Sierra de las Minas es el segundo pulmón ecológico de Guatemala

Pese a los incendios forestales, la cacería y la tala ilegal, la Reserva de la Biosfera Sierra de las Minas continúa siendo uno de los pulmones ecológicos más importantes de Guatemala, pues a casi 26 años de haber sido declarada área protegida, el 99 por ciento de su bosque se conserva en perfectas condiciones, según la Fundación Defensores de la Naturaleza, entidad que tiene a su cargo la administración del lugar.

Por Oscar Felipe Q / Provincia

La Sierra de las Minas abarca parte de las Verapaces, El Progreso, Zacapa, e Izabal. (Foto HemerotecaPL)
La Sierra de las Minas abarca parte de las Verapaces, El Progreso, Zacapa, e Izabal. (Foto HemerotecaPL)

La cadena montañosa, constituida por 242 mil 642 hectáreas —dos mil 426 kilómetros cuadrados—,  abarca parte de las  Verapaces,  El Progreso, Zacapa e Izabal, desde el río Motagua hasta el Polochic, donde se encuentran asentadas 222 comunidades, en las que  viven  unas 250 mil personas, según   un informe sobre áreas protegidas de la referida fundación.

El reporte señala que en el lugar nacen 63 ríos, por lo que es considerada la “fábrica” de agua más importante de Guatemala. Además, establece que habitan unas 885 especies de mamíferos como pumas, jaguares,  ocelotes, tigrillos, monos araña y monos aulladores cuyos avistamientos se han documentado   gracias a la instalación de cámaras especiales en  el bosque nuboso.

También hay una veintena de especies de anfibios y más de 400 tipos de aves, entre ellas el quetzal, el halcón peregrino y el pavo de cacho. Además, hay coníferas como  el pinabete —Abies guatemalensis—.

Óscar Núñez, director ejecutivo de la Fundación, manifestó que la zona es el segundo pulmón más importante de Guatemala, después de la Reserva de la Biosfera Maya, en Petén, y  que es de vital importancia para la humanidad, por lo que representa en cuanto a generación de agua, oxígeno, flora y fauna.

Destacó que han  dado el resguardo necesario al área, pese a que trabajan con un presupuesto    de solo  US$2 millones —unos Q15.3 millones— al año, del cual el 90% proviene de la cooperación internacional, y el resto, del Estado.

El experto en temas  ambientales explicó que la Sierra de las Minas está dividida en tres sectores para su manejo y conservación: núcleo, conocido como zona virgen; área de usos múltiples, donde funcionan sistemas agroforestales y  uso de suelos para cultivo de café, cardamomo y maíz; y el sitio de amortiguamiento, donde se  encuentra la mayoría de las 222 comunidades.

Núñez resaltó que debido a  la diversidad biológica del lugar, este fue incluido en el programa El hombre y la biosfera, de la Organización de las Nacionales Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

El ecologista lamentó que solo cuenta con siete guardabosques proporcionados por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap), y que se debería tener entre 50 y 60 vigilantes que garanticen la preservación de los recursos naturales de la reserva. “Lo más importante es que ahora somos unos 500 mil defensores de la Sierra de las Minas, debido a que se ha concienciado a los pobladores sobre la importancia del cuidado de la  reserva”, refirió.

“Durante los 25 años de administración,  Defensores de la Naturaleza ha cumplido   su misión de resguardo. El 99% de los bosques de la zona núcleo  están allí y sigue vírgenes. Recibimos el cuidado del área con 85% de aprovechamiento ilegal de madera y actualmente, con ayuda de las municipalidades y la población, se puede decir que la tala no permitida está en cero por ciento”, señaló.



El Salto de Chilascó, una de las cataratas más altas de Centroamérica.  (Foto HemerotecaPL)
El Salto de Chilascó, una de las cataratas más altas de Centroamérica. (Foto HemerotecaPL)


Amenazas

Los incendios forestales, principalmente en el área de Zacapa, son uno de los problemas más graves en la cordillera, refirió Núñez, quien argumentó que hace un tiempo, durante el verano, se quemaban entre 25 mil y 40 mil hectáreas de bosque, pero que en la actualidad esa cifra ha sido reducida a dos mil y dos mil 500 hectáreas. En lo que va del año se reportan 800 hectáreas quemadas.

De acuerdo con Núñez, otros problemas que aquejan a la Sierra de las Minas son la cacería y la contaminación de los ríos en la parte baja, causada por   fincas ganaderas; además, 14 municipios cercanos no cuentan con  sistemas de tratamiento de aguas servidas.

José Pablo Coyoy, vocero del Conap, destacó que otro problema que afronta la cordillera es el “abuso y la extralimitación” que hacen las empresas sobre el aprovechamiento del recurso forestal.

Añadió que el Conap ha extendido 16 licencias de tala, como parte del tratamiento de conservación mediante un sistema de raleo de bosques de hasta en el  20% de los árboles, pero que hay empresas que no cumplen   el acuerdo y son denunciadas.

“El Conap autorizó una cantidad de talas para dos años; sin embargo, las empresas cortaron los árboles de los dos años en uno solo, lo que se considera  una explotación indebida en el plan de manejo”, explicó Coyoy, quien señaló que el Ministerio Público podría cancelar  esas licencias.





Las fincas Álamos y La Pasión, ubicadas en San Agustín Acasaguastlán, El Progreso, talaron de manera ilegal unas 22 hectáreas en área protegida, según consta en una denuncia presentada  por el  Conap.

Raúl de Jesús Oliva, administrador de la finca Álamos, señaló que han trabajado conforme a la ley, y que si la licencia de aprovechamiento es cancelada la propiedad quedaría expuesta a los depredadores forestales e incendios, además, 125 personas se quedarían sin empleo.

Verónica Toledo, administradora de la finca La Pasión, dijo que se les señala de haber cometido anomalías, a pesar de que el Conap no efectúa las supervisiones correspondientes bajo el argumento de que carecen de personal.

César Barrios, director de comunicación de la Fundación para el Ecodesarrollo y la Conservación, lamentó que cada año en el país se pierdan unas  cien mil hectáreas de bosque a causa de la intervención del hombre.

“Hace falta voluntad política para impulsar los temas ambientales. Las entidades que velan por la conservación, como el Instituto Nacional de Bosques y el Conap, tienen muy bajo presupuesto”, lamentó Barrios.



Empresas se dedican al aprovechamiento forestal en la zona. (Foto Prensa Libre: Cortesía)
Empresas se dedican al aprovechamiento forestal en la zona. (Foto Prensa Libre: Cortesía)


Dato

  • 63 ríos nacen en la Sierra de las Minas, los que  benefician  a unas 500 mil personas.
  • 300 áreas protegidas se calcula que hay en el país.

Video

Video publicado por el Conap el 20 de este mes, muestra la riqueza natural de Guatemala.

Desarrollo sostenible

Como parte de los planes de   conservación de la Sierra de las Minas se  impulsan proyectos de manejo forestal en las comunidades de la zona de amortiguamiento, entre los que destacan el   ecoturismo, desarrollo forestal y agroforestal y métodos alternativos de producción y  comercialización.

Conflicto en la zona

  • La tala ilegal  divide a la población y las empresas que se dedican al aprovechamiento forestal y de otros recursos.
  • El Conap denunció a las fincas Álamos y La Pasión por talas ilegales  en el área protegida de la Sierra de las Minas, en El Progreso.
  • El Salto de Chilascó, una de las cataratas más altas de Centroamérica y de gran importancia turística para el país, que se encuentra en parte de la Sierra de las Minas, en Salamá, Baja Verapaz, permaneció cerrada al público durante cuatro años por diferencia entre vecinos. En marzo de este año hubo un acuerdo y el lugar fue habilitado de nuevo.
  • Una empresa de extracción de mármol trabaja con autorización, y según la Fundación Defensores de la Naturaleza,  genera fuentes de trabajo y no contamina.
  • Hace un año, el Conap denunció a una firma, a la que señaló de extraer de forma ilícita jade-esmeralda, en  Zacapa.
  • La plaga de gorgojo de pino es otra amenaza para la Sierra de las Minas, por lo que esta ha sido advertida por vecinos de la zona de amortiguamiento, en El Progreso.

Video

Prensa Libre publicó un video en el 2015 en el que explica las características de la Sierra de las Minas.