Pacientes denuncian malos tratos en hospital

De acuerdo con el informe de auditoría social efectuada recientemente por la Asociación Política de Mujeres Mayas Moloj, las pacientes de la sala de Maternidad del Hospital Nacional de Chimaltenango son víctimas de tratos inhumanos y discriminación de parte del personal médico y de enfermería.

Por José Rosales

Representante de la Asociación Política de Mujeres Mayas Moloj presenta resultados de auditoría social efectuada en el Hospital Nacional de Chimaltenango. (Foto Prensa Libre: José Rosales).
Representante de la Asociación Política de Mujeres Mayas Moloj presenta resultados de auditoría social efectuada en el Hospital Nacional de Chimaltenango. (Foto Prensa Libre: José Rosales).

Magdalena Ajcot, representante de la Asociación, comentó que durante la investigación, que tuvo una duración de cuatro meses, se entrevistó a 20 mujeres, quienes denunciaron actos inhumanos y discriminación.

“Se constató que hay carencia de traductores de idioma materno al castellano, la atención es tardía cuando las mujeres visten trajes indígenas, y se le da prioridad a las mestizas o ladinas, aunque se trate de una emergencia”, manifestó.

Ajcot explicó que las auditorías se efectuaron en 10 departamentos, y en Chimaltenango se hizo con el objetivo de verificar la calidad de la atención que se brinda a las mujeres indígenas y si se atiende en kaqchikel, pero los resultados son negativos.

Eugenia Sinai, integrante de la Asociación, expuso que la mayoría de mujeres denunciaron que fueron víctimas de ofensas cuando daban a luz y que les practicaron cirugías menores sin la autorización de un familiar.

Las pacientes también se quejaron del robo de ropa de los bebés y que estos son entregados en frazadas en mal estado. Además, después del parto son obligadas a bañarse con agua fría.

Piden privacidad

“Otro de los hallazgos es que se viola la intimidad de las mujeres, pues los médicos permiten que los practicantes observen el nacimiento de los bebés, lo cual vulnera la privacidad y derechos de las pacientes”, dijo Sinai, quien señaló que trasladaron el informe a las autoridades de Salud, con el fin de que se mejore la atención.

La comadrona María Cua expresó que debido al maltrato que reciben las mujeres indígenas en los hospitales, muchas optan por buscar los servicios de una partera.

Resaltó que en el área rural, las comadronas se encargan de llevar el control del periodo de gestación con la pertinencia cultural que merecen las mujeres.

“Pedimos a los representantes de la asociación Moloj que nos apoyen y soliciten a las autoridades de Salud que permitan el ingreso de comadronas a las salas hospitalarias, para ayudar a los médicos en los partos”, añadió Cua.

Dudan de resultados 

Claudia Betancurth, subdirectora del hospital, al consultarle sobre el resultado de la auditoría social expresó: “Desconocemos de la investigación que realizó la Asociación, pero creemos que la muestra es muy pequeña y dudamos de esos resultados. Esperaremos que nos entreguen el informe para analizarlo, y si en realidad hay denuncias de las pacientes haremos lo posible por mejorar el servicio”.

Miguel González, director del Área de Salud, dijo que esta no tiene injerencia en la atención que brinda el hospital, pero cree que los resultados de la investigación son ambiguos, ya que no hay una cuantificación y porcentajes que validen estadísticamente la auditoría, pues las entrevistas y testimonios se basaron en un número reducido de pacientes.