Salud y Familia

Fases del aprendizaje de la escritura en los niños

Los niños aprenden a escribir de forma gradual, comenzando por una fase de copia o reproducción; después pueden escribir lo que se les dicta y, por último, consiguen escribir de manera espontánea. Para avanzar por estas etapas, los niños deben perfeccionar su habilidad caligráfica y desarrollar la atención y la memoria.

La escritura pasa por diferentes fases. La fase del copiado, la escritura al dictado y la escritura espontánea. A continuación, vemos en qué consiste cada una, propuestos por el bebe.com

1ª Fase: Reproducción de modelos o copia

Al principio se trata de adquirir capacidades motrices manuales a través de la reproducción de modelos, es decir, copiar.

Se empieza por lo más básico: trazo vertical, horizontal, inclinado, curvo… para ir avanzando hacia modelos más complejos: copia de letras, números, sílabas o palabras. En esta fase, el desarrollo de la escritura corre paralelo al desarrollo de la capacidad expresiva del dibujo.

2ª Fase: Escritura al dictado

En etapas posteriores (a partir de los 6 años), se introduce al niño en la escritura al dictado.

Aquí ya no hay un modelo visual presente y cobra importancia la relación audición-visión. El niño se apoya exclusivamente en un modelo sonoro y debe ser capaz de discriminar en aquello que oye, los sonidos aislados, traducirlos a letras y reproducirlos sobre el papel colocándolos en el espacio en el mismo orden que han sido escuchados en el tiempo. Claramente esta es una actividad mucho más compleja que la copia de modelos en la que intervienen muchos factores, necesarios todos ellos para que el resultado sea bueno.

Se hace imprescindible una buena capacidad auditiva para oír y para discriminar sonidos, memoria auditiva para retener lo escuchado y el orden en el que se han presentado los sonidos, memoria visual para poder representar un modelo de letra a escribir que surge por asociación con ese sonido y motricidad fina adecuada y suficiente para poder reproducir los modelos que nos representamos mentalmente.

En este momento la lectura comprensiva es un apoyo importantísimo que potencia la escritura. Es decir, hasta ahora el niño ha podido ir bien en la escuela porque no se ha requerido de él más que la copia manual o la asociación de sonidos a letras para leer.

Sin embargo, en este momento aparece la representación mental y suele coincidir con el cambio a primaria, a los 6 años. A esta edad es cuando empezamos a ver qué niños tienen un aprendizaje fluido, tanto de lectura como de escritura, y qué niños empiezan a estar desfasados respecto a sus compañeros.

3ª Fase: Escritura libre o espontánea

Por último, se trabaja la capacidad de escritura espontánea, entendida como escritura libre, en la que no hay un modelo sonoro tampoco o, por lo menos, no externo al sujeto.

Aquí el niño escribe lo que internamente se representa a nivel mental, lo que el niño se está imaginando. Esta capacidad se empieza a desarrollar al principio de primaria y año tras año se vuelve más compleja dando como resultado la posibilidad de que los niños hagan redacciones, exámenes de preguntas abiertas o trabajos.

Si no se desarrolla una cierta fluidez para escribir libremente lo que pensamos, todas esas actividades de las que hablamos, serán más costosas y el niño empieza a desanimarse por el enorme esfuerzo que le suponen las tareas escolares.