Comunitario

Comunidades evitan avance de incendios en selva petenera

El modelo de concesiones forestales  sacó de la ilegalidad a familias que destruían el bosque, las empoderó y ahora lo protegen.

Por Carlos Álvarez

En el parque Laguna del Tigre fue descubierto recientemente el sitio arqueológico El Peruito, que tiene estructuras del periodo Clásico Tardío. (Foto Prensa Libre: WCS Guatemala)
En el parque Laguna del Tigre fue descubierto recientemente el sitio arqueológico El Peruito, que tiene estructuras del periodo Clásico Tardío. (Foto Prensa Libre: WCS Guatemala)

Los incendios forestales han causado la pérdida de miles de hectáreas en Petén, particularmente los parques nacionales Laguna del Tigre y Sierra del Lacandón,  en San Andrés, donde  hay  incendios activos  pero ninguno  ha afectado el terreno gestionado por nueve comunidades y dos empresas, que administran 11 concesiones forestales.

En total, más de 450 mil hectáreas de bosque son administradas con este modelo que, según  el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap), “es un escudo” que evita el avance de la deforestación, los incendios forestales e incluso el actuar de  cazadores  que depredan la fauna y con ello afectan el equilibrio del bosque.

Barrera al fuego

Los incendios obligaron  al Gobierno a decretar estado de Calamidad Pública, ya que el fuego se ha salido de control, pero no fue aprobado por el Congreso. Pese a ese   complicado panorama, las zonas administradas con concesiones forestales —al noreste de Petén— casi no han sufrido daños, ni este ni en años anteriores.

Adrián Gálvez, asesor forestal del Conap, explicó que la iniciativa del modelo de concesiones forestales comenzó con la firma de los acuerdos de paz y aprovechó esa coyuntura.

Antes de ese periodo, los comunitarios estaban enfocados en la tala ilícita, pero gracias al apoyo de organizaciones internacionales lograron ser candidatos para obtener una concesión forestal luego de pasar un proceso abierto de licitación.

“Como todo es un aprendizaje, las primeras comunidades a las que se les otorgaron concesiones no lograron su objetivo y fracasaron”, precisó Gálvez.

Agregó que eso no detuvo el trabajo y entre los años 2000 y 2002 se volvieron a entregar concesiones, “que esta vez sí lograron consolidar el modelo sostenible”.

Luego de los incendios que arrasaron la zona, se logró determinar que hubo saqueo en El Peruito, que también sufrió daños por el fuego. (Foto Prensa Libre: WCS Guatemala)
Luego de los incendios que arrasaron la zona, se logró determinar que hubo saqueo en El Peruito, que también sufrió daños por el fuego. (Foto Prensa Libre: WCS Guatemala)

Gálvez detalló que las concesiones se dieron por 25 años y que la consigna  para extraer madera de los bosques es “no retirar más de lo que el bosque puede crecer”.

Gracias a esta visión, es posible recolectar de los bosques un promedio de 25 mil metros cúbicos de madera al año —suficiente para llenar 10 piscinas olímpicas—, y entre las especies de árboles que se aprovechan destacan  la caoba y el  cedro.

El asesor del Conap enfatizó que el manejo implica tres tipos de planificación: la general integral, que es para el periodo de concesión;   una  quinquenal,   más específica y se detallan las áreas con el fin de tener una extracción constante de madera, y  una anual, que consiste prácticamente en hacer un censo de medición para todos los árboles.

Gálvez resaltó que uno de los puntos más sobresalientes del modelo es que logró empoderar a las comunidades y sus habitantes, quienes ahora protegen celosamente los bosques y  por eso, pese a las múltiples amenazas que existen en Petén, estos no han sido dañados. “Esto se convirtió en la forma de vida de unas siete mil personas”, explicó.

Fernando Palomo, director de la Unidad de Asuntos Técnicos del Conap, agregó que “la reserva colinda con México y no es un secreto que existe tráfico de especies y depredación de flora y fauna”.

“Otro valor agregado es que  este modelo protege los recursos y sirve de escudo para evitar que estas situaciones afecten toda la reserva”, afirmó Palomo.

Daños al patrimonio

Los incendios han destapado otro problema: el saqueo de sitios arqueológicos y la pérdida del patrimonio cultural del país.

El Ministerio de Cultura y Deportes confirmó que en el parque Laguna del Tigre fue saqueado el sitio arqueológico El Peruito, antes del incendio que destruyó la vegetación que protegía las pirámides. “Provocó daños irreversibles en las estructuras”, dijo Mónica Pellecer, de esa institución.

Además, se descubrió que también hubo daños en el sitio Las Guacamayas, el más grande del  noroeste de Petén y que formaba parte de la Ruta Real, dominada por la dinastía Kan.

Modelo de protección

El Escudo, es una estrategia que busca frenar el avance de la frontera agrícola y el establecimiento de nuevos asentamientos humanos en la zona del Corredor Biológico Central, que conecta el Parque Nacional Laguna del Tigre con el Parque Nacional Mirador-Río Azul.

Esta es una iniciativa de Wildlife Conservation Society (WCF) Guatemala, el Conap y otros socios, y consiste en el mantenimiento de campamentos permanentes en el área, con personal que ayuda a disuadir actividades ilícitas, mantener las brechas cortafuegos en buen estado y efectuar patrullajes para monitorear las amenazas existentes.

La estrategia ha evitado que las amenazas acaben con el único sitio detectado en el país de anidamiento de la guacamaya roja.

Roan Balas, de WCS, comenta que pese  a los esfuerzos, si las autoridades no buscan solucionar los problemas de falta de gobernabilidad del área, el trabajo será en vano.