Política

El Presidente Martillo, la moraleja de Jimmy Morales

Con una fábula el presidente Jimmy Morales llamó a los guatemaltecos a unirse y dejar de criticar los esfuerzos gubernamentales. El mensaje lo ofreció y un día después de rechazar la injerencia extranjera en las decisiones gubernamentales.

Por Henry Pocasangre y Ángel Julajuj

Tabletas electrónicas fueron entregadas por el mandatario a una escuela de la localidad. (Foto Prensa Libre: Ángel Julajuj)
Tabletas electrónicas fueron entregadas por el mandatario a una escuela de la localidad. (Foto Prensa Libre: Ángel Julajuj)

La última semana ha estado marcada por críticas al Ejecutivo, uno de los aspectos señalados en días anteriores fue la designación de magistrados para la Corte de Constitucionalidad, donde varios sectores tacharon de negativo que no haya hecho público el listado de candidatos.

Otra situación fueron los constantes ataques al sistema de transporte público, desde el domingo pasado cuando una bomba explotó en un bus de San José Pinula, las capturas de personas con artefactos hechizos y las ataques armados a buses.

El mandatario viajó a San Andrés Semetabaj, Sololá, donde participó en el acto de entrega de tabletas electrónicas a una escuela de la localidad. El presidente comenzó su discurso con una historia de herramientas de carpintería, en la que envió un mensaje de unidad.

“Les voy a contarles una historia… fíjense que había un gran pleito, una gran discusión en la carpintería, resulta que todos estaban enojados con las autoridades y dijeron queremos que renuncie el martillo a la presidencia  porque ese solo golpeando y somatando a todos. Con mucho gusto dijo el martillo pero con una condición, que renuncie el tornillo, porque ese solo dándole vueltas a las cosas, yo renuncio dijo el tornillo pero con una condición, que renuncia la lija porque a todos anda raspando y tan áspera que es”.





Morales continuó su historia: “Yo renuncio, dijo la lija, pero que también renuncie el metro porque nos anda midiendo a todos y quiere que estemos a su medida. Y así todos empezaron a señalarse y decirse las cosas que cada uno hacia”.

“En un momento entró el carpintero y sin decir nada, se puso su gabacha, agarró la madera, y todas sus herramientas y construyó un tablero de ajedrez, se quitó la gabacha y salió. Cuando salió todos vieron lo lindo que había hecho y dijeron: nos hemos dado cuenta que necesitamos la fuerza del martillo, la capacidad del tornillo de sujetar la madera, la lija áspera logra limar todos los defectos y deja la superficie lisa, el metro nos ayuda a ser más exactos y poder hacer medidas”.

Entre risas de los pobladores, Morales continuó su narración: “Desde aquel momento todos empezaron a aportar sus diferencias y empezaron a trabajar en equipo”, concluyó.

Según el Presidente en Guatemala existe divisiones porque las personas se señalan entre sí, “viendo la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en nuestro propio ojo. Eso debe terminar, nos debemos unir todos y en este país donde somos tan diversos, donde hay un pueblo multicultural, plurilingüe, multiétnico, debemos ver las grandezas y lo grande que somos como nación”, destacó.

El mensaje a través de una fábula fue ofrecido por el mandatario un día después de pedir el cese de la injerencia extranjera y respetar la soberanía del país.

Morales el pasado viernes, frente al cuerpo diplomático en la Nunciatura Apostólica, dijo: "Nunca puede un verdadero diplomático juzgar un país en el cual está enviado, ni a su población. Puede sugerir, con toda discreción y mucha humildad, sin publicidad, lo que considera pudiera ser bueno para mejorar el país (...) pero de ninguna manera puede erigirse en juez".