Paralizan servicio de buses extraurbanos por extorsiones

Pilotos de transporte extraurbano en Patzún, Chimaltenango, mantienen suspendido el servicio este jueves, ya que señalan que grupos de extorsionistas les exigen pagos extraordinarios a los que ya efectúan y los han  amenazados de muerte si no cumplen con los desembolsos. 

Por José Rosales / Patzún

Algunos vecinos  de Patzún caminan para llegar a su destino, debido al paro de buses.  (Foto Prensa Libre: José Rosales).
Algunos vecinos de Patzún caminan para llegar a su destino, debido al paro de buses. (Foto Prensa Libre: José Rosales).

Un piloto, quien pidió el anonimato, dijo que unos 32 autobuses permanecen en predios este jueves, y que cuatro de las cinco empresas que ofrecen el servicio se han unido al paro; mientras, unidades de la otra empresa circulan de forma irregular.

Añadió que los grupos delincuenciales pretenden incrementar en 25 por ciento el cobro de la extorsión, por lo que solicitan a las autoridades que les brinden seguridad para prestar el servicio.

Transportistas indicaron que este jueves se reunirán con autoridades locales y del Gobierno central, con el fin de solicitar que al menos 64 agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) presten seguridad de forma permanente en las unidades de transporte.

Aparte, cientos de vecinos de Patzún se ven afectados con la paralización del servicio, por lo que utilizan otro tipo de transporte, como picops y microbuses que los trasladaron a su destino.  

Caso similar

Taxistas que prestan servicio en el parque central y mercado municipal de Antigua Guatemala, Sacatepéquez, denunciaron  recientemente que desde hace tres meses  son  víctimas de  extorsiones y ataques armados, por lo que exigieron a las autoridades que implementen un plan para detener a los delincuentes.

Un taxista afectado comentó que  a finales de enero los extorsionistas les exigieron  Q100 semanales por taxi, pero negociaron y aceptaron pagar Q75  cada uno.

“Después de tres meses dejamos de dar la extorsión porque el turismo bajó  y no tenemos suficientes ingresos para   pagar; sin embargo, como represalia los delincuentes incrementaron  los ataques armados. El más reciente se registró el pasado 28 de abril, cuando mataron a un compañero que se negó a pagar”, explicó.