23/12/12 - 00:00 Navidad 2012

Fantasía de Navidad

Por tercer año consecutivo, en el mes de diciembre, Karina Flores y Patricia Rosenberg, de Producciones Saravandah, presentaron un espectacular show de baile y vaudeville en el Teatro Nacional: La magia de la Navidad.

Sesenta artistas en escena: bailarinas, comediantes, malabaristas, la orquesta de Bob Porter, dirigida por César Sazo y seis armoniosas voces, coordinadas por Noris Barrios.

Las rutinas de danza fueron ejecutadas por 16 coristas de grácil movimiento, hermosos rostros y contagiosa sonrisa.

El escenario monumental de la sala Efraín Recinos sirvió de cauce para presentar una historia del Polo Norte donde una niña se extravía y se lleva parte de la magia navideña.

Hay duendes, renos, muñecos de nieve y crayones de cera. Aparece Santa Claus, y todo se arregla.

Los comediantes, narradores de esta historia, son efectivos en su cometido. Los dos malabaristas en escena saben producir suspenso. ¿Se les caerá otra maza?, ya van tres.

Las bailarinas, que son la razón de la noche, lo hacen muy bien. Karina, la directora coreográfica baila con el conjunto, pero la verdadera magia es que su presencia no se nota.

Ella es una más de las hermosas chicas del coro. Aquí no hay culto a la individualidad, sino alegría en la unidad.

Es notorio, por su nivel técnico, definición muscular y figura corporal, que estas artistas mantienen un intenso programa de preparación.

Y es obvio que gustan bailar en grupo. Pareciera que al hacerlo lo gozan tanto como cuando nosotros, los mortales, comenzamos a bailar La macarena en conjunto en algún convivio navideño.

Coreografías

Son obligadamente cortas, dado el tremendo consumo de energía que conlleva este tipo de danza.

La mayoría de las que se presentaron fueron diseñadas por la coreógrafa invi- tada Meghan Way —estadounidense—.

Incluyeron clásicos navideños, como Holly Jolly Christmas, Winter Wonderland, Jingle Bell Rock, Frosty the snowman, Rocking around the Christmas tree, La marcha de los soldaditos de madera, donde ejecutan precisas maniobras de formación cerrada, e It’s Beginning to look like Christmas: 17 encantadoras escenas en total.

Todas concluyen con la formación de una vibrante línea del corps, the chorus line.

El vestuario y la sincronización de baile son mejor apreciadas en las fotografías que hoy compartimos.

Interesante el hecho de que el uniforme que usan para La marcha de los soldaditos es idéntico, salvo por la ausencia de un penacho blanco en el sombrero, al que usan las Rockettes (Radio City Music Hall, Nueva York) para bailar esa misma pieza.

Al observar al público, fue fácil hallar en ellos un consistente destello de admiración en la mirada.

Admiración por la precisión y frescura de los bailes, por la belleza del trabajo en conjunto, por la mujer que da la cara en escena: frente elevada, radiante sonrisa, esbelta figura y pateando alto.

POR ARMANDO BENDAñA /

Las coristas

Al unísono

Las coristas son bailarinas que actúan en grupo formando al unísono figuras geométricas y líneas rectas.  Entre las  famosas que iniciaron su vida artística como coristas: Audrey Hepburn, Joan Crawford,  Shirley MacKlaine, Bette Davis, Rita Hayworth,   Marylin Monroe y Marlene Dietrich.  Esta técnica de danza fue inventada en 1890 por John Tiller, de Mánchester, Inglaterra.  
Estas formaciones son agradables a la vista porque todas sus integrantes son prácticamente de la misma estatura. Las Tillers Girls fue la primera compañía de danza de precisión.  
A principios del siglo XX aparecieron las Ziegfeld Follies. En 1925. Las Rockettes, organizadas por Russell Market. Desde la noche del 27 de diciembre de 1932, cuando abrió sus  puertas el fastuoso teatro neoyorquino Radio City. Entre acto y acto se presentan escenas divertidas, mientras las chicas  se cambian de vestuario.


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