20/12/12 - 00:00 Navidad 2012

Los enemigos para la salud en Navidad

Es común que en esta época se coma más de la cuenta, pero los excesos en la mesa siempre resultan perjudiciales en especial si se trata de sal, azúcar y alcohol, por lo que la moderación debe acompañarnos siempre cuando se trate de disfrutar de los platillos de fin de año.

La elevada ingesta de dulces, de productos con un alto contenido en sal y de bebidas alcohólicas puede provocar que la salud se resienta. Además del autocontrol, algunos trucos a la hora de preparar y de servir los alimentos serán útiles.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que no se superen los cinco gramos de sal al día. Pero esta cantidad se sobrepasa ampliamente en muchos lugares, lo que contribuye al aumento de la presión arterial y, en consecuencia, al incremento del riesgo de enfermedades cardiovasculares.

El médico Salvador Tranche, secretario de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, indicó que los ancianos, las personas con trastornos digestivos, afecciones crónicas como hipertensión, diabetes o hipercolesterolemia deben tener especial cuidado. Estos grupos de riesgo y los adultos mayores son los que más a menudo acuden al médico en enero, tras haberse excedido durante los festejos. Los especialistas aconsejan sustituir parte de la sal por hierbas aromáticas, para reducir su ingesta.

Precaución

Para el especialista, saltarse la comida que antecede una cena es un error, pues esto incrementa las posibilidades de comer en demasía. Por el contrario, conviene llegar con menos hambre de lo habitual: tomar algo ligero, como un yogur o una pieza de fruta un par de horas antes de la comida atenuará la sensación de hambre. Además, recomienda utilizar platos un poco más pequeños para que las raciones sean menores e incluir entradas con pocas calorías como verduras a la plancha. Comer despacio y masticar bien son otras medidas que disminuyen el riesgo de aumentar de peso.

Al momento de contar calorías, no hay que olvidarse del alcohol. Este contiene las denominadas “calorías huecas”, lo que propicia la obesidad, expuso Tranche.

Las embarazadas, los conductores y quienes trabajan en esta época deben evitar el alcohol por completo. Para los demás, Tranche no es partidario de prohibirlo, siempre que el consumo sea moderado; es decir, que no lleguen a embriagarse.

Los postres y dulces suponen una irresistible tentación para culminar los banquetes, pero sucumbir a ellos también puede traer consecuencias.

La etiqueta de algunos de estos productos indica que se trata de alimentos sin azúcar o elaborados con fructosa, destinados a personas con algún problema de salud, como diabetes. Sin embargo, no aportan nada, ni siquiera a los diabéticos, y son un poco más caros que los habituales.

Es posible disfrutar del azúcar sin tomar mayores cantidades. Lo mismo ocurre con el resto de alimentos y con las bebidas alcohólicas.

La médica Ana Cristina Gutiérrez, asesora en nutrición para Herbalife CAM, recomendó a las personas continuar su rutina de ejercicios y evitar cambios en sus horarios de comidas, así como mantenerse hidratadas.

POR REDACCIóN BUENA VIDA /

Consejos

La doctora Ana Cristina Gutiérrez señaló  que  en esta época también se debe llevar una dieta balanceada.
No abusar de las porciones: incluir  ensalada como entrada. La fibra de los vegetales dará sensación de saciedad y evitará excederse en  las calorías.
Evitar tentaciones: abstenerse en la medida de lo posible de  bocadillos poco nutritivos.
Pensar antes de servirse: el plato debe tener alimentos equilibrados.
Preferir servirse bocadillos livianos que contengan vegetales a la parrilla o ensaladas con aderezo liviano, sopas de verdura o galletas y chips horneados.


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