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Influencia de pandillas llega a conflicto de Izabal

En la conflictividad que crece en El Estor, Izabal, a causa de la contaminación del lago más grande de Guatemala, hay pandilleros involucrados, afirmó este lunes el ministro de Ambiente, Sydney Samuels.

Por Geovanni Contreras

Las fuerzas de seguridad han tenido que intervenir para disolver protestas en El Estor, Izabal. (Foto Prensa Libre: Cortesía)
Las fuerzas de seguridad han tenido que intervenir para disolver protestas en El Estor, Izabal. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

El fin de semana recién pasado, la conflictividad en El Estor alcanzó su punto más crítico cuando un poblador murió en una protesta en contra de una empresa minera, a la cual se culpa de contaminar el Lago de Izabal.

La casa del alcalde fue quemada y saqueada y el diálogo se rompió.

Después de la reunión del Gabinete General, el ministro de Ambiente explicó que se buscará retomar el diálogo antes de decidir implementar un estado de Sitio.

Además, precisó que hay cuatro grupos involucrados en el conflicto: los trabajadores de la empresa de níquel, pescadores, pobladores que “quieren paz”, y “personas conflictivas”.

Samuels dijo que entre las conflictivas hay personas con órdenes de captura, así como pandilleros.

Los pescadores bloquearon el acceso a dicha compañía el sábado, pero depusieron esa acción el mismo día, y a principios de mayo retuvieron a cuatro trabajadores de origen ruso.

“Según entendemos, la población ya se abrió. A través de la conferencia que dimos ayer –domingo-, conocieron que nuestra intención era ayudarlos, darles trabajo y poner a la vista el estudio de impacto ambiental de la minera, así como el estudio de la calidad del agua del lago”, expresó el ministro de Ambiente.

Agregó que esos análisis revelan que la contaminación que llega al lago no es de la empresa, sino de desechos orgánicos del río Polochic que llegan hasta el lago de Izabal.

Sin embargo, Samuels y el ministro de Comunicaciones, Aldo García, dialogarán con directivos de la compañía para que tomen cartas en el asunto en la sobrecarga de sus camiones que, según las autoridades, dañan las carreteras.