Comunitario

Adultos mayores protestan frente al Camip

Falta de medicinas y abuso psicológico afectan a los pensionados del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social.

Por Andrea Orozco

Personas de la tercera edad bloquean el tránsito en protesta por la falta de medicinas en el Camip Pamplona. (Foto Prensa Libre: @express_foto)
Personas de la tercera edad bloquean el tránsito en protesta por la falta de medicinas en el Camip Pamplona. (Foto Prensa Libre: @express_foto)

Este lunes, decenas de personas de la tercera edad bloquearon el tránsito en la 14 avenida y 4a. calle, zona 12, frente al Centro de Atención Médica Integral para Pensionados (Camip) de Pamplona, en protesta por la falta de medicamentos.

Este es uno de los problemas que aqueja a los pacientes de esta unidad  del Seguro Social, ya que según la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), los ancianos también reciben abuso psicológico.

La PDH registra 494 denuncias por malos tratos en servicios del  Seguro Social,  de las cuales,  126 corresponden al Camip de Pamplona,  que ocupa el primer puesto.

Durante un monitoreo efectuado por la Supervisión Hospitalaria de la Procuraduría, a finales de junio, el 82 por ciento de los entrevistados se quejó de malos tratos de parte del personal médico, administrativo, de enfermería y de seguridad.

Lo más denunciado es  indiferencia, gritos, insultos, irrespeto e incluso amenazas con dar por concluido el caso.

La edad de las personas entrevistadas oscila entre los 67 y 80 años, y la PDH señala que el recurso humano asignado a  ese Camip no está sensibilizado para atender a su población objetivo.

Zulma Calderón, jefa de  Supervisión Hospitalaria, indicó que  Camip Pamplona atiende a 83 mil pacientes, por lo que cada día se deben dar entre mil y mil 800 consultas y solo cuentan con 54 médicos, de los cuales, 25 son especialistas —solo hay un psicólogo—.

Los pacientes deben esperar entre dos y cuatro horas para ser atendidos, pues, aunque un grupo tiene cita escalonada, también existe un buen número  que asiste a las clínicas de soporte.

Según Calderón, debido a la demanda, un médico debe atender a entre 36 y 42 pacientes a diario, y dedica unos 15 minutos a cada uno.

Además, tienen 37 auxiliares de enfermería y 59 secretarias distribuidas en las 54 clínicas, mientras en la farmacia solo  se cuenta con 40 personas para despachar los medicamentos, y encima el personal no está completo, por vacaciones o suspensiones.

Sobre el desabastecimiento de medicinas, la jefa de  Supervisión aseguró, a finales de junio, que   66 medicamentos  estaban en cero, y ocho mil pacientes diabéticos que acuden a esa unidad no tienen acceso a insulina ni metformina, necesarios para atender esta enfermedad.

El promedio de gasto de bolsillo  reportado durante la visita  es de entre Q200 a Q800 mensuales para poder adquirir las medicinas.