Justicia

Aldana: “Esa duda se convirtió en realidad”

Thelma Aldana, fiscal general, afirma que su experiencia en los tribunales de justicia le brinda una certeza amplia sobre el resultado del juicio que se espera en contra de Roxana Baldetti y el presidente Otto Pérez Molina.

Por Sara S. Melini

Muy relacionados están “la mera mera” y el “dueño de la finca”, sostiene la fiscal general, Thelma Aldana, para quien no hay duda de que ambos estaban en lo más alto de la estructura mafiosa.
Muy relacionados están “la mera mera” y el “dueño de la finca”, sostiene la fiscal general, Thelma Aldana, para quien no hay duda de que ambos estaban en lo más alto de la estructura mafiosa.

¿Qué ruta seguirá ahora el Ministerio Público con estos señalamientos que ha hecho hacia el presidente?

Ellos están muy relacionados, según nuestras investigaciones. “El 1” y “la 2”, “el mero mero” y “la mera mera”, el “dueño de la finca” y la “dueña de la finca”, evidencian una estrecha relación, por eso sostenemos que arriba de Salvador Estuardo González y Juan Carlos Monzón está la señora Baldetti y el señor presidente. Esto lo estamos asegurando por la evidencia que tenemos.

En la investigación inicial, antes del 16 de abril, ¿ya se mencionaba al presidente y a la ex vicepresidenta?

Sí, eran mencionados el presidente y la ex vicepresidenta, pero daba duda. Ahora ya no tenemos duda. En estos meses de investigación, esa duda se convirtió en una realidad.

Si el antejuicio contra el presidente se agilizara, ¿qué medidas se tomarán para que no se vaya del país?

Yo creo que el caso que estamos llevando de la señora Baldetti puede ser un reflejo del caso del señor presidente; es decir, solicitaríamos el arraigo, profundizaremos un poco más en las investigaciones y llevaremos a tribunales el caso.

¿Se investigará a la familia del presidente? Se ha dicho que algunos ya habrían salido del país.

No descartamos nada en estos casos porque, producto de las investigaciones, van surgiendo otras personas o bienes, y aquí tenemos que profundizar en la investigación. Si es necesario pediremos extradiciones.

Se dijo que la estructura funcionaba desde antes de que Pérez Molina y Baldetti tomaran posesión en el Gobierno. ¿Se investigará este extremo?

Estamos investigando hasta donde las pruebas nos permitan. Hasta el momento vamos por el 2011, pero no descartamos que podamos llegar más lejos.

“El caso de la señora Baldetti puede ser un reflejo del caso del presidente; es decir, solicitaríamos arraigo, profundizaremos más en la investigación y llevaremos a tribunales el caso”.

¿Cómo definían la jerarquía dentro de La Línea?

Ellos —el presidente Pérez y Baldetti— descansaban mucho en González y en Monzón, que eran los que daban las órdenes, y tenían incidencia en el nombramiento de la autoridad máxima de la Superintendencia de Administración Tributaria. Hay una escucha donde el presidente habla con un superintendente y le dice que hay que cambiar al jefe de Recursos Humanos de la SAT.

Existen llamadas donde directamente los integrantes de la estructura hacen menciones claras hacia el presidente.

Entre las evidencias presentadas se encuentran cheques por montos elevados. ¿La Intendencia de Verificación Especial nunca emitió alertas al respecto?

Tenemos algunas. No recuerdo la fecha, pero sí las hay. Hay que recordar que hay empresas de cartón alrededor de todo esto. Debemos tomar en cuenta que esto es toda una corporación de empresas de cartón.

¿Poseen llamadas donde hable Baldetti?

Ella hablaba poco, pero se hablaba mucho de ella.

¿Qué esperan ustedes en la primera declaración de Baldetti?

Con la acusación que presentemos cualquier juez debería dictar la prisión preventiva; hay suficientes indicios.

¿Hace falta individualizar a más integrantes de la estructura?

Así es. No sé de qué nivel de la estructura, aunque más alto creo que no. Ya llegamos a lo más alto.

Habría sentencia condenatoria

Aunque las pesquisas preliminares han aportado mucho al proceso seguido contra los integrantes de La Línea, sectores recelan del trabajo del Ministerio Público. Sin embargo, la fiscal general, Thelma Aldana, asevera que a la red no le  dio tiempo de borrar nada  y que tienen suficientes   pruebas para conseguir una sentencia condenatoria.

Durante todo el proceso de investigación se ha temido una posible fuga de información. ¿Ha sucedido esto?

No, para nada; pero todo mundo nos preguntaba. Y no solo en Guatemala, y a todos les decimos que no.

“Hay una escucha telefónica donde el presidente habla con un superintendente y le dice que hay que cambiar al jefe de Recursos Humanos de la SAT, y lo cambia rápido, le dice”.

¿Por qué Roxana Baldetti estaba hospitalizada el día de su detención? ¿Sabía algo?

Si la persona es responsable y sabe que está siendo investigada, que eso lo sabe muy bien una persona,  sabrá que tarde o temprano se va a encontrar la evidencia de su participación, entonces iba cada 15 días al hospital, pensando que de un momento a otro la detendrían.

¿Se ha determinado si alguien de la estructura intentó borrar algún tipo de información?

No les dimos tiempo, no pudieron borrar ninguna información, todo lo tenemos nosotros. Los teléfonos que se incautaron durante la semana pasada están en análisis y aún no sabemos qué podemos encontrar ahí; de repente no hay nada o hay mucho; no sé, precisamente por eso entramos a recogerlos.

¿Considera usted que esto es un caso histórico?

Claro, por todo lo que sucede en torno al caso es hasta digno que los estudiantes de Derecho lo analicen. De aquí sale una buena tesis

¿Cuál podría ser el final de este caso?

Yo, como soy de formación de tribunales, no puedo evitar siempre estar pensando en el otro lado. Cuando hablamos con los fiscales, ellos están total y completamente en el lado de la investigación; pero yo voy viendo el caso y lo paso a la sentencia rápido, y  estoy segura de que en el caso   La Línea habrá  sentencia condenatoria,  no hay otra opción, porque 25 años de trabajar en los tribunales me lo dicen.

¿Cómo ha contribuido en este sentido la Cicig?

El comisionado Iván Velásquez tiene la misma formación, entonces exigimos más a los fiscales la certeza en la prueba. Por eso cuando alguien salió diciendo que eran puros chismes, nosotros evidenciamos que si está grabada toda su conversación no son chismes. ¿Cómo vamos a iniciar un antejuicio por chismes?

Actualmente ya existe un antejuicio planteado en contra de Otto Pérez Molina. ¿De ser otorgado, podrían utilizarlo ustedes?

Nos permite actuar. Lo que habrá que analizar, por qué hechos se le señala en los dos procesos. El nuestro es por asociación ilícita, caso especial  de defraudación aduanera y cohecho; el del diputado —Amílcar—  Pop tiene delitos diferentes.

¿Qué sucederá, entonces, si se le retira la inmunidad?

Estaríamos autorizados a investigar por los delitos que se le imputan en el antejuicio. No podemos abrir la investigación como con otras personas; tenemos que investigar solo en los hechos que se le imputan. Por eso es necesario que se den con lugar ambos antejuicios.

¿Consideraron en algún momento retrasar la investigación, si se toma en cuenta que los señalados son el presidente y la ex  vicepresidenta?

No, nunca medimos tiempos políticos con los tiempos legales, porque un caso está listo y se puede atrasar un día o dos, nada más;  si lo atrasamos ocho días, perdemos los objetivos.

Es como cocinar:  si lo deja más tiempo en el fuego,  se quema, y  si lo saca antes de tiempo,  está crudo y nadie se lo va a comer.

¿Cómo se definen esos tiempos legales?

El caso tiene un grado de madurez. Por ejemplo, cuando Juan Carlos Monzón estaba fuera del país sabíamos  que estaba en Estados Unidos,  pero no podíamos pedir el movimiento migratorio porque eso significaba  alertarlo; entonces, a costa de perder toda la estructura, tuvimos que hacer los operativos.

¿Cómo avanza la investigación contra los empresarios que hicieron uso de La Línea?

Nosotros seguimos en la investigación, pero no podemos sacar irresponsablemente un listado de empresas  si no tenemos el sustento para mantenerlo. Dicen que hasta el momento solo perseguimos a los que traen sandalias, pero eso no es cierto.

Durante su mensaje a la ciudadanía Pérez mencionaba que hay otra Línea. ¿A qué se refería?

A mí me parece un distractor, porque ahorita la discusión no es esa, la discusión es: Roxana Baldetti en su primera declaración y el señor presidente con su antejuicio.

Yo puedo salir y decir que se publique la lista de empresas,  como retándolo, pero ahí también hay empresas falsas.

Quieren que aparezcan empresarios de renombre, pero no lo haremos a menos que aparezcan.

No podemos sacar listas de nadie, de la nada, para complacer a un sector o a otro. Nosotros somos investigadores, y con objetividad, seriedad y transparencia vamos llevando ante los tribunales lo que las pruebas y la evidencia nos van mostrando.

¿Cuál es el proceso, entonces?

Estamos en el proceso de investigación. Tenemos dos mil 814 dúas —formularios— que hay que analizar  individualmente. Debemos ir al Registro Mercantil, perfilar a los que aparecen ahí como socios, para que  meses después que  llegamos al final de esa empresa resulta que es de cartón, construida por los mismos de La Línea.

No estamos nosotros protegiendo a nadie, lo que va apareciendo con prueba va ante el juez; pero esto de las empresas es complicado, en la medida que no solo hay cohecho, defraudación, asociación ilícita, sino también testaferrato. Hay otros delitos más ahí que vamos a ir viéndolos, todos cometidos por integrantes de la organización delictiva.

¿Existe la posibilidad de que algún ministro integre también La Línea?

Hasta esta parte de la investigación no nos ha aparecido ninguno. No sé si cuando profundicemos más en la investigación pueda aparecer alguno.

¿Qué pasó con Juan Carlos Monzón y Luis Mendizábal?

Ahí es Gobernación el ente encargado de su localización. Si hay noticia que está en una casa, la Policía no puede entrar, pero sí establecer la veracidad de la información; luego se comunica con nosotros y el MP va con el juez, le da indicios para que este autorice el allanamiento, y el MP organiza la aprehensión.