Vida

Mascotas, un regalo poco conveniente

Omar quería sorprender a su novia, Lorena, en Navidad y decidió comprarle un cachorro blanco. "Parece un peluchito, seguro le gustará", se dijo. Pero, ¿acaso consideró si Lorena tiene el espacio, tiempo y presupuesto para hacerse cargo de la mascota para toda su vida?

Obsequiar mascotas en Navidad no es tan buena idea.

Obsequiar mascotas en Navidad no es tan buena idea.

Muchos consideran que los animales son el regalo perfecto, y puede que sí lo sean, si la persona que lo recibe los ama, lo cual implica que sea capaz de proveerle a su nuevo “obsequio”, los cuidados y afecto que requerirá todos los días.

No es para todos

El problema de obsequiar mascotas para Navidad es que se suele hacer por impulso, por emoción o por capricho y se comparan con juguetes, explica Suzanne Rivera, de la Asociación Amigos de los Animales.

Cuando se les regala a los niños, en un comienzo los entretiene, pero cuando se inicia el ciclo escolar, el animal se convierte en un estorbo para las madres o empleados que deben hacerse cargo de él, y no se prevé que necesitan atención en cuanto a tiempo, salud y amor. Como consecuencia, la mascota se vuelve un problema, ya que se puede tornar destructora, ansiosa o agresiva y termina aislada —y hasta olvidada— en una terraza o patio, expone Rivera.

“A veces regalamos algo que la otra persona no quiere. Por ejemplo, no se toma en cuenta si el ser querido tiene tiempo o espacio para acoger al animal”, indica Luisa García, de la Asociación Mascotas por Amor.

Lo ideal es platicar en familia antes de adoptar al animal, no en fechas festivas, sino en un tiempo más estable y tranquilo. Es válido regalar un perro o un gato cuando todos los integrantes con quienes vivirá entiendan y aceptan la responsabilidad de cuidarlo como mínimo 12 años, que es su tiempo promedio de vida, afirma Rivera.

Tener una mascota debe ser una decisión tomada con calma. “Un animal es una vida y con ella nunca se debería jugar. No es un juguete que cuando se aburre de él se tira, se guarda o se regala, y eso lo debe tener claro tanto quien lo obsequia como quien lo recibe”, afirma Anna Herrera, directora de la Asociación Compasión por los Animales.

Rivera aconseja no dejarse llevar por la venta de animales que son utilizados para aprovechar las festividades. “Quienes los venden no les importa qué va a pasar con el animal dentro de algunos meses, cuando este crezca”, señala García.

Es mejor adoptar

Hay muchas mascotas que se pueden adoptar, en lugar de comprar, pero se aconseja que sea la persona a quien se va a obsequiar quien la acepte y escoja según su estilo de vida, tiempo, espacio y posibilidades económicas, sugiere García. Se recomienda elegirla en las asociaciones que buscan un hogar para ellas, las cuales se aseguran de que el animal tenga un dueño idóneo.

Es importante que cuando se está seguro de que la persona está anuente a recibir al animal y a aceptar las obligaciones que conlleva, de que se adquiera en un criadero avalado por un veterinario, para verificar en qué condiciones fue criado y que tenga su carné de vacunación, refiere la veterinaria Alejandra Rivas.

Las personas no deben dejarse llevar cuando se les asegura de que el can que se desea regalar no va a crecer —muchos los aceptan porque piensan que no ocuparán mucho espacio, por ser pequeños—. Lo mismo sucede con otros animales menos comunes para obsequiar como pericas, tortugas o iguanas, ya que se debe estar informado de los cuidados específicos que cada especie necesita, añade Rivas.

Por diferentes circunstancias, hay que explicarles a los niños las razones por las que todavía no están listos para tener una mascota, si es así. Lo más importante es que comprendan que así como siente frío, hambre o tristeza, así también se puede sentir un perrito o un gatito, explica Herrera.

Si la persona responsable de la casa está dispuesta a hacerse cargo de la mascota, debe darle el ejemplo a los pequeños para que aprendan a cuidarla, respetarla y amarla, indica.

ESCRITO POR:

Brenda Martínez

Periodista de Prensa Libre especializada en historia y antropología con 16 años de experiencia. Reconocida con el premio a Mejor Reportaje del Año de Prensa Libre en tres ocasiones.