19/02/13 - 10:03 Noticias

El peso que tiene de la política en los premios Óscar 2013

Tal vez no sea una sorpresa, dado que 2012 fue un año electoral en Estados Unidos, pero las películas favoritas a los Óscar tienen un fuerte componente político que podría haber influenciado la carrera por los mayores premios de Hollywood.

POR AGENCIA AFP Estados Unidos

LOS ÁNGELES- Coincidencia o no, las críticas que los defensores de un mayor control al porte de armas vertieron sobre la sangrienta Django desencadenado y las discusiones sobre la tortura que empleó la CIA, según La noche más oscura, alimentaron agrios debates políticos.

Pero, obviamente, el filme más político en carrera por la gloria de los Premios de la Academia el domingo próximo es Lincoln, de Steven Spielberg, elogiado entre otros por ex presidente Bill Clinton durante una sorpresiva aparición en los Globos de Oro el mes pasado.

El episodio fue curiosamente similar al tipo de apoyos que Estados Unidos estuvo presenciando durante el año pasado, cuando Barack Obama y Mitt Romney peleaban por la Casa Blanca, con la diferencia de que en este caso el sujeto era una película.

“Una dura batalla para impulsar una ley en una Cámara de Representantes fuertemente dividida”, dijo Clinton. “Para ganar, el presidente necesitó llegar a muchos acuerdos desagradables... No sé nada de eso”, agregó irónicamente.

El ex presidente bromeaba sobre la trama de Lincoln, en la cual el decimosexto presidente estadounidense busca el apoyo del Congreso para implementar la 13a enmienda de la Constitución, que puso fin a la esclavitud.

 Lincoln va a la 85a edición de los Premios de la Academia con la mayor cantidad de nominaciones  (12) , pero aún a pesar del apoyo de Clinton no tiene una victoria asegurada en lo que se ha convertido en uno de los Óscar más impredecibles de la historia reciente.

 El thriller político Argo”, que prácticamente ha ganado todos los premios pre Óscar de la temporada, narra la verdadera historia de cómo la CIA, con la ayuda de Hollywood, rescató a seis diplomáticos estadounidenses ocultos en la embajada de Canadá en Teherán durante la revolución iraní en 1979.

 El desastre diplomático de Estados Unidos podría haber sellado definitivamente el destino del entonces presidente demócrata Jimmy Carter.

Un filme nominado al Óscar que definitivamente sirve a la imagen del presidente demócrata Barack Obama es La noche más oscura, la historia de Kathryn Bigelow sobre los 10 años de cacería del jefe de Al Qaida Osama Bin Laden.

De hecho, el riesgo de que fuera considerada propaganda política era tal  (tiene su clímax en el mayor triunfo militar de Obama: la redada en el refugio de Bin Laden en Pakistán), que la película se estrenó después de las elecciones del 6 de noviembre.

 Como sea, el debate puede haber ensombrecido las posibilidades de la película de ganar el Óscar, porque los votantes de la Academia podrían resistirse a dar su voto a un filme tan político.

No obstante, la controversia política más obvia llegó de la mano de Django desencadenado, de Quentin Tarantino.

Con la firma característica del director, la película sobre un esclavo liberado por un cazador de recompensas en los años previos a la Guerra Civil se compone de casi tres horas de sangriento caos.

Días antes de su estreno, la masacre de 20 niños en una escuela en Newtown, Connecticut  (este) , llevó a los estadounidenses a debatir nuevamente el tema de la violencia en el cine, lo que llevó al director a posponer una semana el lanzamiento de su filme.

El director Spike Lee calificó la película de irrespetuosa. Se canceló la alfombra roja y una serie de muñecos que representaban a los personajes emblemáticos del filme fueron retirados del mercado. Luego, su reventa fue prohibida en eBay, que los consideró ofensivos.


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