24/12/12 - 00:00 Navidad 2012

Viven Navidad en la calle

Aunque se trata de una época de celebración para millones de niños, muchos tienen que apoyar con el sustento diario del hogar.

Chupetes

“Me va bien”

Juan Carlos Ajché Barreno  afirmó que tiene  10 años, aunque tiene la estarura de un niño de 6.

Se encuentra en el Paseo de la Sexta  vendiendo  chupetes de miel a Q1, junto a su primo y su tía, quien elabora los dulces en casa.

El viento es fuerte y helado, pero está sin suéter y con la piel reseca por el viento, aunque sostiene que no siente frío.   

Ajché indicó que “le va bien” con las ventas, pues lleva una bandeja a la que le caben 68 dulces. Al menos a eso de las 14 horas iba vendiendo ya más de la mitad.


Cuenta que este 24 de diciembre  le toca trabajar desde las 13 horas hasta las 16, luego de eso espera comer un “ tamalito” en la noche. Uno de sus deseos es que le vaya bien en el estudio el próximo año.  Actualmente estudia segundo grado en la escuela Santa Luisa, en la capital.

Ajché  es originario de Totonicapán, vino a la capital con su familia  desde que era pequeño y sueña con llegar a ser ingeniero.

Algodones

Poca venta

Varios pequeños  se acercan a comprar bolsitas de algodón a dos  por Q5 con Juan Soc, de 13 años, quien se encuentra cerca del parque Concordia y la Sexta Avenida.

Oriundo de Totonicapán, Soc expresó que tiene menos de un año de vivir  en la capital y que migró para  ayudar al sostenimiento de su familia.   

Relató que se queda en casa de una tía, quien le da cien algodones para vender durante la jornada de trabajo.

“He vendido poco”, contó el niño trabajador, aunque deja de hablar para atender a  varios clientes.  

Soc terminó el segundo básico y dijo que  aprovecha las vacaciones para venir a ganarse el sustento en la capital.

No expresó ningún deseo para  Navidad, pues para él solo significa un día de trabajo como los anteriores.

Sin embargo, su mayor deseo es tener la posibilidad de poder seguir estudiando el próximo año y completar   el nivel básico.

Obleas

“Me gusta”

Fernando Barreno, de 12 años, refirió que le va bien   vendiendo obleas con arequipe a Q5 cada una.

Es un niño extravertido, pues pidió que le tomaran muchas  fotos y se ofreció a platicar. Sostiene que hay días que vende hasta 500 obleas, pero cuando eso sucede suele ser porque la jornada fue de   las 9   hasta las 22 horas.

“Hace mucho tiempo que venimos a la capital”, expresó Barreno, quien  también es originario de Totonicapán, como  su primo Juan Carlos Ajché Barreno.

Expuso que va a pasar la Navidad con su familia y uno de sus deseos es que la disfruten en paz todas las personas y que celebren. “Me gusta trabajar”, aseguró, pues es una manera de ganar dinero extra durante las vacaciones.  

El próximo año esto le servirá para comprar sus útiles y uniforme para poder pasar a quinto de primaria en una escuela ubicada cerca de su casa,  en la zona 1.   

Fernando sueña con llegar a ser una persona importante en la vida nacional.

Flores

No celebra

Josselyn Abigaíl Álvarez, de 12 años, persigue a los transeúntes en la Sexta Avenida intentando venderles una rosa a Q10. No ha tenido mucho éxito en el día, según  cuenta, pues solo ha logrado vender una flor  en una fría tarde de diciembre. Aunado a  eso, ella y su familia están pendientes de que  los agentes de Emetra no los miren, para que no les quiten su producto navideño. “Para eso son valientes”, dice.

Josselyn  aseguró  que lleva varios años vendiendo flores los fines de semana. Esto lo hacen para ayudar a su padre, quien durante la semana recolecta basura.

“No acostumbro celebrar la Navidad”, cuenta. La razón:   su hermano murió en estas fechas.

“Éramos cinco, ahora quedamos cuatro, pero una hermana vive aparte”, explica. Espera que este 24 más gente le compre rosas.    En cuanto a sus deseos, piensa unos minutos y no sabe qué pedir. Finalmente expresó: “Que todos visiten la iglesia ese día; es importante”.

POR ANA LUCíA GONZáLEZ /

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