Historia de un sí - 17
Ahora me toca a mí

Transcurren los meses. Los niños, rodeados del cariño de sus padres, viven en casa días felices.

Pronto, sin embargo, va a cambiar ese ambiente de paz. Se acercan tiempos en los que Josemaría y su familia van a sufrir mucho.

En julio muere María del Rosario. Al año siguiente fallece Lolita. Meses después, en octubre, muere también María Asunción.

Chon, como se la llama familiarmente, es una niña encantadora, de pelo rubio.

Todos la quieren. También, y mucho, Josemaría.

Él no conoce aún la muerte
de su hermana. Viendo
a su madre, corre hacia ella,
se arroja en sus brazos y
le pregunta:

- Mamá, ¿cómo está Chon?
-Muy bien, hijo mío; ya
está en el Cielo, con Jesús.

Mira detenidamente el
rostro de su madre y
descubre una gran paz
en medio de la tristeza.

La serenidad de su voz y la quietud de su cara, ayudan a Josemaría a aceptar esta separación.

Poco después, se dirige al dormitorio donde está Chon, rodeada de flores y vestida de blanco. Alguien de la familia le pregunta:
-¿A dónde vas, Josemaría?
-Al cuarto de Chon. Quiero estar con mi hermana.
-Lo siento mucho. Los niños no debéis pasar. Ve con tus amigos.

Josemaría baja la cabeza. Está muy triste. Mira a un lado y a otro. No hay nadie en la puerta y entra en el dormitorio. Todos están rezando por Chon. También él llora, reza y se despide de su hermana.

La muerte de sus hermanas pequeñas le ha impresionado mucho. Las niñas han ido muriendo, desde la más pequeña hasta la que nació después de él.
-¿Moriré yo ahora?
Ésta es la pregunta que
él mismo se hace con
frecuencia. Por eso
suele decir:
-Mamá, ahora me toca a mí.
Doña Dolores sufre con él,
pero le tranquiliza
diciéndole:
-No te preocupes.
A ti no te puede pasar
nada porque estás
ofrecido a la virgen
de Torreciudad.

 
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