Comunitario

Guatemaltecos narran momentos de angustia por terremoto en México

“La luz se fue como dos horas, el sismo fue fuerte. La gente salía de sus casas”, relata el comerciante guatemalteco Esbin García, quien reside en Tapachula, Chiapas, y quien, igual que otros connacionales, vivió el terremoto de 8.2 grados que sacudió a México y Guatemala la noche del jueves.

Por Óscar Fernando García

Vehículos destruidos y daños en el sistema eléctrico causó el colapso de varios muros.
Vehículos destruidos y daños en el sistema eléctrico causó el colapso de varios muros.

García cuenta que, aunque su casa no tiene daños, pudo observar los gestos de solidaridad, pues los vecinos se organizaron para verificar que todo estuviera bien en las viviendas.

A causa del sismo, el comercio no estuvo activo al cien por cien en Tapachula, contó este guatemalteco, originario de Malacatán, San Marcos.

Las clases también fueron suspendidas en esa ciudad porque, según García, se temía un tsunami.

“Cuando estaba el sismo cargué a mi niño. Mi esposa se alteró, pues las puertas se atoraron, pero al final logramos salir ilesos a la calle”, refirió.

Ciudad de México

Allá la situación fue similar. El terremoto obligó a la gente a salir de los edificios, según el guatemalteco Joaquín Samayoa, quien reside en la Delegación Coyoacán y trabaja como comunicador. Se encontraba en su vivienda, en el piso 13 de un edificio, al momento del movimiento telúrico, cuando las alarmas se activaron.

Suseth Cordón, guatemalteca

“Quería mis zapatos para salir y no los miraba. Me asusté más de lo normal, pues se había ido la luz”.

“En la colonia Roma se fue la luz porque hay mucho cableado para iluminación”, relató Samayoa.

Afirmó que en el edificio donde vive no hubo reporte de daños, aunque los residentes salieron unos minutos al vestíbulo y a la calle porque el terremoto fue fuerte.

“Intentamos bajar, pero en lo que íbamos por las escaleras el sismo terminó”, expresó.

Samayoa afirmó que Protección Civil hizo un llamado a estar atentos ante cualquier eventualidad. “La gente anda en las calles, pero en unos sectores se suspendieron clases”, agregó.

Otro testimonio es el de Josh Moino, originario de la capital guatemalteca. Él se encuentra de viaje y se hospeda en una cabaña en el pueblo Santo Tomás, a unos 40 minutos de Ciudad de México, donde narró la sacudida.

Decenas de pacientes de un hospital de Juchitán, Oaxaca, fueron evacuados.
Decenas de pacientes de un hospital de Juchitán, Oaxaca, fueron evacuados.

“Estoy en un lugar rodeado de árboles de entre 12 y 15 metros de altura. La verdad, lo ocurrido fue atemorizante. Además estaba solo en el inmueble”, relata Moino, aún nervioso.

El connacional declaró que nunca había visto árboles tan grandes moviéndose y parecía que no iban a detenerse.

Cuando pasó el terremoto, Moino buscó un lugar seguro y vía WhatsApp se comunicó con su familia en Guatemala. “No he querido salir por seguridad. La verdad, da miedo un tsunami, porque no se sabe qué impacto puede tener”, dijo.

Evacuación ordenada

La guatemalteca Suseth Cordón reside en México desde hace 11 años y es gerente de calidad en una empresa de insumos masivos. Ella conoce el protocolo establecido en Ciudad de México para cuando ocurre un sismo.

La fuerza militar vigila varias calles  en Oaxaca, donde el terremoto destruyó varios edificios.
La fuerza militar vigila varias calles en Oaxaca, donde el terremoto destruyó varios edificios.

Todos deben evacuar sus viviendas y acudir al punto de reunión, como se practica en cada simulacro, luego del terremoto de 1985. “Había muchísima gente ahí. Aquí hay cultura de prevención”, explicó.

Cordón, quien solo se encontraba en compañía de su perro, sintió muy fuerte el temblor. “En el centro de la ciudad es donde más se mueve”, comentó.

Héctor Sipac, cónsul de Guatemala en Tapachula, informó que en esa ciudad residen muchos guatemaltecos y que en Puerto Madero hubo evacuaciones para atender y alojar a las personas. Añadió que en el albergue localizó a una familia de Puerto Barrios, Izabal, y supo que sus integrantes están ilesos.

Josh Moino, guatemalteco

“Espero que mi familia esté bien. Yo estoy bien aquí. Los quiero y amo demasiado. Espero verlos pronto”.

“El movimiento sísmico fue fuerte y la gente se pudo evacuar. En los municipios de Tonalá y Arriaga hay casas dañadas y derrumbes”, informó.

Sipac explicó que a través de la página de Facebook Consulado de Guatemala en Tapachula, las personas pueden informar a sus familiares cómo se encuentran.