Comunitario

Dar un poco más

A pesar de las adversidades y carencias, muchos trabajadores del Estado buscan superar sus propias metas y destacan por su excelencia en sus labores diarias.

Por Glenda Sánchez y Carlos Álvarez

A diario decenas de trabajadores públicos hacen su mejor esfuerzo para contribuir a formar una mejor sociedad. (Foto Prensa Libre: HemerotecaPL)
A diario decenas de trabajadores públicos hacen su mejor esfuerzo para contribuir a formar una mejor sociedad. (Foto Prensa Libre: HemerotecaPL)

La labor de los servidores públicos es vital para el funcionamiento del Estado, pero su trabajo muchas veces es demeritado por la población, debido a que se tiene un concepto arraigado y generalizado de que estos abusan de sus puestos, hacen el mínimo esfuerzo y perjudican a las personas que buscan los servicios estatales.

Sin embargo, muchos de ellos se sienten comprometidos con la labor que realizan e incluso dedican más tiempo  del que están obligados, y aceptan o se atribuyen trabajo adicional, con el afán de ayudar a las personas.

Estos empleados   se enfrentan a dificultades como instituciones débiles, falta de equipo y recursos, aprietos que fácilmente desmotivan a la mayoría, pero su ímpetu y empeño para trabajar termina contagiando a sus compañeros y, como resultado, muchas veces las metas que parecen lejanas son superadas.

Prensa Libre buscó hasta encontrar a estos trabajadores, que están en todas partes —regulan el tránsito, vigilan las calles o laboran en oficinas— para contar sus historias inspiradoras, pues sirven con afán  a la mayoría de la población.

Los trabajadores que destacan por su entrega son:

  • Vanessa Ramos, de 38 años, es socióloga y encargada de promover el voluntariado en la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH).
  • Mario Herrera, de 41 años, es médico y  encargado de la Unidad de Quemados del Hospital de Amatitlán. Desde hace ocho años comenzó a trabajar en ese centro asistencial y los dos años anteriores estudió y colaboró voluntariamente para   crear esa instancia hospitalaria.
  • Carmen Quiej, de 45 años, es licenciada en Administración de Empresas y coordinadora del Componente para la Eliminación del Racismo Económico de la Comisión Presidencial contra la Discriminación y el Racismo contra los Pueblos (Codisra).
  • Adelso Hernández es agente de la Policía Nacional Civil (PNC) desde hace 17 años. Su compromiso es la seguridad ciudadana. Al quitarse el uniforme, el don de servir permanece encendido. Su misión consiste en evangelizar a sus compañeros y vecinos.
  • José Xiquín Caal tiene 24 años de ser bombero Municipal. Durante su trayectoria de servicio es reconocido por su persistencia en búsqueda de personas y rescate de cuerpos tras   fenómenos naturales.
  • El sol nace para todos, no hay frontera que limite ayudar al prójimo”, expresa Lubin Restrepo, fraile colombiano de la Fraternidad Divina Providencia,  quien reside en Guatemala desde hace 15 años y  en la actualidad dirige el hogar Nuestra Señora de  Guadalupe ubicado en la zona 1 capitalina.
  • “El servir al ciudadano va más allá del deber, porque aparte de ser policía, soy ser humano”, dice Francisco Espinoza, agente de tránsito de la Municipalidad de Guatemala desde hace seis años.
  • Lea el perfil completo de los servidores públicos en la edición impresa de Prensa Libre.