Historia de un sí - 07
¡ Fuera, a Pekín !

Cuando Josemaría llega del colegio, le gusta jugar con su hermana. Una tarde, al volver de clase, pasan por casa de su abuela:
-Buenas tardes –la saludan ambos con afecto.
-Buenas tardes. Venid los dos y dadme un beso. ¿Qué vais a hacer ahora?
-Vamos a jugar un poco.
-Bien pero no hagáis ruido. Ya sabéis que me molesta mucho.

La abuela se llama Florencia. Es una señora mayor, de setenta años cumplidos. Vive cerca de casa y todos la quieren muchísimo. También ella les tiene un gran cariño. Los niños se alejan por el pasillo. Poco después llegan también sus primos.
-¿Jugamos al escondite? -pregunta Josemaría.
-Sí, sí. –contestan todos-. ¡Es muy divertido!
-Vosotros os escondéis primero y yo cuento, ¿vale?
-¡De acuerdo!
-Pero debemos tener cuidado para no hacer ruido. ¡No molestemos a la abuela!

Los chicos tienen magníficos sentimientos. Luego, sin embargo, olvidan a menudo sus buenos propósitos. Josemaría empieza a contar:
-Uno, dos, tres, cuatro, cinco…

Su hermana desaparece entre las faldas de la mesa camilla. También sus primos se esconden. Unos detrás de una puerta; otros entre la pared y un sillón.
-Seis, siete… dieciocho, diecinueve y veinte. ¡Ya voy!

Josemaría se desliza por el pasillo. Va despacio, sin hacer ruido. Carmen lo observa desde su escondite. Josemaría se desliza por el pasillo. Va despacio, sin hacer ruido. Carmen lo observa desde su escondite. Josemaría continúa acercándose. Carmen se pone nerviosa.

Inesperadamente sale gritando y corriendo, perseguida por su hermano. La abuela Florencia no puede soportar tanto escándalo y les dice:
-¡Fuera, a Pekín!

Josemaría, Carmen y los primos se dirigen a un cuarto cercano, donde continúan jugando. Ahora con el rompecabezas y las cartas… ¡Sin hacer ruido!

 
Indice

© Copyright 2005 PrensaLibre.Com
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web
sin autorización de PrensaLibre.Com