Palo encebado entretiene a visitantes en cementerio

Decenas niños y adultos fueron la atracción principal en el cementerio general de San Pedro Carchá, donde participaron en un concurso de palo encebado.  

Por Eduardo Sam

Algunos de los participantes del juego del palo encebado tratan de alcanzar los Q500 de premio. (Foto Prensa Libre: Eduardo Sam Chun)
Algunos de los participantes del juego del palo encebado tratan de alcanzar los Q500 de premio. (Foto Prensa Libre: Eduardo Sam Chun)

Organizadores informaron que la actividad se efectuó por primera vez el martes último en el referido cementerio, como parte de las costumbres del Día de Todos los Santos en el referido municipio de Alta Verapaz.

Explicaron que hubo participación individual y de grupos integrado por cuatro personas, pero ninguno logró el objetivo de alcanzar los Q500 que se encontraban en la parte alta del palo de 10 metros de altura.

Añadieron que los participantes únicamente vestían una pantaloneta y no podían usar camisa, pantalón o zapatos, lo que complicó el esfuerzo que hacían para subir el palo encebado; además, hubo  tiempo límite de dos minutos para alcanzar el efectivo.



Menor trata se llegar al final del palo encebado que mide 10 metros de altura. (Foto Prensa Libre: Eduardo Sam).
Menor trata se llegar al final del palo encebado que mide 10 metros de altura. (Foto Prensa Libre: Eduardo Sam).


Herbert Quim, del comité organizador, indicó que untaron con buena cantidad de cebo la mitad del palo y el resto tenía poco,  pero algunos participantes  no se percataron. 

Previo a la referida actividad,  se efectuó un concurso de barriletes, por lo que el cementerio fue abarrotado por decenas de visitantes; además, hubo música de marimba y grupos musicales en vivo.

También diferentes asociaciones benéficas aprovecharon para vender alimentos típicos de la época para agenciarse de recursos económicos, manifestó Karina Gutiérrez, del Convite de la Inmaculada Concepción.

Quienes visitaron el camposanto pudieron disfrutar de las habilidades de los valientes participantes, quienes decidieron aventurarse e intentar llegar a lo alto del palo encebado para obtener los Q500 de premio.