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Prensa Libre

05/03/13 - 00:00 Espectáculos

Sueños y efectos de Anwei Chen

La guatemalteca Andrea Anwei Chen —24 años— participó como coordinadora de producción de efectos visuales de Bestias del Sur salvaje, cinta que resultó ganadora del Festival Sundance 2012 y que obtuvo cuatro postulaciones a los premios Óscar entregados el domingo 24 de febrero.

Chen, quien nació en Guatemala en 1988 y se mudó con su familia a Dallas, Texas en 1999, conversó en exclusiva con Prensa Libre. En la entrevista se refirió a su experiencia en la industria cinematográfica.

¿Cuándo empezó su interés por el cine y por la producción de efectos visuales?

Desde muy joven estuve interesada en todo lo que se refiere al tema de la comunicación. Trabajé mucho en producción desde el colegio y participé en varios proyectos en Texas, también como actriz, pero no imaginé que los efectos especiales tomarían un gran papel en mi decisión de estudios. Estudié Ciencias de la Comunicación y me gustaba el periodismo. En China, mientras trabajaba para un periódico durante el 2009, me di cuenta de que podría hacer algo totalmente diferente y fue así como me decidí por la animación, y ya en la universidad opté por efectos especiales.

¿Cómo llegó la oportunidad de trabajar en Bestias del Sur salvaje?

La industria de los efectos especiales es una comunidad muy pequeña de productores y artistas. Yo trabajaba en un proyecto llamado CXL cuando la supervisora de efectos especiales de mi universidad, Catherine Tate, me preguntó si estaba interesada en trabajar en un proyecto de laboratorio para el festival de Sundance llamado Bestias del Sur salvaje, en el que me desempeñaría como productora y estaría interactuando con gente talentosa y muchos artistas, entre ellos el director Benh Zeitlin, la misma Catherine Tate, el supervisor de efectos especiales Brendan Bellomo y la supervisora de composición Aniela Sidorska.

¿Cuál fue el mayor reto que representó esta cinta?

Una película independiente casi no tiene presupuesto para la parte de efectos visuales, así que mucho del trabajo lo hacen estudiantes universitarios, quienes tienen tiempo limitado. En cualquier producción surgen problemas, pero en el caso de esta película tuve que aprender a ser flexible y a conllevar todos los inconvenientes en cuanto a todo el proceso. También tuve que aprender a organizar a las personas involucradas, como el director, los supervisores de efectos especiales y los artistas, para poder tener un producto que no solo estuviera a la altura, sino que se haya completado a tiempo.

Cualquier obstáculo siempre es un reto, especialmente con los artistas trabajando en proyectos en tercera dimensión. Todo material que se recibe tiene que estar organizado. Las críticas y comentarios del supervisor y el cliente en cuanto al progreso y/o trabajo de los artistas tiene que ser escrito y enviado directamente a cada involucrado. Luego de hacer los cambios que se solicitaban, recibía el trabajo final aprobado y debía prepararlo para que fuera enviado a la fase final de producción.

¿Qué fue lo que más le gustó de trabajar en la producción?

Siendo una industria muy pequeña, aprendí en qué personas se puede confiar para que el proyecto tenga éxito. Se crean lazos no solo de amistad sino laborales con personas con las que ahora continúo trabajando. Fue también una gran oportunidad de colaborar con clientes y supervisores muy talentosos de los cuales se aprende bastante.

¿Cuál fue su reacción al ver por primera vez el resultado final?

Tuve la oportunidad de ver el producto final antes de que fuera estrenada en los teatros. Fue una experiencia extraordinaria poder ver el primer largometraje en el que participé. Se me puso la piel de gallina cuando vi mi nombre en los créditos. Creo que más bien me la pasé viendo si todas las partes de efectos especiales en las que participé se veían bien en la pantalla que poniéndole atención a la película. Fue realmente una experiencia fuera de este mundo y algo que no podré olvidar jamás.

¿Cómo le hace sentir el saber que es parte de una producción que ha tenido tanto reconocimiento?

Me emocioné mucho cuando ganó el festival de Sundance, pero aún más cuando fue postulada para cuatro Óscar. No hay muchas personas de mi edad que puedan escribir en su currículum que trabajaron en una película postulada al Óscar. Se han abierto muchas puertas, no solo para mí sino para todos los que trabajaron en esta película.

¿En qué está trabajando ahora?

Estoy terminando la cinta Fruitvale, que ganó el premio de audiencia y el premio del gran jurado en el festival de cine de Sundance del 2013. También, en pequeños proyectos, uno es el tráiler de una gran película.

POR PAMELA SARAVIA /

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