humor insustituible;
Gregory Peck y Charles Bronson, héroes de la pantalla, y
el controvertido director Elia Kazan, son algunas de las luminarias
que dijeron adiós en 2003.
Angel negro
Los ángeles tuvieron que abandonar sus melodías
celestiales y dejarse llevar por el ritmo del merengue y la salsa
para celebrar la llegada de Celia al cielo. No hay que llorar, que
la vida es un carnaval y las penas se van cantando, interpretaba
la guarachera. Con su partida en julio, a los 78 años, se
interrumpió esa alegría de vivir que la caracterizaba.
Cruz quedará grabada en los corazones de todos sus admiradores,
y su Azúcar continuará disfrutándose.
Vale, adiós
Otro personaje hispano que se despidió para siempre
este mes fue Raúl Vale. Actor, cantante y cómico,
será recordado no sólo por haber estado casado con
la popular actriz y cantante Angélica María, a quien
México denominó en los años 60 la Novia
de América, sino por su potencial creativo, que lo
llevó a conquistar muchos éxitos. Tenía 59
años.
Se rompe un corazón
El sorpresivo deceso en noviembre de un galán
de 41 años, Eduardo Palomo, como consecuencia de un ataque
cardíaco, fue una de las pérdidas más lamentables.
El actor mexicano encarnó al siempre recordado Juan del Diablo
en la telenovela Corazón Salvaje.
Gloria de Hollywood
Con 12 nominaciones al Oscar, cuatro estatuillas y medio
centenar de películas, Katharine Hepburn dejó atrás
un rastro de gloria al representar el papel de mujer independiente
y segura de sí misma. Se despidió en junio, a los
96 años, de forma apacible. Su estilo puso un sello distintivo
a la época de oro del cine estadounidense.
Se apagó la risa
Siempre, en Estados Unidos, los admiradores de Bob Hope
no volverán a reír de la misma forma. El comediante
fue un ícono del humor sagaz, ingenioso y cordial. También
incursionó en el cine. Murió en julio a los 100 años.
Sin regreso
Volveré, la frase histórica del general
estadounidense Douglas McArthur tras el ataque japonés a
Pearl Harbor, no podrá ser repetida por Gregory Peck, quien
personificó al militar en la época del cine clásico
de Hollywood.
El actor participó en numerosos filmes, incluido
Gringo viejo, basado en la novela del mexicano Carlos Fuentes. Falleció
en junio a los 87 años.
Héroe y villano
Con el estigma de haber delatado a ocho de sus amigos
durante la cacería de brujas perpetrada por el comité
anticomunista del Congreso de Estados Unidos, Elia Kazan partió
en septiembre, a los 94 años, y con él se llevó
la gloria de varios premios Oscar, por su trayectoria como cineasta.
El fin del vengador anónimo
Víctima de Alzheimer, Charles Bronson, quien
se inmortalizó con la saga El vengador anónimo, expiró
en septiembre, a los 81 años, de neumonía.
La lista no es corta
También dijeron adiós el cantante de Bee
GeesMaurice Gibb, los directores Leni Riefensthal, Stanley Kramer,
David Hemmings, John Schlesinger y Claude Autant Lara. Además,
los actores John Ritter, Robert Stack y Buddy Spen, y los músicos
Robert Palmer y Compay Segundo.
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